Alejandra Castillo, filósofa y autora feminista sobre Boric: «Abandonó una política de igualdad por una performance tuitera»
Al ser consultada sobre si considera que el gobierno de Boric es feminista, Castillo sostiene que «si bien no lo es, hay muchas feministas de los partidos de la coalición de Gobierno que son parte del engranaje gubernamental. Por lo tanto, será parte de su trabajo instalar y defender una posición feminista».
Foto: Agencia UNO
En entrevista con diario El País la filósofa chilena Alejandra Castillo, doctora en Filosofía y profesora titular del Departamento de Filosofía de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, UMCE, directora de la revista de cultura Papel Máquina y la colección Archivo Feminista de la editorial Palinodia, hizo agudas críticas a la gestión de los ocho meses de gobierno de Gabriel Boric por el «viraje del Gobierno hacia las conocidas políticas del consenso liberal que acaban favoreciendo a los ya favorecidos».
Castillo es autora de publicaciones como Tiempo de feminismo. Cuerpos, imágenes y revuelta y esta semana estuvo a cargo de comentar la conferencia de la aclamada filósofa feminista estadounidense Judith Butler en la Universidad Diego Portales de la capital chilena.
En este sentido, destacó que a pesar de lo que se plantea por el mandatario «el Gobierno de Gabriel Boric sea feminista, porque no creo que un Gobierno pueda ser feminista. El feminismo siempre es una alteración a las lógicas de Gobierno como a la razón de Estado. El feminismo es un exceso a esas lógicas, a esa razón».
«En estos ocho meses, si hubo un romance de la izquierda y del feminismo con la promesa que el Gobierno de Gabriel Boric contenía, eso ya se acabó» destaca la autora quien argumenta que este proceso se debe «al notorio viraje del Gobierno hacia las conocidas políticas del consenso liberal que acaban favoreciendo a los ya favorecidos».
Castillo es tajante en expresar que «me parece que el Gobierno de Boric ha abandonado una política de la igualdad en favor de una performance mediática tuitera de un estilo personal que asume, otra vez, esa vieja receta de una política de la cercanía y la empatía –llegar en bicicleta a La Moneda, por ejemplo–, pero que entrega, sin contradicciones evidentes y al mismo tiempo, la soberanía a las corporaciones con tratados comerciales como TPP11 [al que el Gobierno cedió, pese a su postura inicial de rechazo]».
Al ser consultada sobre si considera que el gobierno de Boric es feminista, Castillo sostiene que «si bien no lo es, hay muchas feministas de los partidos de la coalición de Gobierno que son parte del engranaje gubernamental. Por lo tanto, será parte de su trabajo instalar y defender una posición feminista».
Finalmente, al ser consultada sobre las materias que debe resolver el gobierno respecto de las mujeres en el país, Alejandra Castillo responde que «resulta crucial la legislación y aprobación del aborto más allá de las tres causales. Es necesaria la transformación de los patrones fosilizados de injusticia de género que las instituciones de Gobierno promueven. Asimismo, es crucial la incorporación de la perspectiva del trabajo de cuidado en la definición del orden laboral».


