Giorgia Meloni, la heredera de Mussolini que se convertirá en la primera mujer en gobernar Italia
La periodista es la lideresa del partido de extrema derecha Fratelli d’Italia (Hermanos de Italia), que obtuvo el 26% de los votos en las elecciones generales de este domingo.
Las elecciones de este domingo en Italia dieron la victoria a Giorgia Meloni, lideresa del partido de extrema derecha Fratelli d’Italia (Hermanos de Italia). La futura primera ministra es una periodista de 45 años que rechaza la etiqueta de fascista, pero confiesa que se identifica con el dictador fascista Benito Mussolini y las corrientes políticas que han heredado su legado.
Esta es la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que la extrema derecha llega al poder en ese país. Su partido obtuvo el 26% de los votos y la primera mayoría, con lo que deberá encabezar el bloque de derecha en el parlamento italiano.
Relegado al segundo lugar quedó el PD (Partido Democrático, de centroizquierda) liderado por Enrico Letta, que obtuvo el 19%. El Movimiento 5 Estrellas, del ex Presidente Giuseppe Conte, alcanzó el 15,4% de los votos y con ello el tercer puesto.
Fundado en 2012, el Fratelli d’Italia, partido de Meloni, tiene sus raíces políticas en el MSI (Movimiento Social Italiano), que por su parte surgió de las cenizas del fascismo de Mussolini. La leyenda conserva el escudo de los partidos de extrema derecha de la post guerra: la llama tricolor, a menudo interpretada como el fuego que arde en la tumba de Mussolini.
La etiqueta de fascista es algo que Giorgia Meloni trata de rechazar. De hecho, ella grabó videos días antes de los comicios, hablando en inglés, español y francés, insistiendo en que dejó atrás la ideología.

Pero la juventud de Meloni estuvo anclada en la extrema derecha. Nacida en Roma, tenía solo un año de edad cuando su padre, Francesco, abandonó a la familia y se mudó a las Islas Canarias. Francesco estaba a la izquierda, su madre Anna estaba a la derecha, lo que llevó a especular que su trayectoria política estuvo motivada en parte por el deseo de vengarse de su padre ausente.
La familia se mudó a Garbatella, un barrio obrero del sur de Roma que tradicionalmente ha sido un bastión de la izquierda. Pero allí, a los 15 años, se unió al Frente de la Juventud, el ala juvenil del MSI neofascista, y luego se convirtió en presidenta de la rama estudiantil del sucesor del movimiento, la Alianza Nacional.
En su libro de 2021, Meloni señala que no es fascista, pero se identifica con los herederos de Mussolini: “He tomado la batuta de una historia de 70 años”.
A diferencia de sus aliados de derecha, Meloni no es próxima al mandatario ruso Vladimir Putin. Al contrario, está a favor de la OTAN y de Ucrania, aunque muchos votantes de derecha son indiferentes a las sanciones occidentales.
Además de los recortes de impuestos, su alianza quiere renegociar el plan de recuperación masiva de Covid-19 de la Unión Europea, y que el Presidente de Italia sea elegido por voto popular. Para cambiar la Constitución, necesitaría una mayoría de dos tercios en el parlamento, que todavía no tiene.
Durante la campaña, Meloni ha adoptado un viejo lema de la extrema derecha: “Dios, patria y familia”. También ha repercutido por sus posturas anti inmigración, antifeministas y contra los derechos LGBTQIA+.


