#YoTambiénMeDefendería: La historia de la mujer que mató a su agresor

Tenía lesiones en su cuerpo, en los brazos, cuero cabelludo, en la cara y una cicatriz que se extiende de los senos al estómago, era conocida como una persona violentada. El tres de junio su ex pareja llegó a su casa, contraviniendo una orden de alejamiento, discutieron y el hombre buscó un hacha para matarla, ella se defendió con una puñalada. La Fiscalía de Puerto Aysén pidió pena de cárcel, pero el Tribunal de Garantía decretó arresto domiciliario total. Su defensa alega legítima defensa y las Redes de articulación feministas de Aysén se han organizado para pedir su libertad con el hashtag #YoTambiénMeDefendería.


Ilustración: Carla Ñanculef.

Sara (45) estaba en su casa de la localidad de Raúl Marín Balmaceda, comuna de Cisnes de Aysén. Eran cerca de las dos y media de la tarde y en ese momento llegó su ex pareja, Flavio Avilés -quien tenía una orden de alejamiento- y comenzó a exigirle que conversaran que “se fumaran un cigarro”. Luego empezó a discutir con ella, a celarla, le dijo que seguro tenía una pareja, que la iba a matar. Lo repitió tres veces. Habían terminado hace un año y medio.

Eran las mismas recriminaciones de siempre, esa violencia verbal a la que le seguían los golpes. Pero esta vez fue distinto. Sara vio cómo su ex pareja comenzó a revolver la casa, buscaba un hacha y la encontró. La iba a matar. Sara tomó un cuchillo y cuando se acercó lo hirió en el pecho, acto seguido salió a buscar ayuda al camino. Un auto blanco se detuvo. Ella pidió auxilio y confesó que había apuñalado a Flavio. Luego se la llevaron detenida.

 “Durante cuatro años mi representada fue víctima de violencia intrafamiliar psicológica y física, y este miércoles (tres de junio) actuó en legítima defensa ante una nueva agresión en contra de su vida, por parte de quien fue su conviviente y quien desde el 25 de mayo tenía la prohibición expresa del Juzgado de Garantía de Cisnes de acercarse a ella, precisamente por haberla agredido con anterioridad, cometiendo un delito de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar”, relató Oriana Macías Correa, defensora penal pública de Puerto Cisnes, el 4 de junio, día de la audiencia de formalización.

Macías estaba segura, su defendida había actuado en legítima defensa.

¿Qué es y cuando se aplica?

El código penal chileno contempla y regula lo que entendemos como la legitima defensa. Esto porque se entiende que una persona pueda verse expuesta a una situación en la que debe defenderse a sí misma, a un pariente o incluso a un extraño, contempla y regula lo que conocemos como la legitima defensa.

Los requisitos para que una persona quede exenta de responsabilidad, amparándose en la legítima defensa, son: Que se sufra una agresión ilegítima, que haya racionalidad del medio empleado para repelerla, es decir que exista proporcionalidad o falta de provocación por el que se defiende.

Fue el fiscal Pedro Poblete quien le imputó el delito de parricidio a Sara y pidió su prisión preventiva. Finalmente, el juez de garantía de Cisnes, Juan Mihovilovich, rechazó la solicitud de la fiscalía y solo decretó el arresto domiciliario total de Sara por un plazo de 75 días mientras dura la investigación.

Al otro lado de la línea, Macías cuenta como este acto fue la culminación de otras agresiones que Sara vivió durante cuatro años. Para sus padres era normal verla con los ojos en tinta, moretones en rostro o el labio partido. Maltrato que quedó registrado en dos denuncias en Carabineros: la primera en septiembre del 2019; la segunda, en mayo de este año.

Como marca de esa violencia, Sara tiene una cicatriz que se extiende de los senos al estómago. En una de las agresiones, Flavio le arrojó agua hirviendo. Ella estuvo hospitalizada un mes y en el tratamiento recibió injertos de piel.

-Al momento de su detención doña Sara tenía lesiones en su cuerpo, en los brazos, cuero cabelludo y en la cara (…) según las declaraciones de su mamá y otras personas, ella era conocida como una persona violentada, era un situación de violencia intrafamiliar de varios años-, relata la defensora.

Raúl Marín Balmaceda queda a ocho horas de la capital regional, para llegar hay que cruzar el río Palena en una balsa. La mayoría de los hombres son pescadores artesanales.Hay una tenencia de carabineros pero el Tribunal más cercano está en Puerto Cisnes, a seis horas. Es una comunidad de poco más de doscientas personas, de casas aisladas y ciertos riesgos típicos de zonas rurales. Los abusos y violencia intrafamiliar se sobrellevan en silencio.Y es que el miedo es un sentimiento en el que las mujeres de la zona se reconocen.

Desde la Red Feminista de la región, diversas agrupaciones de mujeres se articularon para levantar la campaña #YoTambiénMeDefendería en apoyo a Sara. Es un mensaje en contra de las agresiones machistas que se vive en el territorio. La Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres también se hizo parte de este apoyo.

Adelina Tello, vocera de la Red Feminista de la Región de Aysén, comenta que en la constatación de lesiones de ese día aparece un poco la historia de Sara. Además con las denuncias previas, la orden de alejamiento y lo que sucedió finalmente con ella, queda al descubierto la inoperancia de los servicios del Estado, teniendo en cuenta que Raúl Marín es una ciudad pequeña donde hay policías y no debiera ser difícil cerciorar que una medida de alejamiento se cumpla.

– En el Sernameg regional desde el comienzo la abandonaron, le quitaron todo apoyo, porque ella era una imputada. Otras cosas que nos quedaron dando vuelta, fue la frase que la Seremi Magaly Pardo dijo: ´Ella no es usuaria del centro de la mujer´, entonces nosotras nos preguntamos ¿Qué es necesario para ser usuaria? ¿No bastan cuatro años de violencia? ¿Qué se necesita para que el Estado se haga cargo de las denuncias que sufren las mujeres? Tras la quemadura, ella llego a un Servicio de Salud, ¿cuál es rol de ese hospital?, ¿qué pasó con ellos que no hicieron un seguimiento? Habían antecedentes de la violencia que ella estaba viviendo-, dice Tello.

Para la vocera a este territorio lo caracteriza la normalización de la violencia, los golpes y las agresiones sexuales. Recuerda el caso de Valeska Mella una niña asesinada por su padrastro de un escopetazo por la espalda. El hombre hoy camina libre por las calles de Puerto Cisnes.

-Es un territorio marcado por el silenciamiento y la ruralidad, la ex pareja de Sara vociferó que la iba a matar y hoy vemos gente del pueblo que deslegitima su relato y victimiza al hombre, así lo recogió también la prensa, pero la verdad es que ella se defendió de una estocada, no hubo ensañamiento-, explica.

Sara incluso fue amenazada por un Carabinero, y el hecho está siendo investigado.

Con todos estos antecedentes, la frase #YoTambiénMeDefendería” se replicó en las cuentas de Facebook de mujeres en todo el país para visibilizar la situación y lograr que el Estado cese de criminalizar la legítima defensa de Sara.

-Ella estaba muy agradecida. Se han enviado mensajes escritos con mercadería, cosas que ella necesita, hemos juntado dinero para apoyarla. Ella tiene dos hijos y ahora no puede trabajar, están al cuidado de una tía. Estamos levantando su absolución, ni siquiera que llegue a un juicio, ella se defendió y queremos que el Estado se haga cargo de su incompetencia-, concluye.

Sara está encerrada en la casa de sus padres, tomó clases a distancia para sacar primero y segundo medio. Estos días envió una carta donde agradece el apoyo de las agrupaciones feministas de Aysén, un cariño que no esperó, es algo que nunca imaginó que pasaría.

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