Torturas y abuso sexual: Las comisarías en Santiago con las denuncias más graves por violencia policial desde el 18O

A raíz de la detención y prisión preventiva por torturas decretada para dos carabineros de la comisaría 43 de Peñalolén, rastreamos las querellas que pesan desde la revuelta social contra los cuarteles de San Miguel, San Bernardo, Macul, La Florida, Peñalolén y Puente Alto. Todas por distintas acusaciones por violaciones a los derechos humanos.


El empujón deliberado de un funcionario de Carabineros a un niño de 16 años, que cayó a la ribera del río Mapocho, generó indignación a nivel nacional. A casi un año del estallido social, las causas de violaciones a los DD.HH han avanzado lento,  tanto las acusaciones contra la policía de Control del Orden Público, como otras por violencia policial al interior de las comisarías de San Miguel, San Bernardo, Macul, La Florida, Peñalolén y Puente Alto, que concentran las denuncias más graves.

 “Hay un actuar poco uniforme, te encuentras con algunos fiscales o fiscalías que llevan adelante las investigaciones y con otros que no han hecho diligencias o que quieren comunicar la decisión de no perseverar en la investigación sin haber hecho diligencias básicas. A veces, estamos en audiencia y nosotros nos tenemos que oponer a esas decisiones (…) Por ejemplo, nos enteramos de una causa que seis meses después la fiscalía recién le está tomando la declaración a la víctima”, explica Beatriz Contreras, jefa de la zona metropolitana del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH).

Y agrega “En algunos casos, como el de Gustavo Gatica, Fabiola Campillai o de Anthony, se han hecho muy buenas investigaciones, entonces uno se pregunta ¿Por qué en otros casos esto no ha sucedido?”.

La abogada manifiesta su preocupación principalmente por los casos de violencia sexual ejercidos por Carabineros. “El lunes 21 de octubre del 2019 empezamos a recibir denuncias de violencia sexual y las semanas siguientes aumentaron exponencialmente. Debemos estar bordeando las cien querellas relacionadas con violencia sexual en la región Metropolitana. Evidentemente es preocupante”, comentó.

A juicio del INDH, la violencia sexual se utilizó como una verdadera herramienta disuasiva, al igual que en México donde la situación fue analizada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

 “La usaban como quien se refiere a las lacrimógenas o el chorro del carro lanza agua para dispersar una protesta (…) La violencia sexual fue utilizada como una forma de control social para evitar que las mujeres se expresaran públicamente, que participaran en los asuntos públicos o simplemente como una medida de amedrentamiento al resto de la población. Entonces nos preocupó mucho que en Chile se estuviera haciendo lo mismo en los casos de violencia sexual por parte de agentes del estado”,  dice.

43° Comisaría de Peñalolén

El 24 de octubre del 2019, el INDH denunció que dos adultos y un niño fueron “crucificados” en la 43° comisaría de Peñalolén. El hecho causó gran impacto a nivel nacional y generó varias protestas en dicho recinto policial con consignas como “así se tortura como en dictadura”.

Tras una lenta investigación, el martes 6 de octubre fueron detenidos tres carabineros por torturas, si bien se descartó la crucifixión, en la audiencia se mostraron videos donde funcionarios de Carabineros torturaban y golpeaban niños en el recinto policial.

En la formalización la Fiscalía Oriente decidió decretar Prisión Preventiva, por ser un peligro para la sociedad, a dos de los tres Carabineros formalizados por el delito de torturas.

14° Comisaría de San Bernardo

Otra que acumula casos de violaciones a los Derechos Humanos es la 14° comisaría de San Bernardo, conocida en todo el país después de que Patricio Maturana dejara ciega, sin gusto y sin olfato a Fabiola Campillai, tras lanzarle una bomba lacrimógena en el rostro.

Tal como lo relató un reportaje de este medio, la 14° comisaría de San Bernardo es dirigida por el mayor de Carabineros, Cristian Morgenstern.

Una de las querellas que lleva el INDH en esta comuna, relata la historia de Johan, quién fue detenido por Carabineros de dicha comisaría. “Me arrastran por el suelo, alejándome del vehículo y me vuelven a levantar del pelo, comenzando a golpearme con puños y pies, entre tres o cuatro carabineros mientras otros dos o tres me afirmaban hasta que caía, siguiendo la golpiza en el suelo, para luego volver a ser levantado por el pelo por carabineros y reiterar toda la misma dinámica (…) Así es como en un momento caigo al suelo y ya no soy capaz de incorporarme rociándome con gas pimienta con el cual quedo temporalmente ciego, intoxicado y suman fuertes golpes en mi boca, lo que me hace sentir fuerte dolor de encías, sangrado y pienso que tengo dientes rotos, lo que se suma al golpe expuesto en la cabeza con gran sangramiento”, dice la querella por el delito de tortura en el contexto de lesa humanidad que recoge su testimonio.

Según el abogado Miguel Yañez, quién lleva diversas causas de derechos humanos,  el problema es que a un año del estallido social han interpuesto alrededor de 12 querellas contra la 14° comisaría de San Bernardo pero solamente dos han sido relativamente diligenciadas de manera adecuada, la de Fabiola Campillai y la de Johan, quién fue torturado dentro de la comisaría.

“La fiscalía ha tenido una posición bastante preocupante. Respecto de la causa de la niña que recibió una bomba lacrimógena en la cara, el 6 de marzo de este año, el fiscal la quiso cerrar sin haberla investigado, por lo tanto, el estado actual de las causas de derechos humanos se ven difíciles en cuanto al avance porque la policía y carabineros oculta mucha información, falsean los partes policiales y esto tiene que ver básicamente con la responsabilidad que tienen que ver los altos mandos de Carabineros”, explica.

El abogado apunta directamente a Cristian Morgenstern, jefe de la 14° comisaría. “Tenemos al general jefe de la Prefectura Sur quien está siendo investigado e imputado por delito de torturas en la misma comisaría quién a su vez tiene contacto directo con el general Bassaletti y el Ministerio del Interior (…) La 14° comisaría se transformó en un centro de tortura de detenciones ilegales, de apremios ilegítimos y a un año del estallido social seguimos en la impunidad”, agrega.

12° Comisaría de San Miguel

La última vez que hizo noticia la comisaría de San Miguel fue por inacción cuando, el pasado 25 de septiembre en la noche, adherentes del rechazo dispararon y amenazaron con armas a manifestantes del apruebo en la plaza cívica de la comuna, a solo dos cuadras del cuartel policial.

Actualmente existen varias querellas en contra de dicha comisaría por torturas y vejámenes en el contexto de estallido social. Según el INDH, incluso una de ellas corresponde a una niña de 14 años que denunció haber sido golpeada el 18 de octubre con lumas en distintas partes del cuerpo, incluyendo la cabeza y el abdomen. Además, fue obligada a desnudarse por completo en presencia de dos funcionarias policiales.

Otro niño de 16 años fue detenido y golpeado el mismo día alrededor de las 13.30 horas al interior de la estación Ciudad del Niño. Luego en los calabozos fue lanzado al suelo y pateado por un grupo de funcionarios de Carabineros.

46° Comisaría de Macul

También ocurrieron hechos graves en la 46° comisaría de Macul, donde el domingo 27 de octubre un hombre con discapacidad cognitiva fue torturado por funcionarios de dicha comisaría, de acuerdo a la querella presentada por el INDH.

Lo arrastraron por el suelo, le estrellaron el rostro contra el auto policial, fue golpeado con lumas en la espalda y tironeado con exceso de fuerza por Carabineros, quedando con lesiones visibles. Además, se burlaron de los dientes que perdió en el proceso.

Tras su detención, fue llevado a constatar lesiones y luego encerrado en el calabozo de la comisaría. Una vez allí recibió amenazas de muerte y de violación de los carabineros que se encontraban en servicio, quienes además se jactaron de que a ellos no les pasaría nada.

20° Comisaría de Puente Alto

El 22 de octubre del 2019, nueve adolescentes fueron detenidos por carabineros y, según la querella del INDH, mantenidos en el patio, de espaldas, recibiendo golpes de manera permanente.

“Cuatro niñas fueron obligadas a desnudarse por parte de funcionarios de dicha comisaría en el contexto de registro y tocadas frente a los demás detenidos. Cabe mencionar que tres de ellas, manifestaron haber sido además golpeadas por funcionarias policiales a las cuales individualizaron”, se explica en la querella.

Los carabineros también les advirtieron que no comentaran lo ocurrido a los funcionarios del INDH, porque de lo contrario les “iría mal”.

36° Comisaría de La Florida

Una mujer de 28 años fue detenida el 19 de octubre del año pasado a las 11.30 de la noche en una manifestación cerca del Metro Rojas Magallanes y fue trasladada a la 36° comisaría de La Florida, allí fue desnudada completamente y obligada a hacer sentadillas.

“Recibió un trato denigrante con expresiones del tipo ‘perra culiá andabai robando’ e incluso recibió violencia de tipo sexual, con expresiones ‘te vamos a tirar maraca culiá’, ‘te vamos a hacer cagar maraca concha de tu madre’”, se lee en la querella del INDH.

«A pesar de que ella tenía su cédula de identidad, los efectivos policiales le realizaron un control biométrico que no arrojó ningún resultado porque sus huellas dactilares no pudieron ser leídas por el escáner. Su detención fue avisada al fiscal de turno, quien decidió dejarla en libertad a las 07:00 hrs. del domingo 20 de octubre», agrega el documento.

Aunque existía una orden, los carabineros decidieron tomarle impresiones en tinta a sus manos y enviarlas al Registro Civil, bajo la amenaza de ser imputada por “suplantación de identidad”. Esta respuesta nunca llegó y, por presión de un abogado del INDH, fue puesta en libertad recién a las 18:10 de la tarde del 20 de octubre, 11 horas después que la Fiscalía lo determinara.

“Durante las casi 17 horas que estuvo detenida, solicitó en un par de ocasiones ir al baño, la dejaron ir una hora después. Además, los funcionarios policiales no le permitieron comer y tomar agua hasta recién pasada las 15 horas del domingo”, señala el documento.

Otras dos mujeres adultas fueron detenidas el 21 de octubre del 2019 a las 21 horas, en el Supermercado Santa Isabel de Avenida Vicuña Mackenna en la comuna de La Florida, por presunto robo en lugar no habitado.

Según relatan ambas en la querella del INDH, funcionarios de Fuerzas Especiales de Carabineros las maltrataron física y verbalmente antes de llevarlas a la 36° comisaría “donde sufrieron un trato degradante de carácter sexual al momento del ingreso, consistente en desnudarlas parcialmente, solicitarles que se bajaran los pantalones y la ropa interior hasta las rodillas, frente a funcionarios varones”, informa la denuncia.

En regiones también se cometieron abusos:  La Comisaría de Rancagua

El 15 de noviembre del 2019 una mujer fue detenida por cinco funcionarios policiales en las intersecciones de las calles Alcázar y Cuevas, en Rancagua.

Fue tirada al suelo y, según cuenta otra querella del INDH, le esposaron la mano izquierda y le doblaron un brazo para provocarle dolor.

«Hasta que al fin te agarramos, maraca», le dijo uno de los funcionarios que habría sido particularmente violento.

El insulto fue usado persistentemente todas las veces que la golpeó. Siguió hostigándola después, estando en el calabozo.

Cuando comenzó a pedir auxilio, fue callada por el mismo carabinero. Le apretó el cuello con una mano, cortándole la respiración, y luego comenzó a hacer tenaza con sus dedos directamente sobre la tráquea de la joven.

En su testimonio relata que estaba aterrorizada por la violencia que sufrió, primero se resistió a que la subieran al carro policial, poniendo las piernas estiradas y rígidas para impedirlo, en medio del  forcejeo la parte superior de sus ropas quedó recogida, con el torso semidesnudo intentó cubrirse. El mismo Carabinero, que después la asfixió en el calabozo, le metió la mano entre sus piernas y le apretó directamente los genitales. Quedó en estado de shock. Fue empujada al interior del vehículo mientras el policía volvió a agarrarle uno de sus glúteos. El vehículo de Carabineros esperó varios minutos hasta que detuvieron a una segunda persona.

¡Sí seguís dando Jugo, te vamos a dar más jugo! ¡Te la ganaste que te pegáramos! —le dijo el mismo agente.

Finalmente fue trasladada hasta la Comisaría. Allí no le habrían leído sus derechos, ni le habrían permitido hacer ninguna llamada. Una carabinera la llevó al baño, pero dejó la puerta abierta, mientras dos carabineros más la observaban. La obligaron a desnudarse, primero la parte superior del cuerpo, luego la inferior. Le ordenaron ponerse en cuclillas.

Después de la revisión la pasaron a un calabozo, donde había otra detenida, quien trató de calmarla para protegerla del carabinero que continuaba acosándola.

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