Selume y Guzmán Molinari: Los millonarios ex funcionarios de Pinochet que se quedaron con el 15% de la educación superior chilena

Mientras el país recordaba un año más desde el Golpe de Estado del 11 de septiembre, los ex funcionarios de Pinochet Jorge Selume Zaror y Juan Antonio Guzmán Molinari dieron un golpe estratégico y se quedaron con el 15% de la educación chilena al adquirir la UNAB, UDLA, AIEP, UVM y la Escuela Moderna de Música. El primero fue parte de los Chicago Boys, director de presupuestos de la Dictadura y socio de Álvaro Saieh, mientras que el segundo fue ministro de educación de Pinochet. Ambos fueron investigados por el ex fiscal Carlos Gajardo por lucro, y Selume fue vinculado al caso de corrupción en las acreditaciones de la educación superior.


Viernes 11 de septiembre, a 47 años del golpe de estado mientras los familiares de los detenidos desaparecidos recordaban a los suyos, un comunicado alertó a los medios.

Tras 20 años de existencia en el país, el grupo Laureate Internacional decidió irse debido a la incertidumbre que existe con las leyes de educación que tratan de prohibir el lucro.

De acuerdo con un estudio de Fundación Sol, el holding Laureate generó $1.114.316.000.000 por recursos recibidos vía Crédito Con Aval del Estado entre 2006 y 2019, teniendo un aumento del 218,4% de la matrícula entre 2005 y 2019. Todo esto sin considerar los otros ingresos a través de fondos privados, gratuidad, becas o las mensualidades de los más de 175 mil alumnos que tiene, concentrando el 15% de la educación universitaria de pre grado.

Laureate traspasó las universidades Andrés Bello, Viña del Mar y De Las Américas a la Fundación Educación y Cultura, dirigida por Jorge Selume Zaror y con participación de Juan Antonio Guzmán Molinari. Selume ya era director de la región Andina de Laureate que controlaba estas universidades.

Además, como si fueran una empresa cualquiera, Laureate vendió el instituto profesional AIEP a la Universidad Andrés Bello en US$ 214,6 millones y el instituto profesional Escuela Moderna de Música a la misma fundación en US$ 3,6 millones.

“En este nuevo ciclo que iniciamos reforzaremos los propósitos institucionales de UNAB, su compromiso con la excelencia y su sello de universidad compleja, con investigación de alta calidad en las diversas áreas del conocimiento. Queremos seguir siendo un aporte para el país desde las diferentes perspectivas del quehacer universitario, manteniendo y reforzando a su vez los pilares que nos han llevado a ser hoy una de las universidades más importantes de Chile”, comentó Jorge Selume en un comunicado enviado por la Universidad Andrés Bello.

¿Realmente fue una venta?

En 1991 ingresó a la UNAB la sociedad Copra S.A fundada en 1986 por el ex ministro del interior Andrés Chadwick Piñera y el ex senador UDI formalizado por SQM Pablo Longueira junto a Luis Cordero Barrera y Andrés Serrano Gutiérrez.

La Universidad Nacional Andrés Bello estuvo casi desde el principio controlada por Juan Antonio Guzmán Molinari y Jorge Selume Zaror, cuando ellos entraron a la propiedad en 1996 de Inmobiliaria Andrés Bello y a la sociedad preuniversitario Andrés Bello S.A, junto a Álvaro Saieh y el ex ministro de vivienda de Pinochet, Miguel Ángel Poduje.

De acuerdo al libro ‘El Negocio de Las Universidades en Chile’ de María Olivia Monckerberg, Juan Antonio Guzmán Molinari estuvo hasta el año 2001, cuando fue designado rector de la UNAB.

“Ellos vienen apareciendo hace rato en mis investigaciones, en los tres libros que publiqué sobre las universidades, e incluso alguno de los otros por diferentes motivos, como Selume y su amistad con Saieh en Los Magnates de la Prensa o en El Saqueo, también con la relación con Saieh, así que son conocidos (…) La relación de Guzmán Molinari y de Selume con la educación superior es muy anterior, esto emana de los tiempos de la Dictadura cuando ya Selume era brazo derecho de Álvaro Saieh y se tomaron el control de la Facultad de Ciencias Administrativas de la Universidad de Chile (actual FEN) donde trataron de generar una escuela de pensamiento similar a la Universidad Católica, inspirada en el modelo ideológico de Chicago, por que Saieh fue el primero en ir a Chicago”, explica la autora en con este medio.

“Participaron Selume junto a Saieh y (Sergio) Melnick en una comisión secreta para ver el asunto de las universidades a comienzos del 87, en ese momento el ministro de educación era Juan Antonio Guzmán Molinari (…) Entonces el que se queden ellos (con las universidades) no es tan sorpresivo, porque han estado en lo suyo, ahora lo que es curioso es que ¿Por qué se van los otros? No es solo por el estallido, lo que pasa es que los venían investigando hace mucho rato y ellos venían aplicando todo su lobby, con toda la fuerza que pueden tener contra las investigaciones y contra las leyes”, agrega.

En 2003 Silvan International pagó 70 millones de dólares por “La cartera de alumnos” a los inversionistas chilenos que controlaban en ese momento el Instituto Preuniversitario Andrés Bello S.A. La operación incluyó también el instituto profesional AIEP que imparte carreras técnicas y la Universidad de las Américas. Los directores de la Corporación Universidad Andrés Bello se quedaron a cargo de Laureate en Chile.

La venta en que participó Jaime Antonio Guzmán Molinari, Jorge Selume Zaror, Álvaro Saieh y otros fue catalogada como lucro.

De acuerdo a un reportaje de Ciper Chile del 2011, ellos adquirieron los valores de la UNAB y AIEP a través de 5 empresas vendedoras: Inversiones La Caleta S.A., Inversiones Yuste S.A., Copra S.A., Inversiones Huepil Limitada y Edin Development Ltd. Llama la atención que esta última, al igual que la firma Unigroup, identificada como dueña de parte de los bienes transados, fueron constituidas bajo la legislación de las Islas Vírgenes británicas, un reconocido paraíso fiscal.

Sin embargo el párrafo que más llama la atención es donde se especifica que la marca UNAB es “vendida” por un total de 15.172.500.000 pesos (más de 15 mil millones de pesos chilenos), demostrando que la institución educativa fue transada como una empresa, en vez de una “alianza estratégica”, como se intentó publicitar en aquel entonces el acuerdo. Esto fue parte de la investigación del ex fiscal Carlos Gajardo sobre el lucro de la educación y la corrupción de los organismos controladores, específicamente la Comisión Nacional de Acreditación (CNA).

Además Selume siguió ligado a la UNAB como director de la región Andina de Laureate, dirigiendo a todos los planteles educativos que ahora tiene en su poder absoluto.

Ante las dudas sobre el traspaso del grupo Laureate a la Fundación Educación y Cultura. La comisión de educación de la Cámara de Diputados ofició a la Superintendencia de Educación para conocer el detalle de la operación. “Estamos hablando del 15% de la matrícula de educación superior” señaló Camila Rojas en Twitter. 

Selume, el zar de la educación





Jorge Constantino Demetrio Selume Zaror estudió ingeniería comercial mención economía en la Universidad de Chile donde conoció al dueño del grupo Copesa y de Corpgroup Álvaro Saieh.

“Somos muy amigos. Somos socios en Corpgroup y en la Clínica Indisa. Tenemos una relación de más de 30 años. Nos conocemos desde los tiempos de la universidad. Yo soy padrino de una de sus hijas, hemos viajado… ¡mil cosas!”, comentó Selume en una revista el año 2007.

Con el cartón bajo el brazo, Selume entró a la dictadura militar a trabajar en ODEPLAN, lo que más tarde sería conocido como Ministerio de Planificación. En esos tiempos conoció a los Chicago Boys, Sergio De Castro, Miguel Kast, Jorfe Cauas y Carlos Massad. Quienes lo convirtieron en uno de los suyos y lo motivaron para que estudie un MBA en Chicago, la universidad del neoliberalismo.

En 1984 cuando Selume tenía tan solo 28 años, Pinochet lo llamó por recomendación de Hernán Buchi para que fuera el director de presupuestos del país, cargo que utilizaría hasta 1989.

Su salto en materia empresarial lo dio en los años 80 con la compra del intervenido Banco Osorno, en conjunto con otros socios en la llamada Las Diez Mezquitas entre los que se contaba el propio Saieh.​ Esta entidad sería revitalizada y finalmente vendida en 1996 al Banco Santander Chile en 495 millones de dólares, la mayor transacción de la historia del sistema financiero chileno hasta entonces.

Las Diez Mezquitas nació en el club deportivo Palestino, donde el presidente de la entidad en 1986, Carlos Abumohor, se hizo la pregunta “¿Por qué no tenemos un banco?”, además de Abumohor y Selume, este grupo fue conformado por Espir Aguad, Salomón Díaz, Alberto Kassis, Alejandro Kauak, Munir Khamis, Odde Rishmague, Juan Rafael Gutiérrez, Álvaro Saieh y Fernando Abuhadba. Con intereses en los sectores inmobiliario, financiero, industrial, agrícola y comercial, estos empresarios son pesos pesados en esos rubros, según registra una nota de El Mercurio del 2007.

Esta acción dio vida a Corpgroup donde Saieh y Selume integrarían el directorio que tiene en su poder el banco Itaú-Corpbanca, una entidad financiera dedicada al negocio con empresas. Además Selume también se desempeña como director para Clínica Indisa y la Inmobiliaria Moller y Pérez-Cotapoz,

Sus vínculos con la corrupción de la Comisión Nacional de Acreditación

El año 2011 las movilizaciones estudiantiles pusieron el ojo en el lucro de la educación y luego este se transformó en un tema de investigación para la Fiscalía Oriente que indagó dentro de la Comisión Nacional de Educación (CNA).

Así quedó al descubierto los vínculos entre varias universidades y como su ex presidente subrogante, Luis Eugenio Díaz, cuidó que la cerrada Universidad del Mar recibiera su correcta acreditación a cambio de una asesoría de $60 millones.Tras desatarse la polémica, Díaz, junto con el ex rector de la Universidad del Mar, Héctor Zúñiga, y su par en la Universidad Pedro de Valdivia, Ángel Maulén, fueron formalizados por lavado de dinero y cohecho.

El 2013 la Fiscalía Oriente también comenzó a sospechar sobre Selume e incautaron a diversas autoridades de la Universidad Andrés Bello, entre ellas, Jorge Selume Zaror. Algunos correos incautados que recopiló El Mostrador demostraron la cercanía entre Selume Zaror y el ex presidente de la CNA Luis Eugenio Diaz

“Estimado Jorge. Creo que la idea de que no tenga ningún cargo formal no ha funcionado. Habría que buscar algo que no sea incompatible legalmente con mi condición de integrante de la CNA (una vicerrectoría de Calidad lo es). Se me ocurría una Dirección General de Calidad (manteniendo a Thomas como Secretario o Director Ejecutivo), pero hay quienes (Luis Horacio Rojas) me dicen que eso no se ve bien (Andrea Aedo no tendría problemas), para lo que sugieren otra denominación, como Dirección General de Procesos o algo así (Adolfo Arata), que englobe el aseguramiento de calidad”, rezaba un correo enviado por Díaz a Selume el 22 de marzo de 2010.

El 1 de abril del mismo año, el ex miembro de la CNA volvió a escribirle al vicepresidente de la UNAB. Esta vez, en palabras igualmente amistosas, el escrito señalaba: “Estimado Jorge. Entiendo las dificultades de tu agenda, pero te ruego podamos resolver mi situación no más allá de los primeros días de la próxima semana, para iniciar un nuevo curso de acción. Asumo que el rector tiene facultades para adoptar la decisión que me comunicó, sin embargo, como mi contrato inicial lo acordé contigo, me parece razonable cerrar el círculo en una conversación contigo. Los abogados asumimos el principio de que las cosas se deshacen del mismo modo como se hacen. Si te parece que ya está todo resuelto, es preferible que me lo indiques ya mismo. En tal caso, sólo te rogaría que vieras las mejores condiciones posibles para el finiquito, que sería preferible suscribir a la brevedad. Te pediría especial consideración para que mi salida fuera lo menos desdorosa posible, habida consideración de mi cargo en la CNA, aunque ya la sola salida me va a significar una inevitable complicación. Saludos cordiales. Eugenio”.

Tan sólo minutos después Selume respondió de la siguiente manera: “Eugenio. Comprendo tu sentir en este tema, pero no comparto la forma en que lo estás viendo. Jamás he dejado de cerrar los temas que deba de cerrar y menos en tu caso donde ha habido una relación de varios años, y donde ha sido la firme decisión del Rector de hacer cambios en esa área lo que nos lleva a este tema. Aunque no hubieras acordado el contrato conmigo (la decisión final en ese momento fue del rector Kelly), igual siento el deber personal de cerrar bien el tema contigo. Lamentablemente esta semana he estado solo 3 días en Stgo y solo ayer hable con la gente de la UNAB. Te espero el próximo lunes a las 10:30 en mi oficina. Saludos, Jorge”.

Posteriormente en una entrevista el entonces fiscal Carlos Gajardo dijo que Selume declaró que cuando se estaba resolviendo la acreditación del plantel, estaban en conversaciones con Díaz para ser contratado como asesor en aseguramiento de la calidad. “Le pedimos expresamente que se inhabilitara en la votación, lo que efectivamente hizo”, explicó.

En tanto el abogado del Consejo de Defensa del Estado (CDE), David Martorell, agregó en su alegato que Selume reveló que él y cada uno de los otros siete controladores de la UNAB recibieron en 2003 -cuando la universidad fue traspasada al Grupo Laureate- alrededor de US$10 millones de dólares por la propiedad de la casa de estudios.

Tras la salida del fiscal Carlos Gajardo no se volvió a saber nada de la indagación más que las condenas en contra de Luis Eugenio Díaz el 11 de septiembre del 2016 donde quedó con 5 años de libertad vigilada.

Ahora Laureate deja sorpresivamente Chile, pasándole todo a Selume y a Molinari en la fundación “sin fines de lucro” Educación y Cultura.

Guzmán Molinari: El líder de la educación de Pinochet





Entre 1987 y 1989, Juan Antonio Guzmán Molinari fue Ministro de Educación de Pinochet. En un recorte publicado por El Mercurio en esa época, destacó su carrera académica como ingeniero químico de la Universidad Católica cuando asumió el ministerio, junto el brigadier Manuel Concha Martínez como ministro de economía y el general inspector de Carabineros Jorge Veloso Bastías como ministro de Bienes Nacionales.

El gran legado de Guzmán Molinari en educación fue el ingreso de los privados a la educación superior. La ley de 1981 había autorizado la inversión privada, pero las autorizaciones para nuevos planteles se habían congelado al poco andar. Guzmán las descongeló convencendiendo al propio Pinochet, en cuyo círculo cercano había temores y aprensiones sobre ese paso.

También implementó la prueba Simce por primera vez, test que ha sido constantemente cuestionado por ser poco pedagógico y poner una presión innecesaria a los colegios del país, ya que el éxito o el fracaso de una institución depende casi únicamente de esta prueba.

La discusión sobre el modelo educativo en la dictadura estaba fuertemente anclada en el temor a la “cesantía ilustrada”, por la eventual proliferación de establecimientos privados y la sobreoferta de vacantes. Guzmán entró a calmar las aguas y ya en 1987 decía que “se asocia la educación superior con la retribución por parte de una sociedad de un empleo seguro, pero las universidades e institutos no son agencias de empleo. Siempre es mejor que haya más gente preparada dentro de una sociedad”.



Guzmán siempre tuvo gran admiración por el Ejército y por ello en 2011 hizo el Curso de Aspirante a Oficial de Reserva (Caor) junto al ex gerente general del BCI Lionel Olavarría y la directora de Mujeres Empresarias, Carolina Eterovic.

Después volvió al sector privado donde conoció a Julio Ponce Lerou y el 2013 pasó a ser parte del directorio de SQM. Es primo hermano de Roberto Guzmán Lyon, estrecho colaborador de Ponce en SQM y quien fue multado por la SVS por infracciones a la Ley de Mercado de Valores por su rol en el caso cascadas.

Guzmán Molinari asumió la presidencia de SQM el 2015 tras la salida de Julio Ponce Lerou de la dirección por el caso SQM y dejó el cargo el 2016 después que la SVS le formulara cargos junto a Von Appen, Büchi, Julio Ponce y otros ex directores de SQM por no haber informado en oportunidad y forma las rectificaciones tributarias que debería hacer la compañía a propósito de la investigación del SII por boletas sin respaldo, las cuales habrían tenido como destino el financiamiento ilegal de ciertas campañas políticas.

Además Guzmán Molinari está casado con Paulina Dittborn Cordua, hermana del ex subsecretario de Hacienda y ex diputado UDI Julio Dittborn. La arqueóloga generó un escándalo el 2011 cuando era vicepresidenta del Consejo Superior de Educación (CSE).

El CSE revirtió la decisión del primer fallo de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) que negó la acreditación de la Universidad de Las Américas, logrando que a fines del 2008 la institución lograra acreditarse. Dittborn llegó como prorrectora a dicha casa de estudios, tal como lo recuerda un reportaje de El Mostrador.

Tanto Selume como Guzmán Molinari, con su pasado pinochetista, hace años son actores principales del lucro de la educación chilena, ahora con el control total de todas las universidades del grupo Laureate aseguraron un 15% del total de las matrículas chilenas.

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2 comments
  1. NADA , Y TODO …somos pequeños , ante la magnitud de los hechos , sólo, queda continuar « esperanzados »…y objetivar en adelante nuestro pensamiento , y la corriente del mismo , abrigara y mantendrá en alto El espíritu Libertador
    Gracias , a quienes hacen posible , el mantener los « velos » traslucidos .

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