Psicóloga denuncia brutal agresión tras ser retenida por carabinero junto a su esposo e hijo de 3 años

Elvira Espinoza

“Fue brutal oír los gritos de mi hijo (…) La vulneración no es ese día solamente, es todos los días, cada vez que salgo a la calle”, es parte del desgarrador testimonio de Elvira Espinoza sobre lo ocurrido en septiembre pasado.


El día lunes 20 de septiembre de 2021 será uno que la psicóloga Elvira Espinoza Hernández (45) probablemente no olvidará jamás. Tampoco su esposo, Víctor Toledo Sanhueza, y su pequeño hijo de tan solo 3 años. La familia denuncia haber sufrido una violenta e inexplicable agresión en la vía pública en medio de un confuso control por parte de un funcionario de Carabineros, además de una irregularidad en el procedimiento que se adoptó tras el incidente.

De acuerdo a lo expuesto en la denuncia que Elvira interpuso ante la Policía de Investigaciones (PDI), y que ya está en poder del Ministerio Público, la noche del pasado 20 de septiembre, cerca de las 20:30 horas de esa jornada circulaban los tres en su vehículo en dirección a Rauco por un camino rural cercano a la comuna de Comalle en Curicó, esto luego de haber permanecido en un resort ubicado en ese sector. En eso estaban cuando de pronto se percatan de que otro automóvil, con la patente DYGL-80, que venía detrás de ellos, comienza a realizar un cambio de luces. Pensando en que este quería adelantar y que entonces podrían estar obstaculizando su paso, deciden orillarse para darle espacio.

“Es después de esto que el automóvil nos adelanta y se cruza bruscamente frente a nosotros y queda en diagonal, detenido y bloqueando completamente la ruta. Seguidamente, desciende del automóvil un hombre de entre 25 y 35 años, de aproximadamente un metro setenta de estatura, cabello corto y recto, además de estar vestido con ropas propias de Carabineros de Chile. Esta persona se posicionó junto a la ventanilla del conductor y le solicitó a mi pareja los documentos del automóvil y su licencia de conducir, esto de manera muy agresiva, prepotente, invadiendo nuestra esfera de resguardo personal, por cuanto posicionó su rostro a unos 5 centímetros del de mi marido”, narró Elvira a la PDI.

Vehículo en que se movilizaba el funcionario de Carabineros

La psicóloga añadió en el relato realizado a La voz de los que sobran que Víctor “fue bajado del vehículo por esta persona, quien lo insultaba y gritaba a centímetros de su cara, indicándole además que no tenía por qué mostrar su identificación ni decir su nombre, ni tampoco explicarle nada sobre la detención”.

De acuerdo a lo expuesto por Elvira ante la policía, la situación empeoró cuando desde el otro auto descendió una mujer que acompañaba al uniformado como copiloto y que indicó ser pareja del carabinero, “gritando en todo momento improperios en nuestra contra”.

Es entonces que la denunciante decide bajar también desde su vehículo, comenzar a grabar con su teléfono celular y señalar a viva voz que el procedimiento se estaba realizando “de manera prepotente” y que a su marido el uniformado le había quitado su licencia de conducir. En eso está Elvira, describiendo lo que estaba ocurriendo, cuando ocurre un hecho brutal: la mujer que venía junto al policía se acerca repentinamente y le propina un golpe con su mano, todo lo cual quedó registrado en el video que mostramos a continuación y que -advertimos- contiene imágenes que pueden afectar la sensibilidad de algunas personas.

“Se me acerca la mujer y sin ninguna provocación me lanza un golpe con mucha fuerza, golpeando directamente mi cráneo, lo que derivó en que yo cayera a un canal de regadío que por allí pasaba, sintiendo en el acto mucho dolor, en todo el costado izquierdo de mi cuerpo, sumado a un dolor punzante en mi mano del mismo lado”, detalló la psicóloga a la PDI.

Junto con ello, Elvira advirtió que fue su pareja quien debió sacarla del agua rápidamente, “por cuanto, por la profundidad, no lo pude hacer por mis propios medios”, destacando que mientras eso ocurría “estas personas se quedaron mirando en todo momento lo que hacíamos, sin ayudarnos”.

“Ex físico con erosión superficial región frontal, dolor a la palpación maléolo externo tobillo, edema leve eminencia tenar mano izquierda”, es lo que se describe en la constatación de lesiones que realizó Elvira en el SAPU de Curicó tras la agresión.

LA VERSIÓN DE CARABINEROS

Al observar la gravedad de lo que estaba ocurriendo, Víctor decide llamar a Carabineros, quienes no tardan en llegar. Al lugar arriban dos funcionarios, indicándoles uno de ellos -el cabo primero Cristián Zambrano Valderas- que adoptarían el procedimiento respectivo en dependencias de la Tercera Comisaría de Teno, en el retén Comalle.

“Cuando a nosotros nos llegaron a ‘auxiliar’ los carabineros, sentimos una vulneración mucho mayor porque eran amigos del tipo y se iban a ir en su mismo auto al retén. Entonces, pensábamos: ‘Dios mío, quién nos ayuda, quién nos ampara'”, recuerda hoy Elvira.

Y es que en ese momento se produce otra aparente irregularidad por parte de los funcionarios de Carabineros luego de que, según detalla Espinoza en su denuncia, al llegar al recinto policial el mencionado cabo Cristián Zambrano les señala que deben dirigirse a la PDI, porque serían ellos quienes los llevarían a constatar lesiones. “Lo anterior, pese a mis reiteradas solicitudes verbales a los funcionarios de que me trasladaran hasta algún centro asistencial a constatar lesiones, debido al dolor que sentía, recibiendo en todo momento una respuesta negativa”, narró.

Por su parte, la versión de Carabineros está expuesta en un parte denuncia que el propio cabo Cristian Zambrano ingresó al Ministerio Público. En ella se identifica al funcionario que conducía el vehículo patente DYGL-80, Ariel Armando Muñoz Arenas (26), y a su acompañante, Josefa Soledad Ramírez Saavedra (25), quien aparece en calidad de imputada. En él se sostiene que la razón de la supuesta fiscalización por parte del uniformado al vehículo conducido por Víctor es que este habría ido “realizando maniobras peligrosas, haciendo uso del aparato celular con peligro de accidente”.

El relato del uniformado continúa señalando que al solicitar la licencia de conducir a la pareja de Elvira, “provocó que el infractor se ofuscara, además de desatar la ira de su acompañante”.

Respecto de esto último, el cabo Cristián Zambrano -quien redactó la denuncia- agregó que Elvira descendió del vehículo “con la finalidad de increparle (a Josefa Ramírez) la fiscalización por parte del funcionario policial y solicitarle que le fuera devuelta la licencia de conductor de su pareja”. “La pareja del funcionario policial de igual forma se ofusca y por las agresiones verbales que le habría efectuado esta persona (Elvira), descendió, momento en el cual comienza una discusión y forcejeo donde Josefa Ramírez Saavedra (…) la golpea en el rostro y empuja, la cual producto del terreno cae hacia una acequia existente en el lugar (…), quedando totalmente mojada y con dos teléfonos celulares dañados producto de lo mismo”.

Fotografías de Elvira tras la agresión denunciada

Elvira es categórica en desmentir completamente esta versión. “Todo lo que ahí se dice es inventado, excepto que la mujer me pegó y que yo estaba embarrada. Yo no la provoqué, como dice ahí, ni mucho menos la insulté”, asegura Espinoza, quien -como se observa en el video- recibe la agresión de la acompañante del carabinero en momentos en que está denunciando en la grabación lo que está ocurriendo.

Por último, en el documento ingresado a Fiscalía por Carabineros se sostiene que Elvira “desiste de hacer todo tipo de denuncia, al igual que constatación de lesiones, manifestando que por estar en la otra parte un funcionario policial involucrado, no mantiene confianza de realizar la denuncia con personal policial (…), manifestando mantener familiares en Policía de Investigaciones, a lo cual realizaría la denuncia en esa unidad para una mayor seguridad”.

Lo anterior es igualmente desmentido por la psicóloga. “No me dieron la posibilidad de denunciar. No me dejaron entrar al retén, me dejaron afuera. Me llevaron un cuaderno donde yo tenía que firmar porque según ellos tenían que registrar que yo había estado ahí. Después, cuando yo veo la denuncia que ellos hacen, dicen que yo me negué a constatar lesiones, que me negué a denunciar, y eso no es cierto. Por eso yo me fui a la PDI a denunciar”, relata Espinoza a La voz de los que sobran, descartando además tener algún familiar en la Policía de Investigaciones.

“ESTO ES UN TRAUMA QUE SE VA SOLO CUANDO SE ENCUENTRA UNA EXPLICACIÓN”

Hoy Elvira no logra relatar lo ocurrido sin emocionarse; sobre todo cuando recuerda que sucedió en presencia de su hijo de 3 años. “Es brutal la inhumanidad, es brutal los gritos de mi hijo, desesperado… Es brutal todo”, recuerda antes de que se le quiebre la voz.

“La vulneración no es ese día solamente, es todos los días, cada vez que salgo a la calle, cada vez que me acerco a una ventana y pienso que hay un paco que me puede disparar desde la calle para acallarme. Mi marido sale a comprar al supermercado y yo me quedo angustiada esperando que llegue rápido (…) El recuerdo que tengo de esa experiencia espantosa no se me va a olvidar, y yo no quiero que se me olvide porque yo no quiero cansarme de luchar”, sostiene.

Como psicóloga, Elvira trabaja el tema de la salud mental. De hecho, es fundadora de la fundación Grupo Conscientia, donde participan distintos profesionales de la salud, en temáticas de Derechos Humanos, y en donde además han realizado trabajos para la ONU.

“Yo no soy ninguna ignorante respecto a lo que estoy hablando. Creo que esto es tremendamente fuerte, tremendamente doloroso; un trauma que se va solamente cuando se encuentra una explicación, porque nosotros no cometimos nada con lo que se pudiera decir ‘ellos cometieron una infracción, un acto ilícito’, y que por eso nos detuvieron. Nada”, reflexiona.

“Empatizo plenamente con todas las personas que han sufrido violaciones a los Derechos Humanos. Entiendo tanto a la gente que anda buscando a sus Detenidos Desaparecidos. O sea, si yo pienso que me he sentido vulnerada en toda esta semana que ha pasado, ni en mi cabeza ni en mi cuerpo entra pensar todos los años que esas personas se han sentido vulneradas”, plantea Elvira.

“Antes de que me pasara esto yo me iba a ir a España a estudiar un Máster en Derechos Humanos. Ahora estoy claramente segura de que eso es lo que voy a hacer”, concluye.

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2 comments
  1. Señora lamento mucho lo le sucedio a usted y su familia un consejo si va a estudiar ese Master que sea en otro pais ya que todos sabemos que en España el facismo aun esta latente tal como en Alemania aun existen, igual espero de corazon pueda superar este temor y ayudar a su hijo para entregarle un pais limpio libre de matones asesinos amparados por los poderosos,un pais en Democracia donde sea seguro vivir y desarrollarse

  2. Es terrible constatar en la indefección que estamos los ciudadanos comunes ante los asesinos a sueldo y matones que hacen de las suyas vistiendo uniforme (hasta los guardias de seguridad). Mienten y falsean los hechos en completa impunidad.
    Ojalá, por favor, votemos recordando todos los abusos, éstos y los pasados. Quiero vivir en un país pacífico, respetuoso, en libertad y del cual nos sintamos orgullosos de pertenecer a él.

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