Postnatal, Gobierno y agenda feminista

Postnatal, Gobierno y agenda feminista

En tiempos de extrema precariedad económica y laboral, sumado al aumento en la violencia machista en la pandemia, se declara inadmisible en el Senado este proyecto que es un mínimo a favor de quienes sostienen la vida, con el apoyo al Gobierno de votos de quienes se dicen oposición como Carolina Goic (DC) o Juan Pablo Letelier (PS), obligando a llevar el Postnatal de Emergencia a Comisión Mixta, retrasando y poniendo más trabas a una urgencia que deja a las madres y entornos de esos recién nacidos sin alternativas, salvo pobreza, contagio y muerte.

El ministerio de la Mujer es una cartera estratégica para la vida libre de violencias a la que apostamos las mujeres, y tras el cambio de Macarena Santelices por Mónica Zalaquett, nuevamente queda en evidencia que Piñera está más preocupado de responder a la UDI que a conectar con la ciudadanía, que no tiene ningún interés en temáticas de género y no está dispuesto al diálogo con los movimientos feministas ni a intentar corregir el abandono que hemos tenido las mujeres durante esta crisis sanitaria y de cuidados. Pareciera ser que este Gobierno no tiene siquiera agenda o ideas para el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género.

Durante estos días en el Congreso se discute el proyecto de ley que busca la extensión del postnatal por este periodo de crisis. De forma preocupante, la ministra Zalaquett votó en contra del postnatal de seis meses hace unos años y hoy, a ocho meses del estallido social y mientras luchamos contra un nuevo virus, no hace ningún gesto para rectificar su actuar. No exige al gobierno patrocinar el proyecto, ni siquiera toma una postura en defensa a la urgencia al proyecto del Postnatal de Emergencia, en medio de una pandemia que pone en riesgo la vida de las madres y de la generación que está naciendo, para evitar la gran injusticia y desigualdad de deber tener que decidir entre volver al trabajo remunerado para poder sostenerse y alimentarse, o cuidarse a una y a su cría como se pueda, haciendo malabares, sin remuneración.

No hay sala cuna, ni redes de apoyo o un sistema nacional de cuidados, nuevamente las mujeres deben asumir todos los costos de la maternidad. La medida es necesaria desde que se presentó y el gobierno debió hacer carne su slogan, patrocinando hace casi siete semanas la iniciativa para poner a las niñas y niños primero en la actual crisis sanitaria y de cuidados, que ya lleva miles de infantes contagiados y un lamentable fallecido, (basándonos únicamente en las dudosas cifras oficiales). No contentos con su nulo apoyo, el Gobierno nos ofrece declaraciones indignantes como la de la ministra del Trabajo, María José Zaldívar, quien pidió no priorizar el proyecto porque «sólo beneficia a 22 mil mujeres».

En tiempos de extrema precariedad económica y laboral, sumado al aumento en la violencia machista en la pandemia, se declara inadmisible en el Senado este proyecto que es un mínimo a favor de quienes sostienen la vida, con el apoyo al Gobierno de votos de quienes se dicen oposición como Carolina Goic (DC) o Juan Pablo Letelier (PS), obligando a llevar el Postnatal de Emergencia a Comisión Mixta, retrasando y poniendo más trabas a una urgencia que deja a las madres y entornos de esos recién nacidos sin alternativas, salvo pobreza, contagio y muerte.

El gobierno está tan desconectado de la agenda de género e infancia, que este gesto tan básico y transversal de empatía les parece inconstitucional. Es esta una nueva razón para continuar firmes por el plebiscito en octubre, por una nueva Constitución que genere un marco legal para la vida digna que merecemos.

Desde el feminismo, a pesar de que por el momento tengamos un gobierno que no ofrece posibilidad alguna de transformación, debemos continuar señalando con fuerza que no estamos dispuestas a retroceder, ni estamos dispuestas a dejar de avanzar en derechos para las mujeres trabajadoras, aunque gobierne el sector que históricamente se ha opuesto a su avance.

Vamos a ganar el Postnatal y seguiremos poniendo en la mesa la urgente agenda feminista: queremos una solución para la situación de las trabajadoras de casa particular, urgencia a la ley integral de violencia, queremos la ley Pack, que sus programas contemplen higiene menstrual y entrega de anticonceptivos, que las niñas y niños de la infancia más vulnerable no estén condenados al Sename, que tengamos acceso al aborto de manera segura y gratuita, que poner en el centro la vida sea política de Estado porque vamos a cambiar todo lo que necesite ser cambiado. Al gobierno solo le pedimos que deje de retrasar lo inevitable.

Sobre el Autor

Luna Daya Mancilla Alarcón

Frente Feminista Revolución Democrática Región del Biobío.

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