¿Por qué todes perdemos con el rechazo de la ESI?

Este jueves 15 de octubre se rechazó por falta de quórum la votación del proyecto de Ley de Educación Sexual Integral, demanda que hace años venimos levantando las organizaciones feministas, educativas y de disidencias sexuales, por una vida libre de abusos, violencias y discriminación.

La mayoría de los argumentos en contra, tenían que ver con las disposiciones de la actual Constitución, que pone en el centro de lo educativo la libertad enseñanza y el derecho preferente de los padres a decidir en estos ámbitos, pasando por encima de los derechos de niñes y adolescentes a una educación informada en sexualidad, género y afectividad. 

A diferencia de lo señalado por sectores del oficialismo y la oposición, la Educación Sexual Integral se adecua a las etapas de desarrollo en la cual se imparte, y en ningún caso sexualiza ni pervierte a les estudiantes.

Es tristísimo que argumentos que no tienen ningún fundamento ni evidencia científica, ni se adaptan a los tratados y organismos internacionales en la materia, se hayan impuesto frente a un programa educativo que es considerado en todas partes del mundo un derecho humano.

Con esto, el Congreso nuevamente ratifica la distancia que tiene con las demandas de los movimientos sociales y feministas de los últimos años, así como confirmamos la urgencia de cambiar la Constitución este 25 de octubre a través de una Convención Constitucional, 100% electa por la ciudadanía.

¿Quién llena los vacíos que deja la ausencia de un plan serio de educación sexoafectiva en Chile?

La respuesta es tan triste como antigua: la Iglesia y el conservadurismo, que mantienen su influencia sobre buena parte de las escuelas en nuestro país. Retrocedemos varios siglos atrás, y la separación de lo público y lo eclesiástico se hace menos nítida y nos queda una tremenda tarea pendiente.

Durante la jornada de votación, muchas personas manifestaron en redes sociales sus testimonios de abusos infantiles y a lo largo de toda su vida, señalando lo distinto que hubiera sido su reacción ante estos hechos en caso de haber contado con herramientas para detectar estas vulneraciones, conocer sus derechos y cómo hacerlos valer.

La ESI juega ese rol, y quienes niegan este derecho son cómplices de toda la violencia y discriminación que podríamos evitar si dejamos de echar los problemas bajo la alfombra.

La familia se presenta como un espacio seguro en sí, pero los parlamentarios conservadores eligen callar ante las cifras que evidencian que la mayoría de nuestros agresores se esconden en los núcleos familiares o círculos expandidos.

Negamos una vez más la condición de sujetes de derecho de niñes y adolescentes, que son las futuras generaciones y con sus saltos de torniquetes nos despertaron a todo un país. 

En Chile, las altísimas cifras de abusos infantiles, violencia de género y crímenes de odio no solo desnudan las falencias de nuestro sistema de justicia, sino también la grave ausencia de planes de prevención y educación.

Queremos que el Estado llegue a tiempo para que no tengamos que protestar por más personas como Ámbar, Antonia, Daniel, Nicole, entre tantos otres. 

Llama la atención que ni el Colegio de Profesores ni el Ministerio de Educación se pronuncien sobre el tema. Es muy grave que no nos tomemos en serio la discusión de proyecto y currículum educativo, porque la educación sexual integral no es adoctrinamiento, es información, conocimientos y formación ciudadana.

La sexualidad y la afectividad atraviesan todos los aspectos de nuestras vidas, y por más que los conservadores lo nieguen, esto no dejará de ser real. Por eso, pese a este bache, nos dejaremos de luchar por un sistema educativo que nos garantice una vida digna, porque si no fue esta ley, será la nueva Constitución donde se garantice la Educación Sexual Integral como un derecho de todes. 

Total
60
Shares
Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Related Posts