Plasma convaleciente: la terapia para tratar a pacientes Covid-19 que el Minsal desechó

Aunque el tratamiento se encuentra en una fase experimental y requiere de estudios adicionales, el uso en la etapa temprana del contagio sugiere ser eficaz para la recuperación de quienes padecen el virus. Mientras Argentina, Inglaterra y Estados Unidos incorporaron la terapia para disminuir el número de fallecidos, y otros países como Colombia y Costa Rica estudian su efectividad, en Chile las clínicas privadas llevan la delantera frente a la ausencia de protocolos que democraticen el acceso al tratamiento en el sistema público de salud.

“No hay una autorización y no hay evidencia cierta de que sea una terapia que contribuye. Es extraordinariamente riesgoso”, comentó hace menos de un mes el recién salido ex ministro de Salud, Jaime Mañalich. Sus palabras sepultaron una alternativa que, si bien se encuentra en una fase exploratoria, ha servido para el tratamiento de otras enfermedades anteriores al Covid-19 y ha ayudado a salvar vidas en diversos países, los cuales han visto en este tratamiento una opción ante la ausencia de una vacuna que detenga la propagación del virus.

La terapia consiste en separar de la sangre el plasma que contiene anticuerpos o inmunoglobulinas producidas para enfrentar el virus en pacientes contagiados. Un procedimiento que llevaba más de un mes desarrollándose en el país. El plan pionero lo impulsó el médico jefe del servicio de Hematología del Instituto Oncológico Fundación Arturo López Pérez (FALP), Raimundo Gazitúa, con el apoyo de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos, y las gestiones se han extendido a centros de salud como la Clínica Dávila, Clínica Red Salud, Red Salud UC, Clínica Sanatorio Alemán y algunos establecimientos como el Hospital Clínico de Magallanes, el Hospital del Trabajador ACHS y el Hospital de la Dirección de Previsión de Carabineros de Chile.

Por su parte, la Clínica Las Condes, la Clínica Alemana y la Clínica Indisa -institución que confirmó a este medio que las donaciones son exclusivas para sus pacientes- están desarrollando sus propios programas de plasma convaleciente, demostrando que los estudios siguen concentrados en centros de salud privada, los mismos que ya han transfundido a pacientes contagiados por Covid-19 con resultados altamente favorables ¿Qué ocurre con los hospitales públicos del país?

Para Loreto Carvallo, bioquímica de la Universidad de Concepción y científica del Hospital Mount Sinaí en Nueva York, los dichos del exministro Mañalich tienen un grado certeza porque se requerirían mayores estudios, que ya están en desarrollo, para demostrar su efectividad.  Pero descarta que la terapia no sea una alternativa, pues todo sugiere que se trata de un tratamiento con resultados promisorios.

En Estados Unidos cerca de veinte mil personas han sido tratadas con plasma a la fecha y desde marzo que el gobernador de Nueva York, Andrew M. Cuomo, llamó a los pacientes recuperados a acercarse a los bancos de sangre para donar. Realidad que dista bastante de la vivida en Chile.

-Lo cierto es que hoy no existe tratamiento ni vacuna, y esta podría demorarse cerca de un año y medio más, es decir, de aquí a mediados de 2021. La Terapia de Plasma Convaleciente es una de las pocas opciones promisorias que tenemos para ayudar a muchísimas personas y salvar vidas-, explica Carvallo.

Por otro lado, la científica del Hospital Mount Sinaí asegura que la terapia tiene una historia que data de cien años atrás y que su uso entregaría dos salvatajes claves para un sistema de salud estresado como el chileno: descongestionar los hospitales, al usar tempranamente la terapia y contribuir a la mejoría de los pacientes, evitando llegar a situaciones críticas.

-Está es una cuestión de voluntad política porque la recomendación para que los hospitales puedan llevar adelante los estudios depende del Ministerio de salud.

Los pioneros

Javiera Acevedo (30) es nutricionista y fue uno de los cien primeros casos de coronavirus en Chile. La profesional cree que su contagio fue la consecuencia  de la falta de implementos de seguridad en la clínica donde trabaja.  Después que los síntomas se agravaran,  fue a Urgencia y a la mañana siguiente ya tenía más de 39 de fiebre. Tenía una neumonía que la tuvo cinco días en la una Unidad de Tratamiento Intensivo UTI.

Después de superar el virus, se enteró del  tratamiento de plasma a través de la televisión. El viernes 12 de junio hizo su primera donación en la Fundación Arturo López Pérez. En el banco de sangre se realizó un procedimiento similar a la donación de sangre: le preguntaron si tenía patologías previas, embarazo, cirugías y el peso exacto. Un procedimiento  que dura entre treinta y cincuenta minutos.

Estos requisitos, al igual que la insuficiencia de inmunoglobulinas en la sangre del paciente, son vitales para el procedimiento. Por esta razón, no todos los pacientes que hayan superado el virus pueden donar. Según explican algunos estudios científicos deben transcurrir al menos 14 días en estado asintomático, pasar los dos test PCR para garantizar que la carga viral no está en la sangre, posteriormente retirar el plasma y tras el proceso regresar las plaquetas y glóbulos rojos.

Su primera experiencia como donante la compartió en sus redes sociales.

“Lo grato que es saber que otras personas pueden curarse con tu ayuda”, posteó.

Muchas personas compartieron y comentaron su iniciativa. Javiera también se preocupó de consultar el destino de su donación.

-Existe un prejuicio con el sistema privado porque yo que trabajo en salud sé que en las clínicas se atienden muchas personas de clase media (…) Sería ideal que al ser efectiva esta terapia se pueda impartir en todo el sistema para que todas las personas tengan las mismas oportunidades, lo que yo buscaba conseguir es que se acelerara la recuperación en otras personas-, comenta.

Frente a esta pregunta, la Fundación Arturo López Pérez comentó a este medio que la terapia no es un tratamiento cerrado a instituciones privadas.

“Es importante destacar que cualquier institución que se quiera sumar a este estudio puede hacerlo, sea pública o privada, y debe contar con la aprobación de su comité de ética. Ya hay varias que lo han hecho, una de ellas, el hospital de Magallanes”, confirma el establecimiento.

Para el doctor Ramiro Zepeda, quién trabaja en la Unidad de Cuidado Intensivos (UCI) del Hospital San Borja Arriarán, el actuar del Ministerio de Salud ha sido errático al impedir que la terapia experimental se desarrolle en los hospitales públicos. A su parecer, los centros de salud podrían hacerlo sin depender de los estudios que lleva adelante la Fundación Arturo López Reverte, pero para eso habría que asumir que el sistema público tiene la cobertura para todo el país.

-Entonces, como el ministerio no puede asegurarlo, prefiere desecharlo (…) Esta es la primera investigación en Chile donde las personas con las que se experimentan son del sector privado. Habitualmente las investigaciones sobre fármacos se prueban en personas que no tienen recursos porque es la única alternativa que tienen. Y, por otro lado, hacerlo significa inyectar recursos al sector público, realizar campañas de donación de sangre y aumentar las muestras de testeos de anticuerpos. El Estado y sus autoridades no quieren desarrollar políticas innovadoras en el sector público porque lo consideran un gasto, no una inversión centrada en las personas-, explica Zepeda.

Plasma para todos

Durante las últimas semanas, la discusión sobre la Terapia de Plasma Convaleciente se ha masificado en redes sociales y la experiencia argentina tomada como ejemplo. Algunos parlamentarios presentaron el viernes recién pasado un proyecto de ley para que la donación de plasma se declare “de interés público”. El tema en Chile ha despertado bastante interés en la sociedad civil.

Natalia Ramos (43), junto a un gran grupo de personas, levantaron la plataforma “Plasma Para Todos” que busca democratizar el acceso del tratamiento al sistema de salud público. A la fecha cuentan con cerca de 6.500 miembros en Facebook y a diario reciben mensajes que solicitan información para donar o recibir plasma.

-Sabemos que Fundación Arturo López Pérez está disponible, pero nos encontramos con las trabas de que no hay protocolos suficientes para implementarlo en los hospitales públicos. Necesitamos que la voz del gobierno señale que este tratamiento experimental puede ser accesible para todos con el fin de disminuir gastos y las camas críticas. Nuestros hospitales tienen bancos de sangre y las condiciones suficientes para que esto se masifique en todas las regiones del país-, explica Ramos.

Andrés Meza, médico cirujano del Hospital de San Antonio, quien fue el primer chileno en recibir plasma tras entrar en estado crítico por coronavirus, cree que el país está a tiempo de incorporar la terapia en los centros hospitalarios. Su propia experiencia le ha permitido confirmar que el tratamiento es efectivo.  Recibió la transfusión, aunque lo primordial es hacerlo antes de que el virus se extienda en el cuerpo de la persona, es decir, de forma preventiva, para evitar las consecuencias de un agravamiento.

-No nos podemos quedar de brazos cruzados cuando efectivamente existe una terapia que va a bajar la gravedad de los pacientes y su mortalidad. En países como Argentina se está pensado incluso la terapia como una pre vacuna biológica, incorporando al inicio de la enfermedad una dosis de anticuerpos. Si se detecta el momento preciso para hacerlo sin duda será beneficioso. Y no lo digo como un doctor esperanzado, lo digo como paciente que lo vivió y que se dio cuenta de su efectividad porque me mejoré en cosa de horas.

Por lo mismo Meza explica que hoy esta es la única arma real que existe para contener una avalancha que empezó hace meses atrás.

-Si queremos suprimir los contagios es necesario el confinamiento real, y si buscamos que los pacientes no entren en estado crítico la terapia de plasma es la alternativa-, concluye.

*Este medio consultó al Ministerio de Salud si existe un cambio de mirada respecto a la Terapia de Plasma Convaleciente que permita extender el tratamiento a otros centros de salud del país. Desde la institución declinaron entregar su  versión argumentando que el actual ministro Enrique Paris estaría recientemente incorporándose a sus funciones.

Total
46
Shares
Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Related Posts