Para que nunca más: Canciones sobre la dictadura

De Illapu a Asamblea Internacional del Fuego. De ‘La cueca sola’ a ‘Los maldadosos’. La música popular chilena, en el ancho de sus propuestas estéticas y sonoras, ha honrado la memoria de nuestra cruda historia, atravesada por la inhumanidad de una dictadura sangrienta que tiñó con horror la vida en la patria durante 17 largos años. Con canciones, nuestros músicos han intentado honrar y hacer algo de justicia en un país que aún intenta subsanar su cicatriz. En Cultura B, compartimos una lista de esos temas que han hablan de detenidos desaparecidos, de la vida en la ciudad con militares en la calle y toque de queda, del exilio, del retorno… Todos, gritos de verdad y justicia.


El 11 de septiembre de 1973 se produjo el derrocamiento dela presidente Salvador Allende, con un planeado golpe de Estado entre la derecha chilena, los militares sediciosos y la ayuda de la CIA estadounidense. Desde ese momento, se instaló en el poder una Junta Militar liderada por el General Augusto Pinochet.

La dictadura cívico-militar se caracterizó por el terrorismo de Estado, la constante violación de los Derechos Humanos, la desaparición y muerte de miles de personas, el exilio de compatriotas, la prescripción de los partidos políticos de izquierda, entre otros varias más barbaridades y crímenes de lesa humanidad.

Hasta entonces, la efervescencia cultural que se generó en tiempos de la Unidad Popular tenía a toda una generación de músicos creando parte del legado discográfico que es bastión de nuestra herencia musical. Con discursos de compromiso social, algunos; explorando en la cosmovisión indígena, otros, la música chilena florecía en una pradera tecnicolor de nuevas sonoridades, donde la fusión de estilos entre la canción de autor y el rock, el progresivo con ritmos latinoamericanos o el folclore con la música docta estaba generando un sonido único, chileno.

Todo eso fue coartado. El asesinato de Víctor Jara –el máximo compositor del periodo– a manos de los militares, fue la muestra del castigo letal que tendría la dictadura ara con los creadores. Sin embargo, incluso tras las torturas que recibió, fue el mismo Jara quien escribió las líneas de su canción de despedida, narrando los hechos que sucedían los primeros días tras el golpe. ‘Somos cinco mil’, así se conoció a ese escrito guardado férreamente por otros detenidos del ex Estadio Chile.        

Aquel texto marcó una tradición que algunos músicos siguieron, relatando las consecuencias de la dictadura. Fotografías musicalizadas de la geografía del espanto que fue aquel periodo doloroso para el país, pero al que había que cantarle para recordarlo y, así, no repetirlo nunca más.

Somos cinco mil
Víctor Jara / Ángel e Isabel Parra
1973

¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!
Llevan a cabo sus planes con precisión artera sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.
La matanza es acto de heroísmo.

Los Maldadosos
Congreso
1975

De todos los oficios que tienen las cosas
Hay unos que son malditos por meter gente a la fosa
Maldición de la gente en el sufrimiento
Quiere meter a la muerte en la celda de un convento

Las últimas palabras
Aparcoa
1975

Éstas son mis últimas palabras,
con la certeza que mi sacrificio
y el de ustedes en vano no será
Sigan sabiendo, queridos compañeros
que una sanción moral castigará
esta traición, cobarde felonía
Este momento amargo y gris,
Que se abrirán las grandes alamedas
por donde pase el hombre construyendo
para siempre su libertad,

La cueca sola
Gala Torres / Conjunto Folclórico de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos
1978

En un tiempo fui dichosa
apacibles eran mis días,
mas llegó la desventura
perdí lo que más quería.

Me pregunto constante,
¿dónde te tienen?
Y nadie me responde,
y tú no vienes.

Corrido del 73
Ángel Parra
1978

Un General traicionero
rompió la Constitución.
El pueblo estaba sin armas
y por eso no peleó.

Cincuenta mil son los muertos
los cuatro primeros meses,
Sin contar, naturalmente,
con los que desaparecen.

Vuelvo
Inti illimani
1979

Vuelvo al fin sin humillarme,
sin pedir perdón ni olvido.
Nunca el hombre está vencido:
su derrota es siempre breve,
un estímulo que mueve
la vocación de su guerra,
pues la raza que destierra
y la raza que recibe
le dirán al fin que el vive
dolores de toda tierra.

A mi ciudad
Santiago el Nuevo Extremo
1981

En mi ciudad murió un día
El sol de primavera
A mi ventana me fueron a avisar
Anda, toma tu guitarra
Tu voz será de todos los que un día
Tuvieron algo que contar.

Nos fuimos quedando en silencio
Schwenke y Nilo
1983

La televisión nos fue diciendo
haga esto, lo otro, o aquello.
La radio nos fue mintiendo 
mientras se escondían muertos.
Nos fuimos quedando en silencio.

Para que nunca más
Sol y Lluvia
1987

Para que nunca más en Chile, los secretos calabozos
Vuelvan a morder la humanidad de mi pueblo
Para que nunca más en Chile, el hambre vuelva a estar
En la boca de mi humilde pueblo
Para que nunca más en Chile, la sangre hermana derramada
No deje florecer la libertad

Triste funcionario policial
Mauricio Redolés
1987

¿Se le habrá caído el pelo?
Tanto golpe habrá, se ha puesto más feo
¿Se le habrá caído un diente?
Con las cabras amarradas seguirá tan caliente
Me pegaba en forma profesional
Queria algo confesional
Me pegaba en forma diligente
¡Confiesa que eres dirigente!
¿Se habrá retirado del servicio
O estará viejito en un oficio?
¿Soñará con muertos, como yo?
¿Soñará con desfile de banderas rojas como voz?
¿Qué será de mi torturador?

Cuando te vayas
Transporte Urbano
1988

Cuando te vayas, por la razón o la fuerza
No tomes nada, y deja la puerta abierta;
Para que entre el pueblo a tomar con decisión
Esa Moneda, que un día mutilaste;
Cuando te vayas, no esperes olvido, menos perdón
Es justo el precio para el traidor y cobarde;
Y si te arrancas, no duermas tranquilo en ningún rincón

Algo está pasando
De Kiruza
1988

“El tipo de las gafas” sería un muy buen nombre
Para describir tu diaria hipocresía
Me sigues en la calle, me acechas en la esquina
Por mi le has preguntado, tal vez a la vecina
Ayer ibas sentado en un auto sin patente
Con las luces apagadas y una cara de inocencia
“Oye, pelotudo” te decía mucha gente
Pero ya no te conocen, te hiciste la permanente

Gran restrictor, ten piedad (de nosotros)
Fulano
1989

Gran precursor de las cruces sangrientas
Gran comisario de las cloacas del mal
Hijo predilecto de Satán.
Estoy temblando, se quema mi cerebro
No más electros, prometo estar de acuerdo
Gran restrictor, ten piedad de nosotros
Todos debemos obediencia al cañón
Pronto llegarán sus refuerzos
No volveré a ver el sol
Nadie sabrá donde estoy

La primera vez
Los Tres
1991

Nauseabundo de traiciones
Vomitaste en sus caras
Y no pensaste
Que tal vez
Volverían por tí
Esas calles se nublaron
Se perdieron en la sombra
Del remordimiento
Que ahora te hace caer

Pisagua 1973
Los Miserables
1991

Desde el cuarte general
una orden se escucho dar
“Debe ser fusilado
su cuerpo enterrado”
Los soldados se quedaron
con su sangre en las manos
18 años después
de angustia y de dolor
Encontraron su cuerpo
mutilado y deshecho
Su familia y su hijo
piden juicio y castigo

Tres versos para una historia
Illapu
1992

Usted me busca y no me encuentra
Pero yo estoy aquí soy como usted
No he desaparecido, yo soy reflejo vivo
Escucho trenes de prisa y gritos de vendedores

Usted me busca y no me encuentra
Pero yo estoy aquí, jamás me fui
Juan terminó la escuela y aunque muy tarde sea
Irá buscando la verdad, usted y él me encontrarán

Juicio y castigo
2X
2000

Dejaste a hijos sin padres
Madres sin hijos
Violaron mujeres, también torturaste
Echaste a chilenos, fuera de su patria
Tú y tus perros, hicieron matanzas

El detenido
Los Búnkers
2001

Soy un detenido soy
Mi sueño no descansa
Desaparecido voy

He aprendido a abrazar la soledad
Tengo miles de recuerdos para armar
Nada que perdonar, nada que olvidar

Blues al desaparecido
El Cruce
2006

¿Dónde está mi padre?
Necesito encontrarlo
Quiero verlo cuanto antes
Sólo para abrazarlo
Desaparecido, desaparecido
Nadie puede devolverme lo perdido
Desaparecido, desaparecido
No hay domingos, no hay perdón y no hay olvido

Desiertos de amor 3
González y Los Asistentes + Raúl Zurita
2011

 Y riéndose nuestros captores nos decían:
“Cántennos ahora unas cancioncitas de Víctor Jara o del Quilapayún”
Y hechos pedazos les respondíamos en los estadios chilenos:
“Jamás cantaremos cantos del Señor,
en las malditas cárceles de Babilón”.
¡Al que se mueva le aceito el culo a bayonetazos!
La puta que los parió…
La arenisca del suelo se me enterraba en la boca
y se escuchaban voces por los altoparlantes.
De pronto, tocaron la canción nacional.
“Esta es la canción nacional de Chile no de Cuba, mierdas”, gritó, mientras
me levantaba a patadas.

El sonido de los helicópteros (Canción para Irene)
Asamblea Internacional del Fuego
2016

Aun recordamos cuando allanaste las casas
Cuando apaleaste a los muchachos
Cuando les cortaste el pelo a la fuerza
Cuando quemaste los libros.
El toque de queda, las listas negras en los trabajo
Cuando visitaste las fábricas y te llevaste a más alguno a dar una vuelta,
Cuando usaste el pau de arara, el submarino, la parrilla

Aún recordamos Villa Grimaldi, La Venda Sexy, Tejas Verdes, José Domingo Cañas, Londres 38, Tres y Cuatro Álamos, Chacabuco, Pisagua, Estadio Nacional, Estadio Chile, isla Quirquina, Colonia Dignidad, la AGA, la Firma, La Esmeralda, Los Hornos de Lonquén.

En ningún caso nos olvidamos de los profesores degollados, Calle Conferencia, Calle Santa Fe y Varas Mena
Tampoco olvidamos a Rodrigo Rojas Denegri y Carmen Gloria Quintana, quemados vivos a luz del día
La matanza Corpus Christi, los Vergara Toledo y Lumi Videla tirada muerta dentro de la embajada, el cura Andre Jarlán, los 119 de la Operación Colombo, Sebastián Acevedo preguntando por su hijo
Las madres, hijas y esposas que salieron con sus fotos a la calle, cuando el coraje escaseaba.

Estamos condenados a recordar tanto, pero tanto espanto, que no hay canción ni escrito que alcance
Porque el horror que pasa por los ojos
Se queda en el cuerpo
En las viseras
En las entrañas
Se mantiene en el tiempo, en la memoria y se propaga.

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