Pablo Chill-E: “’Aburrido’ dice lo que toda la gente piensa de esta pandemia, del Estado y de la desigualdad”

Ya han pasado algunos días del estreno de ‘Aburrido’, el más reciente single del traper nacional Pablo Chill-E con una inédita y sorpresiva colaboración junto a Quilapayún y algunos músicos del Inti Illimani Histórico. Trazamos el puente previo que une al estilo urbano con los sonidos folclóricos latinoamericanos y, en exclusiva desde Nueva York, Pablo comenta sobre la canción que, en sus palabras, tiene una premisa fundamental: “solo el pueblo ayuda al pueblo”.


“¿Quién no los ha escuchado alguna vez? Por último de nombre”, contesta vía Whatsapp el artista nacional Pablo Chill-E a La Voz de los que Sobran sobre su conocimiento sobre Quilapayún, anterior a la sorpresiva colaboración que dio fruto a ‘Aburrido’, su último single.

Desde que Eduardo Carrasco, director de Quilapayún, anunció el insospechado “feat” entre el joven traper y la institución mayor de la Nueva Canción Chilena semanas antes –vía Facebook–, no fueron pocos los que quedaron sorprendidos y abrumados ante la noticia.

El mismo Pablo Chill-E nos comenta en exclusiva que “es un orgullo y un honor para mí haber hecho este junte y que ellos se hayan fijado en mí”, contándonos cómo se dio esta histórica reunión: “mi manager, el Taz, conoció a la gente de Macondo (que son los que manejan a Inti y Quila) en un evento. Habló con Alfredo Troncoso (manager Quilapayún) y Hernán (Honores, productor), y propusieron el junte. Después me preguntó a mí y yo le dije al toque que sí”.

Pablo Chill-E (ilustración: Kastro)

¿Cómo podían calzar en el mismo pentagrama una agrupación de 50 años de trayectoria como Quilapayún, que crearon desde fines de los 60 todo un nuevo lenguaje musical a partir del sincretismo del folclore latinoamericano con la fuerza de una juventud indomable, influenciada desde el fenómeno pop de The Beatles a la revoluciones sociales como las de Mayo del 68, con la insolencia urbana de un promisorio exponente de la música urbana, que desde hace unos años viene rompiendo paradigmas desde Puente Alto y acumulando hit tras hit desde la independencia?

Pese a la ira virtual y prejuiciosa de muchos, la respuesta la ha dado el propio Carrasco. “La verdad es que el trap es un fenómeno cultural de primera importancia, una expresión de cultura urbana donde el protagonista es el pueblo. Entendí que esa música era como la expresión actual de lo que había sido en su momento la Nueva Canción Chilena y sentí una profunda cercanía con el espíritu que anima ese tipo de música”, escribió el experimentado compositor, trazando los puentes hasta entonces invisibles entre el trap y la generación que también contaba entre sus filas con Víctor Jara, Ángel Parra, Patricio Manns, Osvaldo “Gitano” Rodríguez, entre otros.

“Hay un elemento poético en el trap y el rap, una verdadera renovación dentro de la música popular. Es fantástico y está presente en todos los sectores de la ciudad. Cuando hacíamos música con Víctor Jara, no existía ese tipo de expresión”.

Eduardo Carrasco

Abre la muralla

Grabado en plena pandemia a través de teléfonos móviles, la canción habría salido de la cabeza del productor general de Macondo Konzerte, Hernán Honores y habría hecho eco en Eduardo Carrasco, quien también en la ya citada publicación de Facebook, hizo mención a una anécdota familiar. “¿Por qué no hacen ustedes un trap?”, le habría preguntado su hijo, razón por el interés del músico y filósofo por el estilo urbano.

Eduardo Carrasco

“Escribí un poema con la métrica que copié de una canción de Bud Bunny y se lo mandé a Fernando Julio”, dice el músico que, en alianza creativa con el hombre de Inti-Illimani Histórico y con el contacto ya realizado con Pablo Chill-E –quien ya se había mostrado muy interesado–, comenzaron a concretar la canción. Y que si le faltaba épica, también cuenta con la participación del trecista cubano Pancho Amat, viejo amigo de la agrupación.

Sin embargo, antes de todo esto, el trap ya tenía precedentes de esta filiación con la música folclórica latinoamericana. “Hay un antecedente clave que es ‘Tunnel vision’ (2017) del rapero Kodak Black y producida por Metro Boomin (más Southside y Cubeatz)”, cuenta Ignacio Molina, autor del libro Historia el trap en Chile (2020). El periodista profundiza diciendo que esa canción del rapero de Florida –que actualmente está en la cárcel– tiene un sample de ‘El aparecido’ –original de Víctor Jara– en la versión de Inti Illimani.

Molina profundiza y realiza un vínculo directo con Pablo Chill-E: “su primer hit, ‘No te quieren ver ganar’ (2017), surgió como un spanish remix de ‘Tunnel vission’, luego de trabajar por primera vez con el beatmaker Young Gucci (de Constitución y a quien conoce por internet)”. Entre ambos, crearían una adaptación libre de ’Tunnel vision’, “con un video y una letra memorable”, señala el periodista.

Pero los nexos no se detienen en aquella sola canción. Casi un año después, el traper de origen angolés Polimá WestCoast lanza el single ‘My blood’, con la colaboración de Pablo Chill-E. En esta canción, el beatmaker Xander (de Shishigang) acomoda un sampler de la canción ‘Sal y agua’ del grupo mexicano Los Llayras, quienes hacen cumbia andina. “Ese tema, me contó Xander cuando estaba reporteando para el libro, surgió por motivo de hacer algo con raíces latinas como ‘Tunnel vision’”, cuenta Molina.

Andrés Panes, periodista especializado en música y uno de los realizadores de Microtráfico (podcast sobre música urbana), confirma este relato previo a ‘Aburrido’, la que considera es “una suerte de recreación y mezcla musical de dos hitos importantes en la carrera de Pablo, dos canciones épicas del trap chileno en su conjunto”. Una de ellas es la ya mencionada ‘My blood’, “donde el genio que es Xander trató de recrear la energía del tema de Kodak Black que samplea a los Inti y elaboró un beat mágico donde lo andino y el trap se cruzan”, dice. Y la otra es ‘Facts’, “el tema donde Pablo se posiciona políticamente y que fue uno de los himnos del estallido (pese a ser bastante previo, hay que aclarar)”, comenta Panes.

De hecho, en ‘Facts’ Pablo Chill-E no solo se inmiscuye en los temas políticos contingentes de la nación, sino que en esa tarea, en medio de un discurso crítico al modelo, en una estrofa parafrasea al cantautor argentino León Gieco con su éxito ‘Solo le pido a Dios’ (“Solo le pido a Dios / Que lo injusto no me sea indiferente / Porque el gobierno la maquilla / Pero mata, roba y miente”). Un ejercicio que repite en ‘Aburrido’, cuando cita literalmente el famoso verso del estribillo de ‘Como la cigarra’, tema original de la argentina María Elena Walsh y popularizado por Mercedes Sosa (“Antipoeta, antipaco, como Parra / Cantando al sol, como lo hace la cigarra”).

Aburrido del canto del pueblo unido

“‘Aburrido’ lo podemos ver como una tercera parte de una saga de canciones de Pablo Chill-E donde rescata parte del folclor latino, pero habla de manera análoga, trabajando en conjunto con dos agrupaciones emblemáticas de la Nueva Canción Chilena, con una letra que sigue, en parte, en lo que hizo en ‘Facts’ –también con el beat de Xander–, donde surge una voz que se hace cargo de un contexto sin perder una narrativa humorística, de pushline que caracteriza a Pablo”.

Las palabras de Ignacio Molina, de alguna forma, tensionan aún más la proyección que se tiene la primera vez que se escucha la canción. Si ya el hecho de la colaboración entre Pablo y Quila –donde se suman músicos del Inti Illimani Histórico– parece una locura, en su letra, el joven artista reniega, sin pelos en la lengua, de lo que han representado estas instituciones de nuestra música popular.

“Aburrío’ del Inti, del Quila y de Troncoso / De todo lo que huela a discurso izquierdoso / Aburrido del canto del pueblo unido / Ya hubiera vencido si por mí hubiera sido”, dispara Chill-E sin dejar espacio para las especulaciones. Si bien el boceto original de la letra fue escrito por Carrasco, Pablo la tomó, la modificó a su propio estilo y la hizo suya.  

Como explica el hombre de Quilapayún en entrevista a Culto, con estas frases se refieren a la postergación. “Esperamos que la alegría llegue desde el año 88. Son muchos años y la cosa no llega”. Su respuesta está en sintonía con lo que ya había escrito en Facebook: “el grito de protesta por las injusticias no tiene hoy día las mismas palabras ni los mismos sueños que tenía en nuestra época. Por eso, la poesía del trap, siendo irreverente, descarnadamente realista y solidaria con todas las miserias humanas, es mucho más desamparada que la épica revolucionaria de nuestras canciones de los sesenta y setenta”.

“Las causas de fondo son las mismas, hay el mismo anhelo de libertad y de justicia, y la misma compasión frente al dolor, pero en el trap se suma a eso toda la complejidad de la vida urbana actual, con su belleza y su fealdad. Y sobretodo, hay esa profusión asombrosa de exponentes realmente populares, que cantan en las ferias, en las plazas, en los parques con un grado superlativo de invención y originalidad que no se veía en nuestros tiempos. Es como si el pueblo estuviera tomando la palabra y su mensaje fuera una especie de tartamudeo múltiple en el que se expresan de formas originales todas las vivencias del hombre de la pobla, de los deudores de la Polar, de los hombres y las mujeres de carne y hueso que se calientan con la vecina o con el vecino, de los que viven los conflictos en los barrios donde impera la droga, de los que esperan la micro en la esquina o bajan corriendo las escaleras para alcanzar el metro”.

Eduardo Carrasco

Panes recalca que Pablo “dice en la letra que está aburrido de los Inti, de los Quila y del discurso izquierdoso, así que no solo es un cruce entre dos mundos, sino que también es una crítica de un mundo al otro, de una generación a otra. Imputa el proceso social de imputación que estamos viviendo. Eso me parece valioso”, y remata diciendo que la canción “es una combi de esas dos ideas en búsqueda de un efecto similar. Tiene un poco de autocita y eso es interesante, porque te habla de cómo ha crecido y evolucionado Pablito. Hartos hitos en súper poco tiempo”.

De igual manera, para Molina “probablemente ‘Aburrido’ demuestre, ya para un público masivo, cómo Pablo tiene la habilidad de adaptarse a todos los ritmos con ingenio –hasta ahora– inagotable, capaz de hacerse cargo de lo que quiera y siempre dándole su sello”.

Según cuenta Carrasco, el resultado de la canción lo sorprendió. “Fue mejor de lo que esperábamos. No solo habíamos entrado al género urbano sino que habíamos sido capaces de hacerlo con inspiración y honestidad”, agregando que “expresa la sensación que tenemos todos los chilenos luego de pasar por este confinamiento terrible, de no poder verse, de sentir esa amenaza constante y de perder lo que era nuestra vida”.

Para Pablo Chill-E, ‘Aburrido’ “dice lo que toda la gente piensa de esta pandemia, del Estado y de la desigualdad”, y remata con una frase que ha sido mantra y grito de lucha tanto para él como para su brazo solidario de Puente Alto, la Coordinadora Social Shishigang: “al final, sólo el pueblo ayuda al pueblo”.

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