“Mientras nos detenían, a mi papá lo golpeaban”: Las traumáticas horas que vivió la familia de la niña de 5 años violentada por Carabineros en Plaza Dignidad

La voz de los que sobran conversó con Silvana y José Román, madre y abuelo de la pequeña que el pasado viernes fue detenida por la policía en medio de una manifestación. “Mi hija se encuentra con ayuda psicológica, no se quiere separar del lado de mi papá, cuando ve a los carabineros en la calle dice ‘ahí están los que querían matarlo'”, relata Silvana.


La tarde del viernes 28 de mayo, alrededor de las 16:30 horas, Silvana Román Porma (30) llegó con su hija, su madre y su padre, a comer a los carritos que se instalan en la esquina de Pío Nono con Bellavista, frente a la sede de la Universidad San Sebastián. Luego, como llevaban un tiempo sin salir producto de las restricciones de la pandemia, quisieron posteriormente pasar al Parque Forestal con el objetivo de que la más pequeña de la familia, de tan solo 5 años, pudiera jugar.

“Nos percatamos que estaba todo rodeado por carabineros. Andaban en moto, a pie, a caballo, y habían ‘zorrillos’ y ‘guanacos’ por el costado del parque. Pero no había manifestación, nada a esa hora; deben haber sido las 5 y algo”, recuerda Román. Tras permanecer unos 45 minutos en ese lugar, decidieron partir hacia su hogar en la comuna de Macul, para lo cual debían llegar hasta la calle Manuel Montt en Providencia donde toman locomoción colectiva.

Para ello cruzaron hacia Vicuña Mackenna, con la finalidad de dirigirse al oriente. En el trayecto, al pasar por la explanada del Metro Baquedano, se encontraron con una batucada que formaba parte de la manifestación que a esa hora se realizaba en el sector de la Plaza de la Dignidad en demanda de la libertad de los presos de la revuelta.

“Nos paramos a mirar. En eso, Carabineros empieza a sitiar desde Bustamante hacia Vicuña Mackenna. Como andábamos con mi hija, decidimos caminar para salir rápido de ahí, y Carabineros se pone a lanzar agua con el ‘guanaco’ y a tirar gases, que por lo que nos dijeron las personas que estaban ahí, era gas pimienta”, narra en conversación con La voz de los que sobran Silvana.

Al ver los manifestantes la presencia de la pequeña, le facilitaron una máscara antigases y lentes para poder sortear el aire que -como recuerda su mamá- “estaba bastante tóxico”. “Decidimos seguir caminando y en eso Carabineros se abalanza sobre mí, sobre mi hija, sobre mi padre y mi madre”, relata, destacando que éstos dos últimos -Margarita y José- tienen 54 y 56 años, respectivamente.

Momento de las detenciones. Video gentileza de Muros y Resistencia

“A mí me agarraron por el cuello, me tironeaban del cuello. Lo primero que hicieron fue prácticamente ahorcarme, antes de detenerme. A mi padre también lo agarraron. Mientras a mí me detenían, alrededor de cinco carabineros a mi padre lo golpeaban reiteradamente. A mi mamá la agredieron con el bastón retráctil en los antebrazos y con los combos y patadas que dan siempre. A mi hija la gasearon en la cara con gas pimienta”, detalla la mujer.

“Mi hija esta súper asustada. Arriba del primer carro que nos suben le decía al carabinero ‘¡van a matar a mi papito, lo van matar!, y gritaba y lloraba”, cuenta Silvana, esto en referencia a la golpiza que estaba sufriendo el abuelo de la pequeña, a quien considera como su padre. “Mi hija ahora se encuentra con ayuda psicológica, está muy alterada, muy irritable, no se quiere separar del lado de mi papá, anda para todos lados con él. Ve a los carabineros en la calle y dice ‘ahí están los que querían matarlo'”, añade.

Al momento de la detención, no hubo ninguna explicación de parte de los agentes del Estado de por qué estaban siendo privados de libertad, ni menos obviamente de por qué los estaban violentando.

Silvana junto a su hija al interior de carro policial

“FUIMOS AGREDIDOS BRUTALMENTE POR ESTE SISTEMA NEFASTO”

Silvana resultó con hematomas en su cuello y en su brazo derecho, como se señala en la constatación de lesiones que se realizó. A su hija se le diagnosticó una “exposición a agentes inhalados, gas pimienta” y su padre fue quien se llevó la peor parte en términos de las lesiones físicas.

Hoy José Román debe permanecer con un yeso que va desde su muslo al tobillo. Solo la intervención de un grupo de brigadistas de salud permitió “rescatarlo” de las agresiones de las que estaba siendo objeto por parte de los uniformados. A raíz de la golpiza, fue llevado al Instituto Traumatológico, donde se le diagnosticó una lesión aguda en su rodilla izquierda. No obstante ello, Silvana destaca que les advirtieron la imposibilidad de observar bien la lesión justamente por la hinchazón con la que quedó en esa parte de su pierna.

“Nosotros fuimos agredidos brutalmente por un sistema nefasto que hay en este país. Que no es solo de Carabineros; es un sistema tan desgraciado que nadie de la Defensoría de la Niñez ha hablado por mi nieta, y sabe por qué… porque nosotros no tenemos dinero, no somos del grupo acomodado, porque si lo fuéramos la Defensoría de la Niñez tendría tapados todos los periódicos y los matinales con que arrestaron a un niño hijo de un empresario”, sostiene en conversación con La voz de los que sobran José Román Miranda, el padre de Silvana.

José Román Miranda

En ese sentido, Silvana expresa también un cuestionamiento a la Defensoría de la Niñez, la que -según plantea- “no se hizo presente” frente al caso que fue difundido profusamente por un sector de la prensa.

José califica todo lo que les está ocurriendo como “una gran injusticia”. Deberá estar alrededor de dos meses sin poder trabajar. Junto a su esposa -ambos maestros de cocina- comenzaron un emprendimiento luego de quedar sin empleo en medio de la pandemia. Realizan los repartos de comida en bicicleta, pero por el estado en que Carabineros lo dejó, hoy está imposibilitado de cumplir esa labor.

“Nosotros no somos delincuentes (…) Todo lo hemos logrado con mucho esfuerzo con mi esposa y con el esfuerzo de todos mis hijos, entonces por qué nos tratan así, por qué nos agreden de esa manera”, se pregunta José Román.

“MAPUCHE CULIÁ IGNORANTE”

Silvana, su madre y su hija, fueron llevadas a la 19° Comisaría de Providencia. A las dos mayores de edad les tomaron sus huellas dactilares. Al momento de trasladarlas a constatar lesiones, Carabineros las separó, dejando a Silvana sola y a su hija con la abuela. Silvana fue llevada al Cesfam El Aguilucho en Providencia, donde debió enfrentar una incómoda e irregular situación, siendo auscultada por la profesional que la atendió con presencia policial en todo momento a su lado. Ante esto, la mujer se negó a que la médico le levantara la polera para revisarla debido a que el uniformado que la acompañaba era un hombre.

Una vez de regreso en la comisaría, las agresiones continuaron. “Llegó otro carabinero a increparme. Me dijo ‘oye, maraca culiá, confiesa, confiesa’… con esas palabras”, narra Silvana. Los uniformados la estaban acusando de una agresión que ella niega rotundamente. “Me enteré de la supuesta agresión porque ese carabinero me fue a increpar como diez veces. Yo tengo ascendencia mapuche. Mi apellido Porma es mapuche, estamos reconocidos por la Conadi. Entonces me trataba de ‘mapuche culiá ignorante'”, detalla la mujer.

Tras constatar lesiones, Silvana, su hija y su madre, fueron encerradas nuevamente en una celda con otros dos detenidos, entre ellos el convencional constituyente Rodrigo Rojas Vade, quien ha acusado una “detención selectiva” en su contra aquella jornada, luego de que fuera arrestado mientras extendía una bandera en donde exigía la libertad de los presos políticos.

Detención de Rodrigo Rojas Vade

UN DELITO QUE HAYAN COMETIDO LOS PRESOS POLÍTICOS NO ES COMPARABLE CON LAS MUERTES, CON LA GENTE QUE PERDIÓ OJOS”

“Señora, usted tiene que salir de aquí con la niña porque esto era solo un control de identidad”. Con ese insólito argumento, a eso de las 22:30 horas, después de casi cinco horas estando privadas de libertad, un funcionario de Carabineros fue a indicarle a la madre de Silvana que podía abandonar la comisaría. “La hicieron firmar un libro en donde no se entendía absolutamente nada de lo que estaba escrito. La funcionaria del INDH que estaba tampoco entendía nada. Y mi madre tuvo que firmar obligada para poder sacar a mi hija”, acusa Silvana. Lo mismo ocurrió una media hora más tarde con ella, cuando fue liberada a la espera de una citación judicial.

“Este país está cada vez peor. Carabineros se cree dueño del centro de Santiago. Para todo el mundo nosotros vivimos en democracia, pero ¿cuál es esa democracia que vivimos, donde los derechos de las personas, de los niños, no son respetados?… Mucha gente me criticó, por ‘exponer’ a mi hija y miles de cosas, pero yo les respondí que yo no me fui a meter a un mall, yo saqué a mi hija a comer. Es muy fácil criticar cuando uno no ha vivido algo así”, reflexiona hoy Silvana.

Tras una seria discrepancia con el primer abogado que se les acercó, hoy es la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP) la organización que se está encargando de llevar adelante las querellas respectivas por lo ocurrido, incluida aquella que busque la asignación de responsabilidades por la vulneración de derechos de la que fue víctima la pequeña niña de 5 años.

“Yo estoy en contra del Gobierno porque encuentro que ha hecho las cosas muy mal, le ha dado muchos derechos a Carabineros que no debieran tener, y al final siempre salen impunes. Estoy a favor de que a los presos políticos los indulten porque para mí un delito que hayan cometido ellos, no es comparable con las muertes, con la gente que perdió sus ojos, y creo -porque siempre lo he conversado con mis padres- que una revolución no se gana tocando el arpa”, concluye Silvana Román.

Antes de dejarla en libertad, los carabineros de la 19° Comisaría de Providencia le realizaron un último comentario a Silvana: “Me dijeron ‘afuera está la prensa, así es que no puedes dar ninguna declaración porque o si no te va a ir peor'”.

Total
699
Shares
Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Related Posts
¡Apoya al periodismo independiente! Sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran.
Únete aquí

¡Apoya al periodismo independiente!

Súmate, sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran. Así podremos seguir con los reportajes, crónicas y programas, que buscan mostrar la otra cara de la realidad, esa que no encontrarás en los medio de comunicación hegemónicos.