Mercedes Bulnes, abogada en el caso de Antonia Barra: “La defensa de Pradenas buscó humillar a las víctimas”

Mercedes Bulnes, abogada en el caso de Antonia Barra: “La defensa de Pradenas buscó humillar a las víctimas”

Durante la formalización de Martín Pradenas, una intervención llamó la atención de agrupaciones feministas por el profundo conocimiento sobre violencia de género y las consecuencias en la vida de las víctimas. Su nombre es Mercedes Bulnes, y asumió la defensa de la cuarta denunciante. Dice que lo hizo por convicción, pues cree que el silencio en este tipo de agresiones es lo peor que puede existir. La abogada, que también fue víctima de torturas y abusos en dictadura, conversó con La Voz de los que Sobran respecto a sus impresiones del juicio y sobre la lucha de las mujeres en Chile para enfrentar el machismo y la misoginia.

Expectante y observadora, así estuvo Mercedes Bulnes en la audiencia de formalización de Martín Pradenas, el martes 21 de julio. Analizó con precisión cada palabra, cada detalle. Abogada de la Universidad de Chile, con más de 40 años de experiencia, sabía que el caso de Antonia era complejo de abordar, pero no imposible. Su intervención fue alabada en redes sociales por agrupaciones feministas, debido a su explicación sobre el calvario que enfrentan las víctimas de agresiones sexuales y cómo esta determina la vida, el futuro de la mujer.

– Luego de esto no se vuelve a vivir-, afirmó ante la mirada incrédula de la defensa de Pradenas, en cabezada por el polémico Gaspar Calderón. La fuerza de su relato acaparó la atención. Los ojos estaban puestos en ella.

Días después del huracán mediático, contesta el teléfono desde la tranquilidad de su hogar en Santiago. Su voz es amable, apacible y serena. A pesar de una agenda copada, acepta conversar y antes de empezar aclara que en su intervención solo ocupo las palabras claras y que las opiniones que entrega las da como abogada, mamá y persona.

Confiesa que su llegada al caso de Antonia Barra fue extraña y fortuita, y que estuvo marcada por su matrimonio con Roberto Celedón, con quien lleva 50 años. Debido a que su marido era parte de la defensa de la familia Barra, viajó a Temuco en dos oportunidades para acompañarlo y estar con los padres de Antonia. Empezó a conocer detalles del caso, escuchaba y daba opiniones. Una cosa llevó a la otra y a medida que fue avanzando la investigación se encontró con la historia de una de las últimas víctimas de Pradenas.

Conocí a esa víctima, tuve la oportunidad de hablar con ella. No tenía abogado, y no estaba segura de querellarse porque había sufrido muchas presiones para no hacerlo-, explica, sin profundizar en detalles.

El equipo jurídico conversó con ella, porque su historia era de interés y de gran ayuda para la investigación. Mercedes, sin dudar, le propuso representarla. La joven dudó hasta el domingo 19 de julio cuando tomó la decisión de querellarse contra Martín Pradenas antes de la formalización. Mercedes estaba preparada para enfrentar el caso.

La abogada dice que asumió el reto por convicción, ya que la víctima necesitaba mucho apoyo para querellarse. Cree que el silencio, en este tipo de agresiones, es lo peor que puede existir. Pero, entiende que el no denunciar es la consecuencia de la torpeza de ciertos abogados que defienden al victimario culpando siempre a la mujer, como lo sucedido en la formalización de Pradenas.

“Las mujeres que denuncian frecuentemente son maltratadas, se les echa la culpa a ellas, porque como dicen Las Tesis, estaban vestidas de una manera o porque estaban en tal lugar”, explica.

Mercedes confiesa que siente un profundo respeto y simpatía por la joven que representa, y aún recuerda el cómo haberse querellado le cambió completamente el rostro, la mirada. El apoyo siempre es abrigo para las víctimas.

“El tema del abuso contra la mujer es un tema de género, pero por sobre todo es un tema de dignidad humana (…) es un tema de respeto, puesto que no se puede humillar a otra persona, y que en esta causa particularmente, la defensa de Pradenas buscó humillar a las víctimas, e hizo escarnio de ellas”, dice.

Antes de continuar con su relato, detiene la conversación. Avisa que está observando fijamente hacia su jardín. La jardinería es una de sus aficiones más queridas, es allí donde encuentra la calma.

-¿Qué opina sobre la defensa de Gaspar Calderón, el abogado de Martín Pradenas?

Estuvo marcada por el sexismo, por el sarcasmo y por el prejuicio y yo creo que es una defensa torpe. Una defensa mal enfocada, porque no parte de la verdad. Cuando uno defiende a alguien que ha cometido un hecho reprobable, uno tiene que decir la verdad, puede intentar explicar la conducta, las atenuantes, las motivaciones. Lo que no puede hacer es mentir y tampoco ensuciar a la víctima a pretexto de que se expuso al riesgo y por eso le pasó.

Gaspar Calderón

-¿Cuáles fueron los mayores obstáculos que enfrentaron durante la investigación y formalización?

-Este juicio tiene dos dificultades, que la víctima del hecho número 5, que es Antonia Barra, falleció y no contaremos con su testimonio en vivo, y tampoco se va a contar con los exámenes biológicos que se hacen después de una violación, porque el hecho se revela a raíz del suicidio de ella. Antonia aún fallecida, va a ser un testimonio muy potente.

En el caso que yo represento también hay dos dificultades. Una que la denuncia es muy posterior al hecho, y que Pradenas niega. Él se ha resistido a realizarse exámenes psicológicos y no puedo presumir el por qué. También ha destruido pruebas y esas son cosas que la corte tuvo en cuenta cuando decretó la prisión preventiva porque era un peligro para la sociedad, tiene una conducta continua y en nueve años ha tenido a lo menos cinco mujeres agredidas, pueden ser más, con una conducta similar en todos los casos. Es un peligro para la sociedad, para las víctimas y para la investigación, y la corte considera que existen estas tres hipótesis.

-En cuanto a la formalización, ¿Qué opina del desempeño del juez Federico Gutiérrez y su rechazo de prisión preventiva a Martín Pradenas?

-En la formalización la decisión del juez es mala porque sus fundamentos son sexistas, son misóginos, no tomó en cuenta la gravedad de los hechos. Empieza por exculpar y decir que no hay antecedentes en todos los casos y sobresee otros dos, sin ninguna investigación cuando es deber absoluto de investigar. Yo creo que el juez se equivocó. Yo creo que no aplicó el derecho, no voy a opinar el por qué lo habrá hecho, no puedo especular. Pero no me cabe duda que no aplicó el derecho.

-¿Qué le pareció la decisión de la Corte de Apelaciones?

-La encontré muy buena. De mucha calidad jurídica, con normativa internacional pertinente, respecto a la violencia contra la mujer. Fue una decisión muy valiente, muy buena, no porque haya decretado la prisión preventiva, sino que por su razonamiento.

-¿Por qué es tan importante la perspectiva de género en los procesos judiciales?

-Es importante porque de alguna manera, las mujeres han sido la parte débil de esta sociedad durante muchos siglos. El atender a la parte débil es sumamente importante. La ley protege al débil o el papel de la ley es proteger al débil, y eso me lo enseñó mi papá hace muchos años, quien también era abogado, porque el fuerte impone su voluntad. Por eso es tan importante la perspectiva de género porque reconoce que las mujeres están en una posición que requiere una protección especial.

-De eso trata el convenio Belém do Pará citado por esto días

-La Corte de Apelaciones cita una normativa internacional pertinente, respecto a la violencia contra la mujer -Belém Do Pará-, lo que ya es muy interesante, porque de acuerdo a la constitución la normativa internacional suscrita por Chile, es ley de la república y se integra a la legislación nacional, incluso en un rango mayor que la ley, pero eso los juzgados no lo aplican en general. La integración de la legislación internacional que fue suscrita por Chile en el Tratado sobre erradicación de violencia contra la Mujer en noviembre del 96, tiene que entenderse integrada en la legislación. Y que la resolución de la Corte de Apelaciones cite a tres artículos de esa normativa es muy interesante. En el preámbulo de la Convención Belém Do Pará se hace alusión a la necesaria igualación de los hombres y mujeres, en que las relaciones de poder vayan desapareciendo.

Fiscal Miguel Rojas

-En su opinión ¿El sistema judicial en Chile aún está regido por el machismo y la misoginia?

-Creo que hay de todo. El machismo y la misoginia atraviesan toda la sociedad, no tan solo en el poder judicial. En todas partes vemos que los varones gozan de privilegios que las mujeres no tenemos. Esto pasa en todas las clases sociales, y eso es lo que tiene que terminar, esa es la lucha de la mujer. Que la sociedad cambie, que seamos distintos, que nos respetemos los unos a los otros. No que nos abran la puerta del auto, sino que nos respeten como persona, como un igual. No como mejor. Como un igual.

¿Cómo se evita la revictimización constante en los procesos judiciales?

-Partamos por la base de que hay una cuestión cultural de que la mujer es la tentadora, porque tiene escote, pantalones cortos, entonces el hombre se ve tentado y no puede resistir. Y sobre eso se interroga a la mujer para ver hasta qué punto provocó la situación en que la agredieron. La hacen repetir el relato para tener contradicciones, “el que usted hizo esto”, “el que usted hizo esto otro”, es como hacer cómplice a la víctima. Por lo demás, siente mucha vergüenza, porque una siempre se pregunta «¿qué hice yo para que este hombre se atreviera?». Eso ya es una revictimización y el no creerle, por qué denuncia, cuál es la ganancia secundaria del porqué denuncia. Se pone en duda el relato, por los prejuicios culturalesy dicen “es que se lo imagino”, sobre todo en los niños.

Además, los amigos, incluso las amigas, tratan de excusar al hechor. En el caso de Pradenas, por ejemplo “que tenemos un tipo buen mozo, atractivo, que le caen las mujeres”, y otro amigo dice “que el verano en Pucón, uno ve una cantidad de mujeres ebrias en la plaza buscando hombres”, ¿Parece ese un comentario aceptable? Nadie habla que hay una cantidad de muchachos ebrios buscando mujeres. Siempre se le responsabiliza a la víctima, y en ese sentido la familia de Antonia ha sido extremadamente valiente, el papá lo ha sido, pero la mamá es muy valiente. La herida en su corazón en tan horrible y tan profunda. Al igual que la mamá de la joven que represento y de las otras 3 jóvenes, porque el daño de una agresión sexual es permanente, no se pasa con el tiempo. Es un duelo que no se cierra porque se reabre.

***

El año 2014 Mercedes Bulnes presentó una querella en contra del coronel Víctor Echeverría, por los delitos de detención arbitraria, tortura, apremio ilegítimo, abuso deshonesto y tentativa de violación. Su esposo Roberto Celedón, al igual que ella, también se querelló por los delitos de torturas y apremios ilegítimos en contra del militar. Bulnes y Celedón fueron detenidos el 23 de octubre de 1973, cuando ella estaba embarazada, y posteriormente fueron trasladados al Regimiento Buin.

Al abordar este tema hace una pausa, inhala profundo y luego responde.

-¿De qué manera las experiencias personales ayudan a enfrentar este tipo de casos?

-Las experiencias personales en ese sentido no se relacionan con mi trabajo. Lo veo desde afuera, como si fuera otra persona, no respiro por la herida. Desde tu experiencia puedes decir algunas cosas, porque has leído pero también has experimentado. No es desde lo que me haya pasado que veo las cosas distintas de lo que las vería, si nunca hubiera pasado nada. No pienso desde mí. No influye en nada el hecho de que haya sido víctima. Incluso el caso que denuncie ya está cerrado, ya fue condenado y terminó. No fue condenado por abuso, sino que por torturas, porque las agresiones sexuales que sufren las víctimas detenidas se consideran tortura.

¿Cree que la resolución en el caso de Antonia Barra marcó un precedente en la jurisdicción chilena?

-Creo que va a marcar un cambio en la percepción de los delitos sexuales, un antes y un después. No sé cuál será el resultado judicial, pero depende mucho de los cambios culturales. Cuando la sociedad dice » No más», eso es lo importante.

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