¿Hay algún “mea culpa” en los matinales?

Los matinales son ese ruido e imagen ambiente que entra en miles de hogares cuando la parrilla de opciones se reduce a la televisión pública. Por ello, todo lo que se discute, debate, apoya y esconde. Los personajes que aparecen una y otra vez, los que no, y los titulares de cada uno en conducción se van transformando en la información disponible a la hora de construir esos discursos de quienes eligieron tal señal. Es tan intenso ese nexo que hasta de afectos se hace la gente. ¿O me vas a decir que Jorge Hevia, Margot Kahl, Felipe Camiroaga y hasta Tonka Tomicic no tienen un espacio en el corazón de quienes los vieron o los ven?


Ya está bueno ya.

No puede ser que la respuesta sea apagar la tele o no ver matinales. No. Tenemos que exigir la cuota de responsabilidad que les cabe a quienes se hicieron del rol de comunicar. Y no porque no vea el canal o porque tengo la opción de cambiar la tele me tengo que olvidar de que en la pantalla chica se están mandando cagadas, tergiversando información, escondiendo culpas y llevándoselas peladas. No, basta ya.

Los matinales son ese ruido e imagen ambiente que entra en miles de hogares cuando la parrilla de opciones se reduce a la televisión pública. Por ello, todo lo que se discute, debate, apoya y esconde, los personajes que aparecen una y otra vez, los que no, y los titulares de cada uno en conducción se van transformando en la información disponible a la hora de construir esos discursos de quienes eligieron tal señal. Es tan intenso ese nexo que hasta de afectos se hace la gente, ¿o me vas a decir que Jorge Hevia, Margot Kahl, Felipe Camiroaga y hasta Tonka Tomicic no tienen un espacio en el corazón de quienes los vieron o los ven?

Pero corten el hueveo. Ya perdí la cuenta de las veces en que los matinales meten las patas y el culo fondo casi sin mancharse. Nuestra Tonkita exponiendo muy suelta de cuerpo los detalles de la vida sexual de Nabila Riffo, José Miguel Viñuela cortándole el pelo a un trabajador junto a humillaciones y abuso de su condición de titular, el mismo matinal de Mega muestra góndolas vacías en el supermercado, pero ¡en libras esterlinas!, haciéndolas pasar por la situación nacional en Pandemia durante el paro de camioneros. ¿Y ahora? En Contigo en CHV durante esta mañana y bajo la conducción en solitario de Monserrat Bustamante se bajaron 16 estaciones más allá de la que debían.

En el marco de la terrible situación que está viviendo la familia de Carolina Fuentes –mujer que tras más de 100 días de búsqueda apareció muerta en la ribera del río Nuble–, en el matinal realizaron un enlace con Óscar Cisternas, su marido. Este, por haber estado en la calle movilizándose, no había visto lo que ocurrió minutos antes del contacto y que a nosotros como espectadores –sin quererlo– nos convirtió en cómplices: revelaron que existe información forense que deja en evidencia una diferencia significativa entre la eventual fecha de muerte de Carolina y la fecha de su desaparición.

Este dato a todos nos tomó por sorpresa, evidentemente. Enterarse que de un nuevo caso de femicidio surge una arista aún más dramática es algo muy potente para el espectador, y por humana empatía imaginamos que lo es aún peor para la familia. Sin embargo, esta información se nos lanzó sin siquiera ser conversada ni corroborada con los familiares directos, llegando al punto de que estos desconocían totalmente este hallazgo. Carlos Pinto, que fue quien le presentó esta información a Óscar Cisternas, quedó en un elocuente silencio posterior al cagazo. Montserrat Álvarez ahogó una disculpa –que para el caso hubiese sido lo mínimo– que no se concretó, y comenzó a malabarear explicaciones que no hicieron más que complicar su irresponsabilidad como medio y como profesionales de la comunicación.

El pobre de Óscar Cisternas se tuvo que enterar por un matinal de este terrible hallazgo. Esto no puede seguir pasando. Es inevitable sentir la congoja de lo que significaría estar en los zapatos de esa familia en esas circunstancias. Este tipo de cagadas no se terminan cuando cambias la tele, o cuando la apagas o cuando pagas por lo que quieres ver. Esas emociones que tuvo que enfrentar ese hombre y tras el sus familiares e hijos, no se van a disolver cuando le hagamos la cruz a tal o cual canal. Debemos ser muchísimo más críticos y muchísimo más participativos en exigir lo mínimo en todos los niveles: dignidad.

Matinales, paren con su hueveo. Exijamos un CNTV que tenga dientes más afilados para las medidas que para las multas, que terminan siendo lo único que aplican favoreciendo el negocio del morbo. Si no incluimos este tipo de demandas en nuestro diario vivir esperando que la ética individual sea el freno, vamos a terminar siendo protagonistas de un momento como este si por desgracia nos toca vivir un drama al que los matinales puedan sacarle unos pesos.

Total
19
Shares
Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Artículos Relacionados
¡Apoya al periodismo independiente! Sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran.
Únete aquí

¡Apoya al periodismo independiente!

Súmate, sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran. Así podremos seguir con los reportajes, crónicas y programas, que buscan mostrar la otra cara de la realidad, esa que no encontrarás en los medio de comunicación hegemónicos.