El último adiós de Francisco Martínez en Bajos de Mena

Este domingo 7 de febrero será recordado como el día que Puente Alto despidió a Francisco Martínez, asesinado el viernes por negarse a un control de identidad en Panguipulli. La ceremonia, marcada por el trabajo comunitario, las muestras de apoyo y el amedrentamiento policial, dejó a todo Bajos de Mena exigiendo justicia para Pancho.


Esta tarde en la población Bajos de Mena todas las rutas, las energías y el trabajo mancomunado se reunieron en la esquina de Sargento Menadier con Estrella Polar.

A las entradas de la cuadra, los vecinos y vecinas colocaron mesas y tablas de madera. Todo esto, para que ningún vehículo interrumpa la ceremonia que despide a Francisco Andrés Martínez Romero, asesinado el 5 de febrero en el centro de Panguipulli por dos carabineros.

El día comenzó bien temprano para su familia y amigos, quienes esperaron impacientes la llegada de su cuerpo, que finalmente llegó cerca de las seis de la mañana a Puente Alto.

De ahí en adelante, el pasaje se transformó en un verdadero carnaval conmemorativo. Uno que pidió a gritos justicia para el artista callejero.

Un funeral festivo

16.20 de la tarde en Sargento Menadier, Bajos de Mena, y un grupo de unos 50 ciclistas llega en caravana al funeral de Francisco Martínez.

Mientras pedalean en dirección a los cerros La Virgen y Las Cabras para llegar a la ceremonia, un carro blindado de Carabineros de Chile acelera en la dirección contraria, entre gritos espontáneos de varios pobladores. “¡Asesinos!”, es lo que más se repite. Este avistamiento de la policía sería uno entre varias rondas intimidatorias que se dieron durante toda la tarde y noche.

Cruzando el pasaje Estrella Polar, en las cercanías de la que fue la casa del joven en Santiago, se ven aglomerados cientos de personas, la mayoría con prendas negras. A un lado de la entrada del block, un lienzo blanco con letras rojas consigna en grande “Justicia para Pancho, Estado asesino”.

Desde todas las direcciones continúan llegando pobladores de todo Santiago. Lo Hermida, La Victoria, Villa Francia, son solo algunas de las comunidades que quisieron venir a dar una muestra de apoyo a Francisco, y una muestra de protesta popular contra la violencia policial.

En plena avenida, el ambiente es festivo como en pocos funerales. La música va desde Inti llimani a Portavoz, y hasta se baila un pie de cueca encapuchada. En paralelo, y de manera incesante, se oyen cánticos de protesta. “No estamos todos, falta Francisco”, surge con frecuencia. En paralelo, miembros de la olla común ‘San Miguel Uno’ reparten panes preparados para los asistentes.

Pese a este ambiente jocoso, justo en la entrada del block donde vive la familia todo se torna discreto y tranquilo. En la puerta, amigos de Francisco controlan la entrada y salida de personas, en el sitio sin dudas más íntimo del evento, donde se sitúa el féretro. A su alrededor, se posan decenas de arreglos florales y junto a ellos están sentados los amigos y familiares más cercanos, entre ellos Anthony, joven empujado al río Mapocho en octubre del 2020 y sobrino de Martínez Romero.

Hasta ese espacio llegó una de las muchas visitas para desear el pésame. Se trata del padre de los hermanos Vergara Toledo, asesinados por una patrulla de Carabinero el 29 de marzo de 1985, en plena dictadura. Al acercarse a Rocío Cavieres, hermana de Francisco, la abraza y le dice “otros hijos que nos matan”.

“Le temen a los colores, pero somos infinitos”
El relato de un hermano

Entre tanto movimiento, Cristian Araya Romero, hermano de Francisco, se da un tiempo para conversar. En su rostro se observa el cansancio y la pena de un día como este, uno en que le tocó despedir anticipadamente a su hermano menor.

Relata que pasó toda la madrugada esperándolo, hasta que llegó cerca de las cinco y media y seis del mañana traído por dos amigos de la población que fueron a buscarlo. “Llegaron tocando las bocinas y la mayoría de los vecinos salió a recibir a Francisco”, cuenta emocionado.

¿Qué te queda de tu hermano?
– El legado que está dejando. Imagínate esta multitud de gente que lo despidió en el sur, en Valdivia, Panguipulli. Agradezco de todo corazón a toda esa gente por lo que hizo. El amor y el cariño que le tienen, sin conocerlo, porque él era un patiperro, se agradece mucho. Igual acá en Puente Alto, San Guillermo, Bajos de Mena. Se agradece la convocatoria, nunca pensé que mi hermano iba a mover a tanta gente.

Mientras Cristian habla, vecinos, vecinas y amigos le saludan y le demuestran su cariño al pasar con tan solo una mano y una mueca de preocupación. En su polera lleva un dibujo de un carabinero disparando a quemarropa a un artista callejero sobre un charco colorido. Sobre el mismo escribe la frase “Le temen a los colores, pero somos infinitos”.

¿Cómo era Francisco?
– De chico siempre fue amistoso con la gente, buen vecino. Ayudaba a la vecina con las bolsas, se caía un niño y él iba a ayudarlo.

¿Nunca te contó por qué decidió quedarse en Panguipulli?
– Él cumplió 18 y le nació salir a recorrer el mundo. Anduvo en Perú, Bolivia, Ecuador. Conoció casi todo el norte y el sur, y se estacionó ahí en Panguipulli. Pero nunca me contó por qué. Él era muy reservado para sus cosas y volvía de vez en cuando. Era su vida y él quería vivirla así. Nunca nos llamó para pedirnos plata o que necesitase para comer, nada.

¿Qué pudieron hablar la última vez que se vieron?
– Me senté a comer un plato de arroz con él y le dije que mi abuela se estaba muriendo. Conversamos un rato y nada más.

Entre lágrimas, relata que “justo hoy mi abuelita cumple un mes de fallecida, y ahí Francisco apareció. Justo una semana antes. La vio y luego desapareció. Fue un golpe duro para todos. Ya todos saben lo que pasó con Anthony. Ha sido un año duro para la familia”, cierra.

A eso de las 17.40 un carro lanza aguas se acercó al funeral causando inmediata exaltación en todos los presentes. En instantes, decenas de personas salieron detrás de él para insultar a la policía. El carro simplemente se dio la vuelta y se marchó. La ceremonia continúa, los cánticos no cesan y la consigna “Justicia para Pancho”, sigue más presente que nunca.

Total
84
Shares
2 comments
Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Related Posts
¡Apoya al periodismo independiente! Sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran.
Únete aquí

¡Apoya al periodismo independiente!

Súmate, sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran. Así podremos seguir con los reportajes, crónicas y programas, que buscan mostrar la otra cara de la realidad, esa que no encontrarás en los medio de comunicación hegemónicos.