El megaproyecto eléctrico de Besalco que terminó en la militarización de Metrenco

Más de cien comunidades en Kiñelmapu Makewe se encuentran en alerta y movilizadas desde agosto en contra de la instalación de una subestación eléctrica que pasará por tres comunas e instalará 139 torres de alta tensión en tierras ancestrales en proceso de recuperación y que cuentan con gran riqueza arqueológica. La muerte del carabinero Nain Caniumil se produjo en el contexto de estas manifestaciones. Las comunidades advierten sobre la criminalización del movimiento y los verdaderos motivos detrás de la escalada de violencia policial en la zona.  Mientras estaban en cuarentena, y a espaldas de los comuneros, se dio luz verde a la ejecución del proyecto de la empresa Besalco, que sigue avanzando mientras Renaco Bajo hoy se encuentra militarizado.


Es la mañana del viernes 30 de octubre. El machi Fidel Tranamil, del Lof Rofwe, está boca abajo mientras es reducido por más de cuatro carabineros, él grita que no se lo pueden llevar. La escena la observan sus hijos, su madre que es una persona con discapacidad y su pareja. También el resto de los comuneros. Para entrar la policía cortó el cerco del patio de su casa.

Un poco antes, a las ocho de la mañana, Fuerzas Especiales irrumpió en el terreno ubicado en Renaco Bajo, donde las comunidades del Kiñelmapu Makewe mantienen una recuperación territorial y se movilizan en contra de la instalación de la subestación eléctrica ‘Nueva Metrenco’ de la empresa Besalco S.A., a cuatro kilómetros de la comunidad del machi.

Cuando se enteraron que a un kilómetro de la comunidad Rofwe había sido asesinado un carabinero, regresaron a las 11:26 y buscaron a Fidel Tranamil.

Es el mismo machi inculpado en la Operación Huracán y el mismo que habló sobre el montaje policial en una Comisión Investigadora sobre el tema. Allí declaró que él y los otros siete comuneros fueron víctimas del poder político más allá de la acción de Carabineros “Respondía más bien a una moneda de cambio para mantener tranquilos a los empresarios, quienes presionaban al gobierno para detener las recuperaciones territoriales que se realizan en contra de los gremios empresariales de la zona”, dijo.

DD.HH SutraChile

De vuelta a esa mañana del viernes, Cristian Paredes, fiscal regional de La Araucanía, comentó que el desalojo a un predio en el sector Metrenco había sido autorizado judicialmente y que se desarrolló sin problemas hasta el término de la diligencia cuando se “produjo una emboscada”.

Hoy desde el Lof Rofwue se acusa persecución, mientras la prensa y el gobierno se han dedicado a relacionar la muerte del carabinero Nain Caniumil (conductor de la radio patrulla) con las protestas de ese día.

Sin embargo, algo que nadie ha mencionado es que esta y otras comunidades estaban movilizadas desde agosto en contra de la instalación de una subestación eléctrica que pretende pasar por tres comunas e instalar 139 torres de alta tensión. Para algunos comuneros lo que está pasando es la criminalización de las últimas protestas para permitir que avance este proyecto.

A través de un comunicado el lof (comunidad) comentó la represión posterior al ataque. “No contamos con mayores antecedentes de los hechos ocurridos en la muerte del carabinero, sin embargo, lamentamos la muerte de un mapuche, que en defensa de los intereses de los ricos, ofrece su vida. Así también, lamentamos profundamente los asesinatos de nuestros pu peñi y pu lamien a manos del Estado chileno y argentino, y que aún no tienen justicia. El sustento del gobierno por un acto de emboscada y material de guerra utilizado en este caso nos merece una profunda desconfianza, pues los montajes en el Wallmapu son una práctica recurrente. Finalmente, declaramos a la opinión pública, que justificándose en la muerte del carabinero, las comunidades fueron violentadas por la policía, realizando vuelos rasantes en helicóptero, golpizas, controles de identidad ilegales e invasión de espacios sagrados. Así como también la persecución a nuestras autoridades ancestrales”

En contacto con este medio la comunera Ilwen Hernández, esposa del machi, dice que por la investigación en curso prefiere que sea la werkén Nilsa Rain quien se refiera a lo ocurrido y corrobora que, luego de ser detenido, Tranamil fue soltado rápidamente.

-Fidel ya está en la ruka, golpeado, pero libre-, confirma.

Relata además que la comunidad hoy está sitiada por efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) y Carabineros apostados en la carretera y la salida de la comunidad.

La lucha del Kiñelmapu

En total son 120 lof o comunidades los que integran el Kiñelmapu Makewe, que va desde el Río Cautín hasta al Río Quepe de norte a sur, pasando por tres comunas: Padre Las Casas, Freire y Nueva Imperial.

Aun cuando están condicionados por una estructura administrativa de municipalidades, ellos mantienen un ordenamiento interno que facilita la comunicación.

Fue a fines de julio cuando supieron que se había dado luz verde al proyecto eléctrico de la empresa Besalco S.A que cruzaría toda la zona de estas comunidades y comenzaron a convocar reuniones por territorio, es decir hubo una re estructuración de la organización.

Nilsa Rain, werkén del Kiñelmapu, confirma que fue en abril, mientras estaban en cuarentena por Covid-19, cuando se emitió la Resolución de Calificación Ambiental del proyecto denominado “Subestación Nueva Metrenco”, sector Renaco Bajo.

Besalco lo ingresó al Sistema de Evaluación Ambiental el 7 de agosto de 2019 y se demoró solo ocho meses en ser aprobada, con una inversión total de 13. 200 millones de dólares.

La construcción supone una infraestructura de subestación eléctrica de capacidad de tensión 66 kV que se extenderá por una superficie de 8,64 hectáreas. Además se sumarán dos líneas de alta tensión las que alimentarán más de cien torres.

Para las comunidades lo más grave es que la instalación de la Central de Paso Metrenco fue revisada y aprobada por el Municipio de Padre las Casas, el SEREMI de medio ambiente y otras autoridades a espaldas de los comuneros.

Para la werkén los hechos que hoy se están lamentando se podrían haber evitado si quiénes en este momento está usurpando el terreno de Renaco Bajo (familia Ritz) hubiera dialogado. Comenta que son distintas generaciones, las que han estado demandando la restitución de ese territorio.

La mañana del ocho de octubre los comuneros ya habían hecho entrega de una carta dirigida al director de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena CONADI mencionando todas estas irregularidades.

Ese día denunciaron que Besalco realizó un ‘fraccionamiento malintencionado’ del proyecto para evitar realizar un estudio de impacto ambiental y consulta indígena, a pesar de que sabían las consecuencias que la central ocasionaría a cientos de familias mapuche. Quisieron evitar la consulta indígena estipulada en el convenio 169 de la OIT adoptado por Chile en el 2009.

Además mencionaron que la empresa en su declaración de impacto ambiental negó la existencia de territorios en proceso reivindicación por parte de las comunidades en los sectores por donde pasará la línea de alta tensión. Besalco solo reconoció la existencia de “zonas campesinas” de monocultivo.

Por otra los comuneros también levantaron una serie de negligencias en el actuar de CONADI.

Nosotros estamos informados por integrantes de diversas comunidades en el territorio, que reciben visitas de los funcionaros de Besalco y llamadas con ofertas de mitigación económica. Por eso aprovecho esta instancia para denunciar que son acompañados de funcionarios de Conadi, en principio llegan diciendo que están allí por proyectos a los que la comunidad puede postular, una especie de introducción para que luego llegue Besalco a ofrecer paneles solares, una serie de beneficios, dadivas y paliativos para poder instalarse en el territorio. Eso nos parece grave, porque nuevamente se constata la responsabilidad de esta instancia que fue creada para proteger y garantizar los derechos de los pueblos originarios, en este caso mapuche-, dice Nilsa Rain.

La denuncia que hace Nilsa fue confirmada por más comuneros.

Nilsa Rain

El enemigo interno

Según antecedentes del caso y los testimonios de comuneros, fue en enero del año 2016 cuando la comunidad Juan Canío de Renaco Bajo hizo ingreso al predio ancestral donde hoy se pretende ubicar la Estación Eléctrica.

Allí se levantó un Rewe (tótem que declara el lugar como territorio espiritual). La demanda reclamaba un título de Merced y la petición del terreno quedó formalizada en la Conadi.

Este antecedente resulta clave pues se aprobó la central aún cuando desde hace cuatro años ya había una demanda formalizada en la corporación y quedó en carpeta.

Sergio Millamán, abogado que lleva causas mapuche relacionadas a temas medioambientales y el caso de Besalco, confirma que las comunidades solo se enteraron de este proceso cuando la empresa se acercó a informarles que iban a empezar a ejecutar obras y les pidieron colaboración para efectos de ingreso.

-Este es un espacio que perteneció a las comunidades, sobre el cuál siempre han tenido reivindicaciones, además tanto la subestación como la línea eléctrica les va a generar impacto en su forma de vida, incluso hay hallazgos arqueológicos cercanos al lugar de desplazamiento por donde van a ingresar maquinarias-, comenta el abogado.

Para el abogado, lo más seguro es que el Servicio de Evaluación Ambiental, y la empresa -a través de sus abogados- van a decir que es culpa de las comunidades haber llegado tarde al proceso o no haber ejercido sus derechos oportunamente, pero la legislación establece mecanismos de reclamo muy acotados.

-Insisto, las comunidades no tienen por qué estar averiguando sobre estos proyectos y hacer seguimiento. Es responsabilidad de las autoridades informarles, y desconocer estas comunidades en el sector de Metrenco es mentir, porque es una zona inminentemente mapuche. Son ellas, las comunidades, las que debieran decir si un proyecto les afecta o no, eso es algo que no ha ocurrido en este caso-, concluye.

Violencia cronificada  

“Esperamos que hoy día no exista nadie que no condene un hecho brutal como el que hemos conocido hace breves minutos, que un joven entró a servir a la patria, al país, a proteger a los ciudadanos, sea asesinado con material de guerra por violentos, por terroristas, por asesinos, que no quieren resolver absolutamente nada, sino que quieren destruir a nuestro país”, comento el Ministro del Interior Víctor Pérez cerca del mediodía del viernes.

Unas horas antes, Ana Llao, werkén de la organización mapuche Ad Mapu, hizo un llamado a observar lo que estaba pasando en la comunidad. Adivinaba así, lo que sucedería durante las horas posteriores. Una historia que siempre se repite.

 «Muy tenso el ambiente y la represión brutal en el Lof de Rofwe, la gente está resistiendo, hasta el momento el machi Fidel no se lo llevaron detenido, la gente lo impidió o más bien dicho lo recuperaron. Debemos estar atento pu lamgen », comentó.

La comunidad ya tiene un largo historial de represión. En septiembre del 2017 funcionarios policiales llegaron hasta el Lof Rofwe con bombas lacrimógenas que lanzaron muy cerca de las familias, sin importar que Ilwen Hernández estaba embarazada. Los adultos tuvieron que llevar a los niños a refugiarse en el bosque para protegerlos del gas en medio del allanamiento. En las fotos se ven imágenes de niñas pequeñas, algunas no sobrepasan los cuatro años, ocultas entre los árboles en medio de la noche.

De vuelta a la entrevista con Nilsa explica cómo tras la represión permanente y hechos como el asesinato del uniformado, se debería contextualizar el conflicto del pueblo mapuche con el Estado.

Pasa el tiempo y las generaciones de jóvenes mapuche ven cómo se ha cronificado la violencia.

Es algo que hemos vivido por décadas, mi madre que va a cumplir 90 años, me cuenta cómo ella veía cuando llegaba la policía o los latifundistas a quemarles la ruca con su familia adentro, a mis sesenta años sigo viviendo lo mismo, pero espero que mis nietas no lo vivan (…) Llevamos tres meses en ese lugar con presencia territorial, hemos hecho siembra, levantado un rewe, estamos pidiendo la restitución de este terreno como única condición de que no se construya esta central de paso eléctrico de Besalco. Ese es nuestro objetivo. Sin embargo, ellos presentaron (familia Ritz) una denuncia por usurpación violenta, dan nombres de una serie de dirigentes y el viernes hacen uso de la fuerza policial desalojando con todo el aparataje que les da el armamento y se provocan una serie de hechos que hoy estamos lamentando. Cuando se nos reprime, no se nos escucha, se nos declara el enemigo interno, no nos queda otra que hacer ocupación del terreno como una manera de ser oídos-, concluye.

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