El desmedido e inaceptable poder de Juan Sutil

El desmedido e inaceptable poder de Juan Sutil

No es casualidad que hace algunos meses la voz de Juan Sutil, presidente de la CPC, haya adquirido más fuerza en los medios de comunicación tradicionales. El empresario se ha paseado por diarios, radios y canales de televisión opinando sobre lo que se puede o no hacer, en una demostración de poder típica de los fácticos en nuestro país. Entre sus declaraciones no solo está la desacreditación de Desbordes como político, sino también del Congreso por no cumplir con los estándares clásicos de una transición en la que el triunfo ideológico de los “perdedores” en el plebiscito de 1988 era bañado con un barniz eufemístico llamado “consenso”.

Mario Desbordes es para algunos en su sector un traidor, un comunista disfrazado de liberal, o simplemente un paco alzado. Sus ideas son resistidas por el “centro de pensamiento” Libertad y Desarrollo, aquel que asesora directamente a Sebastián Piñera por medio de Cristián Larroulet, tal vez uno de los personajes más dogmáticos que circula por los pasillos de Palacio.

El presidente de RN llegó a dar una pelea que, al interior de dicho sector, es sumamente relevante, y es la de discutirle el patrimonio ideológico al gremialismo neoliberal que va desde la UDI hasta Evópoli, que no es más que, digámoslo, un grupito de hijitos rebeldes de los discípulos de Jaime Guzmán. Por lo tanto, su desafío es gigantesco, inmenso y aún más complejo si es que recordamos sus orígenes sociales, teniendo en cuenta que Chile Vamos, salvo honrosas excepciones, es una coalición de clase y de desclasados.

Desbordes no lo es. Él sabe perfectamente su proveniencia y qué enfrenta. No es Carlos Larraín y lo tiene claro. No puede oponerse a Sebastián Piñera como lo hizo el ex timonel de su partido, debido a que carece del capital económico y social que este tenía. Por esto, su posición política es frágil donde la lucha por el poder es constante. ¿La razón? Porque basta un poco de esfuerzo de parte de ciertos lugares para que sea sacado de su cargo de manera inmediata.

No es casualidad que hace algunos meses la voz de Juan Sutil, presidente de la CPC, haya adquirido más fuerza en los medios de comunicación tradicionales. El empresario se ha paseado por diarios, radios y canales de televisión opinando sobre lo que se puede o no hacer, en una demostración de poder típica de los fácticos en nuestro país. Entre sus declaraciones no solo está la desacreditación de Desbordes como político, sino también del Congreso por no cumplir con los estándares clásicos de una transición en la que el triunfo ideológico de los “perdedores” en el plebiscito de 1988 era bañado con un barniz eufemístico llamado “consenso”.

¿Qué es lo que hace que un exponente del gran capital tenga más poder político que un presidente de partido? Simple, la fuerza de facto, obtenida por la acumulación, por sobre la democracia, la política y la economía. Y es que, aunque se diga lo contrario, la actividad económica debería, en principio, abarcar la sociedad y el bienestar de sus integrantes, mientras que la obsesión por el capital no ve personas, sino ganancias y más ganancias.

Por esto, es clarísimo que hay un problema serio en materia de prioridades y roles. En una democracia liberal clásica un empresario, en teoría, no debería dar opiniones que intervinieran en el debate público por sus evidentes intereses; sus ideas sobre cómo debiera funcionar la máquina democrática, al adquirir relevancia mediática, muestran lo insostenible del hecho de que el ejercicio político esté sujeto a los caprichos no solo del mercado, sino de quienes lo dominan y hacen lo posible por influir económicamente en las decisiones republicanas.

Sutil es más importante en la derecha que Desbordes por eso. Al ex miembro de la policía uniformada no cuesta nada sacarlo del ruedo con alguna operación poco discreta, mientras que el poder de la CPC seguirá siendo el mismo sobre cualquier gobierno, independientemente del signo, si es que no se reformulan las estructuras.

Sobre el Autor

Francisco Mendez

Analista Político.

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