Dictadura I: Contrarrevolucionaria y personalista

Se trató de una dictadura contrarrevolucionaria. Ella no solamente arregló cuentas con las medidas propiciadas por Salvador Allende, además también lo hizo con las reformas del gobierno de Frei Montalva, en especial con la reforma agraria.

En este artículo se analizaran las principales características de la dictadura.

Ellas fueron las siguientes: una dictadura cívico militar, contrarrevolucionaria, personalista y dotada de proyecto.

Primero, fue cívico militar y no solamente militar como habitualmente se le conoce. Ello porque importantes decisiones respecto a política públicas fueron impulsadas por civiles.

Eso ocurre con Sergio de Castro, con Jaime Guzmán, con Jorge Alessandri, con Hugo Rosende, con Mónica Madariaga, con Sergio Fernández entre otros.

De Castro, en alianza con Jaime Guzmán, desarrolla el proyecto económico implementado, del cual se hablará más adelante. A su vez el segundo, el principal ideólogo de la dictadura, participa activamente en la elaboración de la constitución de 1980.

Hugo Rosende, ministro de Justicia durante parte importante del proceso, intenta imponer la tesis que el plebiscito presidencial de 1988 se realice sin registros electorales.

A su vez Mónica Madariaga, pariente de Pinochet, fue ministra e implementó algunas de las medidas más importantes; finalmente fue enviada como embajadora a la OEA donde dice haberse percatado de las características dictatoriales del proceso.

Además, Sergio Fernández era ministro del Interior para el plebiscito de 1988 y le toco dirigir la campaña de Pinochet.

Estos dirigentes civiles son decisivos en llevar adelante las políticas patrocinadas por el régimen. 

Segundo, se trató de una dictadura contrarrevolucionaria. Ella no solamente arregló cuentas con las medidas propiciadas por Salvador Allende, además también lo hizo con las reformas del gobierno de Frei Montalva, en especial con la reforma agraria.

Tercero, se trató de una dictadura personalista. Ello ocurre porque Pinochet acapara la presidencia de la república durante todo el periodo y además intenta ser electo en 1988.

Este hecho diferencia la dictadura chilena de otras como la brasileña iniciada en 1964 o la argentina iniciada en 1966. En ellas el poder rota entre diversos altos oficiales. En Chile no ocurre lo mismo: el cargo es monopolizado por Pinochet.

Cuarto, fue de una dictadura con proyecto. Este fue la neoliberalización de la economía, la cual estuvo acompañada por la mercantiliización de la cultura.

Para los impulsores de estas políticas se trató de un intento de modernizar el capitalismo chileno, moderando la intervención del estado en la economía para reemplazarla por el predominio del mercado. Por eso se trata de políticas liberales de contenido conservador.

Chile, quien empezó a desarrollar estas políticas en abril de 1975, fue precursor de ellas. Se trató de uno de los primeros países que aplicó políticas de ese tipo, las cuales fueron luego adoptadas por otros gobiernos.

La mercantilización de la cultura significó el paso de una sociedad ideologizada, en la que todos los grupos tenían proyectos de futuro, a una sociedad consumista, volcada al consumo excesivo y al culto al dinero.

El elemento que proporciona el fundamento jurídico de ese orden socio económico es la constitución del 80*. Por ello fue elaborada con drásticas cláusulas de reforma, de manera que fuera lo más permanente posible.

Aunque se han realizado importantes cambios, el principal de los cuales tuvo lugar al final del gobierno de Ricardo Lagos, permanece la matriz general. Por ello es tan importante elaborar una nueva constitución.

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