De la machi Linconao a Irací: Una ilusión tremenda recorre Chile

Está en huelga de hambre y aún no sabe que pasará a la historia por partida doble. En el ayuno de su cárcel,  acusada de un crimen que no cometió, no logra imaginar que no sólo será recordada como la primera mujer en lograr aplicar el convenio 169 de la OIT en un juicio en Chile, venciendo a una forestal. No contempla su imagen, con sus joyas y sus ropas, entrando al palacio en que deberá defender su cosmovisión, sus ríos y mares, como la constituyente mapuche más votada del país. La machi, la presa, la huelga de hambre, la guerra de los siglos, la certeza de los ojos, primera mayoría nacional. 


Una ilusión tremenda recorre Chile en las primeras horas de esta semana. Ver una bandera de la diversidad sexual celebrando que escribirá la constitución con Tomás Laibe en Aysén. Contemplar la alegría de Valentina Miranda, exdirigenta de la Cones, líder secundaria en los días del estallido social, asegurando que será la mano más joven firmando la carta magna. Son fotos de un Chile inédito que da esperanza. 

Da esperanza seguir el recorrido de Giovanna Grandón, la tía Pikachú, junto al sensual Spiderman, rumbo a la Plaza Dignidad a celebrar su victoria con la Lista del Pueblo, porque a las protestas de esa plaza debe su cargo, dice; mientras, al otro extremo de la ciudad el DC René Cortázar, emblema de la tecnocracia neoliberal de la Concertación, asume que de nada le sirvieron sus decenas de millones de pesos para presentarse ahora como un transformador de lo que él mismo ayudó a perpetuar. Y Jorge Correa Sutil tampoco lo puede creer. Qué hace esta señora de marchas, disfraces y hablar sencillo inscribiéndose en los libros de la historia republicana. Es que eso es: la calle sí, ellos dueños del sistema no.

Una ilusión tremenda recorre Chile cuando el rostro firme de Francisca Linconao, la machi, se empina en las pantallas como una de las indígenas electas. Y el salto al pasado, para volver al presente, es estremecedor. Estamos en la cárcel, la machi no ha comido en los últimos diez días. Está en huelga de hambre y aún no sabe que pasará a la historia por partida doble. En el ayuno de su cárcel,  acusada de un crimen que no cometió, no logra imaginar que no sólo será recordada como la primera mujer en lograr aplicar el convenio 169 de la OIT en un juicio en Chile, venciendo a una forestal. No contempla su imagen, con sus joyas y sus ropas, entrando al palacio en que deberá defender su cosmovisión, sus ríos y mares, como la constituyente mapuche más votada del país. La machi, la presa, la huelga de hambre, la guerra de los siglos, la certeza de los ojos, primera mayoría nacional. 

Una ilusión tremenda recorre Chile viajando a través de la sonrisa de Irací Hassler, la inesperada alcaldesa de treinta años, la “comunista esta” que tanto miente -como la insultó el derrotado Alessandri-, simbolizando desde el epicentro de la nación que una mujer joven y de izquierda puede ganar, en el país estallado, la madre de todas las batallas, contra todo el peso de la hoz y el martillo en los sentidos comunes de la gente. No hay caso: no lo pueden creer las conversas que aseguraban que Chile no quiere comunistas. No hay caso: “izquierda miserable”, y otros insultos deberán seguir acumulándose con rabia. La sonrisa de Irací, el esplendor de sus ideas, le vigencia de sus mártires, la energía de su preparada rebeldía, seguirá invadiendo Chile pintada de rojo; color de juventud que se repite en Lo Espejo con Javiera Reyes, en Viña del Mar con Ripamonti, en Ñuñoa con Emilia, y en tanto rincón del acongojado y bello Chile.

Una ilusión tremenda recorre Chile junto al rostro de población de Matías Toledo, el líder shishigang que se organizó en Puente Alto junto a decenas de otras manos, al son del trap y el reggaeton de Pablo Chill-e, recorriendo en silencio hogares del Sename, ollas comunes y juntas de vecinos, vestido del look más improbable. Un jockey y un cortavientos, un acento de la calle, escasos carteles por ahí pegados con engrudo. Sin terno ni corbata, el outfit seguro de la corrupción, para llegar a más de cincuenta mil votos, amenazando a Codina, impactando a todos, afirmando en su sorpresa que en este nuevo país un cabro del barrio puede generar la confianza y mostrar credenciales que sólo el pueblo y su olfato misterioso sabrán premiar. 

Una ilusión tremenda recorre Chile en los ojos del ingeniero del Duoc Francisco Caamaño, el constituyente más votado de la Lista del Pueblo, un ambientalista de la pequeña comuna de El Monte que nadie vio venir desde el poder y los medios -no lo vimos venir-, cuyo reflejo muestra a decenas de independientes que se levantaron desde sus localidades de regiones, desde frentes de luchas, ambientalistas, de género, de la diversidad sexual, de los derechos de los consumidores; siluetas auténticas del nuevo orden político y social de Chile. Sorpresa para todos, menos para los votantes y los convencidos forjadores de esas voluntades.

Cuando todos temíamos la sobrerrepresentación de la derecha debido a la baja votación, el pueblo habló desde su profunda honestidad, develando los más genuinos deseos de un país que piensa más rápido que los cálculos electorales y las conservadoras proyecciones en que erramos. Es el mismo pueblo impredecible que impactó con su protesta en masa ante la injusticia endémica de la transición, el que ahora dio la sentencia a los ejecutores poniendo la lápida a la sagrada idea de la concertación salvadora, y reduciendo al mínimo la fuerza del eterno dique de la derecha. 

Habló el pueblo y decidió, contra la propuesta del sistema de medios y los millones publicitarios Catalina Parot y Blumel. Y en lugar de aquellos rostros enquistados en el mando desde que nacieron, la convención ha de poblarse, tal como inéditos municipios, de las intrusas caras y trayectorias que lograron, ahora sí, romper la desconfianza.

Parece que era cierto aquello de que Chile, ahora sí, cambió.

Total
1K
Shares
Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Artículos Relacionados
¡Apoya al periodismo independiente! Sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran.
Únete aquí

¡Apoya al periodismo independiente!

Súmate, sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran. Así podremos seguir con los reportajes, crónicas y programas, que buscan mostrar la otra cara de la realidad, esa que no encontrarás en los medio de comunicación hegemónicos.