Damaris Abarca y el jaque mate a la constitución del 80

Damaris Abarca (31) convencional constituyente, coordinadora de la Comisión de Derechos Fundamentales, tetracampeona nacional de ajedrez, seleccionada olímpica, presidenta de la Federación de Ajedrez de Chile, madre por decisión y una mujer de una sonrisa encandiladora y envolvente, conversó con La voz de los que sobran en el patio del ex Congreso Nacional acerca de su rol en el órgano que redactará la nueva Constitución y de la revolución de las y los peones. Como en una partida de ajedrez, Damaris, “la dama”, es una pieza clave en el tablero constituyente.


Nos reunimos a la hora acordada, Damaris está junto a su equipo en una de las mesas instaladas en el patio del ex Congreso Nacional y lugar donde sesiona la Convención Constituyente desde el pasado 4 de julio. Caminamos a una banca que da a la calle Morandé para realizar la entrevista. Damaris abraza con cariño su botella de té mientras iniciamos la conversación.

La revolución de las y los peones

Damaris Abarca, al igual que millones de chilenas y chilenos, sufrió la desigualdad y la crueldad del sistema político y social imperante en el país. A pesar de su sonrisa tan característica y única, esta no siempre la acompañó. La falta de oportunidades y el deficiente sistema de salud público golpearon los anhelos y deseos de la joven constituyente.

Sin embargo, como buena hija de la clase trabajadora, Damaris se levantó, y al mismo tiempo que desarrollaba su exitosa carrera como ajedrecista, luchó por las transformaciones sociales.

El 18 de octubre de 2019, y luego de dos semanas de constantes saltos de torniquetes y enfrentamiento con las fuerzas de orden por parte de las y los estudiantes secundarios, comenzó una explosión social que se esparció por lo largo del país entrelazando los sueños y esperanzas de los y las históricamente excluidas y marginadas. Los pobres de Chile también teníamos derecho a vivir y a desarrollarnos plenamente y eso, que tanto ocultó la elite por décadas de explotación y de desarrollo cargado en los hombros del pueblo, nunca más pudo ser escondido bajo la alfombra.

“Cuando comenzó la revuelta, ya veníamos con olas de manifestaciones, venía la ola feminista creciendo hace algunos años y fueron confluyendo muchas cosas del descontento social, de protestas por mejorar la sociedad”.

Damaris Abarca

Damaris comenta que participó activamente de la revuelta, de sus manifestaciones, encuentros territoriales y también de la campaña por el Apruebo que dio inicio al proceso constituyente. Con el histórico y holgado triunfo para que Chile tuviera una nueva Constitución, Abarca comenzó a recibir propuestas para ser una de las candidatas al órgano que redactará la nueva carta fundamental.

“Muchas personas me preguntaron si me iba a postular como convencional, en realidad yo no lo había pensado como algo tan concreto. Uno sabe en el fondo que puede aportar de mil maneras, pero dar ese paso era algo más. Luego de meditarlo, acepté ponerme a disposición. En ese momento, muchos partidos me ofrecieron cupos para entrar en sus listas. Finalmente entré en el cupo de Convergencia Social, pero siempre manteniendo mi independencia”.

Damaris Abarca

Damaris comenta que, en la Convención Constituyente, hay una mayoría abrumadora, que “somos los patipelao, que somos gente común y corriente, que venimos de las poblaciones, que la única tierra que tenemos es la que hay en nuestros zapatos”.

Para Damaris, la Convención representa un momento decisivo en la historia de los pueblos de Chile y tiene todas sus energías, entrega y corazón para que esta partida sea un jaque mate a la constitución de 1980.

“Creo que este momento es de todos nosotros, de todas nosotras, por lo tanto, si nos la farreamos, será difícil tener otra oportunidad como esta sin tener que pasar nuevamente por todas las tristezas, por toda la violencia, por todos los hechos tremendos que hemos vivido desde octubre hasta la fecha”.

Damaris Abarca

La constituyente no oculta sus deseos de que desde este espacio nazca un nuevo Chile y en donde espera que “en ese nuevo país crezca mi hijo con total libertad, comprometido con la democracia, identificando que hay pueblos diversos que componen un Estado plurinacional y, obviamente, que él viva como él quiera vivir”.

Los movimientos esperados por décadas de exclusión

Las demandas históricas del movimiento popular, y que se impulsaron aún con más fuerza a partir del inicio de la revuelta, como la salud, educación, la agenda feminista, vivienda, sistemas de pensiones, etc. son también parte de la discusión del órgano constituyente. Damaris Abarca, coordinadora de la Comisión de Derechos Fundamentales, señala que estas demandas deben ser consagradas en la nueva Constitución.

“Que todo lo que nosotros conversamos, que pedimos y exigimos en las calles, se consagre, el derecho a la salud digna, puesto que no basta solo con el derecho a la salud, sino que con un acceso universal, oportuno y de calidad. Lo mismo pasa en la educación, necesitamos una educación gratuita, de calidad, no sexista y todos los apellidos que nosotros queremos incorporarles”.

Damaris Abarca

Damaris comenta que hoy tenemos un Estado que subsidiario y que solo se entromete en los asuntos cuando el privado no quiso o no pudo. Por lo tanto, desde la Convención buscaran cambiar ese Estado a uno social, democrático y de derechos, en donde las personas sean el centro y no los intereses económicos.

“Cómo miramos a los ecosistemas, al medio ambiente, cómo cambiamos el modo de desarrollo, finalmente la crisis que tenemos hoy, más allá de una crisis social y política, es una crisis de cómo nos hemos conectado con el medioambiente, con los animales no humanos, etc. Yo creo que es algo más amplio que solo cuestiones y miradas económicas”.

Damaris Abarca

Para la convencional sí o sí debe quedar consagrada en la nueva Constitución la agenda feminista. Los derechos sexuales y reproductivos, todo lo que tiene que ver con el reconocimiento de cuidados, el reconocimiento del trabajo doméstico, los derechos de las mujeres y las disidencias sexo-genéricas. Por otro lado, el derecho al agua, el derecho a vivir en un medio ambiente equilibrado y sano.

El emotivo discurso de partida

El pasado 26 de octubre, Damaris se dirigió al pleno de la Convención y a los distintos pueblos que habitan el territorio en uno de los momentos más emotivos que se han vivido al interior del órgano.

Pero antes de llegar a esa tarde del 26 de octubre, la constituyente recorrió un largo camino. Damaris estudió 4 años derecho en la Universidad de Chile, ahí en segundo año de la carrera, se dio cuenta de que había cosas que no le gustaban. “En el fondo, si el marco general está mal, no tenía ningún sentido, para mí, seguir estudiando una carrera que profundizaba desigualdades”, comenta Abarca.

Refiriéndose a su emotivo discurso, Damaris señala que “por muchos años hemos visto la política alejada de la realidad que vivimos los chilenos y chilenas, sobre todo los grupos históricamente excluidos. Por lo tanto, yo creo profundamente que lo personal es político. Eso nos va entregando la sensibilidad para hacer política y le da el sentido también”.

Los costos de la partida más importante en la historia de los pueblos que habitan el territorio

Los costos personales que ha tenido que vivir Damaris son gigantes, pero como buena ajedrecista, tiene todo calculado para que cuando se termine de redactar la nueva carta fundamental pueda retomar su vida de la manera más normal y fluida, al igual como la venía desarrollando previo a ser una de las 155 elegidas para la partida más importante en la historia de Chile.

Damaris ha aprendido, desde hace mucho tiempo, que todo lo que haga en este país, en donde las mujeres han sido invisibilizadas históricamente, tendrá costos.

“Si tú vas a hacer deporte, no está hecho ese mundo para nosotras todavía. Si tú quieres ser madre, que es una decisión que yo tomé, tampoco. Yo fui a jugar un mundial a Georgia, mi hijo tenía tres meses y no había sala cuna, no había un espacio donde yo lo pudiese amamantar y en la competencia había 2.500 jugadores, la mitad mujeres probablemente. Y no estaban esos espacios”.

Damaris Abarca

La convencional señala que no hay espacios que estén pensados para las mujeres y la política es uno de ellos. “Que hoy tengamos esta Convención paritaria da muestra de algo que es histórico. Sin embargo, acá me pasó lo mismo que en ese mundial, llegué con mi hijo, de tres años, pregunté dónde estaba el jardín infantil y no había, no había sala cuna, puesto que los espacios no están pensados para mujeres que somos cuidadoras”, señala Abarca.

“Por lo tanto, ese costo personal, obviamente compartir menos tiempo con mi hijo, dejar el deporte, por ejemplo, yo siempre he sido seleccionada nacional, soy parte del equipo olímpico, he tenido que dejar mis entrenamientos, tuve que postergar mi carrera como deportista y como dirigente. Finalmente, la Convención es hoy lo más importante, pero retomaré mi carrera como ajedrecista”.

Damaris Abarca

El jaque mate a la Constitución de Pinochet

Esta semana, el órgano constituyente definió su cronograma de trabajo final. Al mismo tiempo, las distintas comisiones están en proceso de recibir audiencias públicas con organizaciones de la sociedad civil y se alistan para la primera sesión de pleno fuera de la Región Metropolitana.

A propósito de las próximas elecciones, la constituyente añade que “durante muchos años, esta pseudo democracia nos ha dicho que tú va a votar una vez y luego te olvidas por cuatro años y dejas que esa persona haga todo o haga nada, que no realice cambios. Hoy en día también está ese cambio de paradigma de involucrarnos en los procesos y esta convención da mucho espacio a la participación popular”.

“Mi invitación es que la gente se informe de primera fuente, que nos encontremos en los territorios, que vayan a las semanas territoriales y populares, que nos pregunten por las redes sociales, que estén atentos a lo que se vive acá de verdad y cada día y no a lo que los medios oligárquicos quieren instalar”.

Damaris Abarca

El jaque mate es la jugada final de una partida de ajedrez. Esta se produce cuando una jugadora pone bajo amenaza directa al rey del rival, en este caso la constitución impuesta a sangre y fuego en 1980, dejándolo en jaque. La derecha debe realizar un movimiento, para resguardar sus mezquinos intereses y privilegios, que permita dejar al rey a resguardo. Si no existe ningún lance posible que salve al rey, se trata de un jaque mate y la partida llega a su final.

Mientras el trabajo avanza raudo al interior de la Convención, Damaris no oculta que todas sus energías y esperanzas están puestas en que prime el bien común por sobre los intereses personales en la nueva Constitución y que, de una vez por todas, los pueblos que habitan el territorio se encuentren de pie, con la frente en alto y con la dignidad tan alta como la Cordillera de Los Andes, puedan realizar el jaque mate a la constitución de Pinochet.

Total
24
Shares
Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Related Posts