Connie Achurra, bienvenida al club de las sexy-peludas

Una fotografía natural de esta mujer cocinera y artista, tomando sol en su ventana con la toalla ceñida al cuerpo, desató una ola de críticas y apoyo en las redes sociales. Pero no porque mostraba mucha piel o porque se veía mal o bien, sino porque se le ven los pelos de la axila. ¿Estupidez, empoderamiento, antihigiene? Nooo, ¡el cuerpo humano!

Querido diario, hoy twitter descubrió que las mujeres también tenemos pelos. ¿Suena ridículo? Es que no sé de qué otra manera comenzar una reflexión sobre cómo es posible que nos impresione tanto que una mujer tenga sus vellos debajo del brazo.

¿Quieren leer algo más ridículo? Les voy a copiar un par de tweets. No voy a poner sus nicks porque no quiero ser cómplice del bullying que les harán después, así que los copiaré.

“A Connie Achurra la relacionamos con “comida”. Y a muchas mujeres nos pasa, que si no es capaz de depilarse el “ala”, aflora en el inconsciente la imagen de su cocina. Cómo te tratas, habla de quién eres! Algo que ud. las ridiculas “progre”, JAMÁS VAN A ENTENDER! #eskiumi”, dice una tal Jo, que obviamente ni siquiera se atreve a aparecer en su propia fotografía. Y otra que se llama GC, complementa con esta joyita: “En una escalada de cosas asquerosas para Twitter Chile .. Alejandro Navarro oliendo sus dedos con olor a poto, el cuello y el aspecto poco aseado de la Matus, ahora las axilas peludas de la Connie Achurra // a ver.. qué tal el desbande de la onda progre con olor a sopapo ?”.

Pero la más delirante, es una tal abue que la misma Connie pone al nivel de locura de Miguel Bosé… Sí, se lo merece.

https://twitter.com/connieachurra/status/1272327413897314305

Confieso que luego de haber sido criticada por cientos de personas por una foto en que no tenía depilada mi vagina, lo de Connie me parece hasta chistoso, pero tampoco tanto.

13 años después todavía me duele la guata cuando recuerdo un “foro de arte”, sí, de arte, en que hablaban de si las fotos que me tomaron calificaba para artísticas o no y se daban el lujo de tratarme de lo peor que puedan imaginar, todo por cosas físicas.

Lo vi un día, muchos años después, cuando le conté a mis hijos que esas fotos existían, no les fueran a aparecer por ahí llenas de insultos.

Por supuesto, sigue siendo el ataque favorito de Fachistán en pleno. “Se puso pelúa la cosa”, “esto está de pelos”, “chewbakka” y un largo etcétera que usan cada vez que me quieren descalificar.

Me acuerdo que en ese momento pensé si no hablaba algo de lo normalizado que tenemos la pedofilia, tanto interés en que las mujeres estemos sin pelos en los lugares donde nos crecen cuando adultas.

Yo no tengo problema alguno con la decisión que cada cual tome. Depilarse o no depilarse… he ahí un dilema que solo le compete a quien está tomando la decisión. Que cada persona haga con su cuerpo lo que le plazca. Es más, yo sí tengo ciertas partes de mi cuerpo depiladas por completo desde hace años, porque usé la técnica láser. Y me siento cómoda y feliz de haberlo hecho.

Lo hice porque quise. No por esas sandeces sobre higiene que algunos sacaron a colación. Los vellos tienen una función importante, protegen ciertas áreas de nuestro cuerpo que son más delicadas a los cambios de temperatura y los rayos del sol, por ejemplo. Algunos doctores, incluso, recomiendan no sacárselos del todo.

Y bueno, tampoco es cierto que se genere más sudor o que la axila huela mal por los pelos.

Lo importante aquí, es que cada uno de nosotros y, especialmente, nosotras, decidamos sobre nuestros cuerpos, sin presionarnos por los estereotipos que la cultura machirula nos quiere imponer. Mi querida Connie, ¡bienvenida al club de las sexy-peludas!.

La modelo Emily Ratajkowski.

Total
1
Shares
Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Related Posts
¡Apoya al periodismo independiente! Sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran.
Únete aquí

¡Apoya al periodismo independiente!

Súmate, sé parte de la comunidad de La voz de los que sobran. Así podremos seguir con los reportajes, crónicas y programas, que buscan mostrar la otra cara de la realidad, esa que no encontrarás en los medio de comunicación hegemónicos.