Caso Salesianos: Denuncian a ex rector del colegio Salesianos Alameda por abuso sexual

Ilustración: Carla Ñanculef

Una grave denuncia pesa contra el actual rector del colegio Ascensión Nicol, perteneciente a la congregación de las hermanas Misioneras Dominicas del Rosario, y ex director de la Radio Chilena, Daniel Lescot Jerez, quién abandonó el sacerdocio el año 2008. El caso también es parte de la demanda colectiva que se prepara contra los salesianos por una presunta asociación ilícita en el encubrimiento de casos de abuso sexual de 1970 al 2010.

Ilustración: Carla Ñanculef.

“Hablando, se van recordando algunas cosas sobre Lescot y a mí a cada rato. Siento una vergüenza profunda”, dice Miguel (quién pidió cambiar su nombre para este reportaje). El 19 de abril del 2019, ingresó una demanda por abuso sexual, acusando al ex sacerdote y director de Radio Chilena, Daniel Lescot Jerez, que forma parte de una demanda colectiva que están preparando los sobrevivientes salesianos en contra de la congregación.

Da la primera entrevista en una parcela cercana a Curicó, perteneciente a un amigo. Miguel es un hombre de campo, tiene 46 años y de a poco se va abriendo a esta especie de confesión, en la medida que la conversación avanza, los recuerdos van afectándolo, los ojos se ponen acuosos a ratos y proyecta lo sensible que es el tema para él.

En su juventud migró del campo, dejando un pequeño pueblo rural de no más de mil habitantes para llegar a la ciudad a estudiar ytener un oficio”. Lo primero que hizo fue matricularse en enseñanza media en el Colegio Salesianos de Talca, a finales de la década de los 80, para estudiar y sacar la carrera técnica en gráfica.

Colegio Salesianos de Talca Sede Sur.

Era como su casa, recuerda que salía de clases e iba al lugar donde arrendaba cerca del colegio, estaba solo. Allá le tenían el almuerzo, descansaba, se cambiaba ropa y se iba en la tarde a la escuela de nuevo, no tenía mucho que hacer. A Miguel poco a poco le fue interesando la idea de convertirse en sacerdote.

Su sueño era ser seminarista y en la etapa de discernimiento vocacional- en el año 1991- conoció al entonces encargado pastoral del colegio Daniel Lescot, quien en se convirtió en su director espiritual y paulatinamente se fueron haciendo muy amigos. Miguel tenía 16 años. Ante la soledad en Talca, Lescot se transformó en su soporte emocional, como una especie de padre para él.

-Nos hicimos muy cercanos, hasta que un día le dije sabes Daniel, me causa tanta envidia la estrecha relación de amistad que tiene el director, Natale Vitali, con el presidente del centro de alumnos (…) Es como regalón dentro de los estudiantes, a partir de ese día hubo un vuelco en el nivel de cercanía con Lescot-, explica.

Natale Vitali junto a dos cardenales salesianos.

En ese momento se convirtió en lo que dentro de la congregación se conoce como el “picho del cura”, es decir un cercano al sacerdote, quién prácticamente lo “adoptó” para que creciera dentro de la congregación

-Para mí era mi papá, me hacía sentir protegido. Estaba solo en Talca, tenía una mano, una protección, si me enfermaba tenía los remedios y si me sentía solo, tenía la compañía-, recuerda Miguel.

El Empresario

Daniel Lescot era conocido como “el empresario” un hombre que administraba mucho dinero dentro de la congregación. Ya se había desempeñado en el Colegio Salesianos de Talca (1987-1989) y Salesianos de Concepción (1994-1996). Lescot, a todas luces, era un hombre imponente, medía 1.90 de altura, le gustaba la buena mesa y hacía gala de sus gustos de manera bastante ostentosa. Sus ex trabajadores lo recuerdan como un formador de seminaristas y buen administrador que embarcaba a los colegios en el cumplimiento de metas a corto, mediano y largo plazo. Incluso algunos le decían que era un gerente.

Los colegios y empresas que tocaba generalmente despegaban rápidamente, era una especie de Rey Midas. Producto de su fama, fue nominado varias veces por la congregación para ir en su representación al extranjero para hacer negocios o capacitarse en alguna nueva área que le pudiera traer beneficios a la orden.

Lescot viajó por todo el mundo, a Miguel le contaba de sus viajes, las fotografías de paisajes que los deslumbraban, un mundo muy lejano a lo que él consideraba su realidad.

Ordenación de Daniel Lescot.

-Me decía mira esta es la casa del apóstol Pedro, porque fue a Tierra Santa una vez. Este es el lago por donde caminó Jesús, aquí resucitó Lázaro (…) Entonces yo comencé a maravillarme -, dice.

Un día se enfermó y Lescot se ofreció para llevarlo al doctor, desde entonces nada fue igual. Comenzaron a repetirse situaciones de mayor cercanía, pasaba más tiempo en su oficina, y era de los pocos que lo podía llamar ‘Daniel’, la mayoría solamente le decía “padre”.

También empezó a ofrecerle dinero para comprar comida y otras cosas. Miguel era el único que podía entrar a su oficina sin permiso. La situación fue escalando y el sacerdote le daba besos en la boca sin explicación. “Yo me preguntaba: ¿esto es correcto o incorrecto; yo estoy mal o él está mal?”, dice Miguel, quien era menor de edad y hasta entonces no había tenido ninguna experiencia sexual.

Dos años después de estos encuentros, Lescot fue nombrado rector del liceo Salesiano de Concepción y Miguel decidió ir a visitar a su director espiritual. Pasearon por el colegio, después subieron a un sector de la comunidad donde estaba su pieza y se sentaron en un sofá para supuestamente conversar. “Él se me tiró encima, en ese acercamiento, comenzó a tocarme los muslos y subió sus manos hacia mis genitales. Entonces yo me paro y le dije ¿Qué te pasa? Él me dijo que era un cariño, que me calmara-, recuerda.

Miguel nunca había tenido una experiencia de esas características y el impacto fue tal, que decidió saltar por la ventana de la pieza, pero le bloquearon el paso.

-Lo hizo con tal fuerza, pero sin violencia, y una frase me quedó grabada: ´No dudes de mi honorabilidad, jamás te haría daño´. Yo era un huevón muy inseguro, no quiero contar más detalles, me da vergüenza- confiesa Miguel.

En ese momento tuvo un cúmulo de sensaciones que se mantuvieron presentes cuando llegó de vuelta a la casa de sus padres, era una mezcla de molestia, angustia y rabia. Un par de meses después le llegó una carta de Lescot que decía  “Si estás solo en estas fechas en tu casa, nos podríamos ver, conversar…”. No respondió.

Al poco tiempo apareció sin aviso en su casa, eran ya las ocho de la noche. Pero ese día también apareció de sorpresa la hermana de Miguel y el ex sacerdote debió disimular sus intenciones.

Al día siguiente, Miguel fue a dejar a Lescot al terminal para que tomara un bus a Santiago, en ese momento le tomó la mano, le dio un combo, como en broma, no con violencia.

 -No nos vamos a ver nunca más, en la vida-, le dijo.

Meses después Miguel agarró toda la valentía que tenía y decidió encarar a Daniel Lescot para terminar las insinuaciones. Le informó que lo iba a demandar por abuso sexual en una llamada telefónica, se sentía confundido, con una mezcla de dolor, rabia y angustia por lo sucedido.

-Lo llamé a Concepción y le dije tengo 20 segundos para hablar contigo, él me dice “Espérate, por favor, espérame”, soltó el teléfono y me explicó “Tuve que correr a todas las personas que estaban aquí en una reunión conmigo. Una reunión importante”-, recuerda.

-Estoy llamando para avisarte que te voy a denunciar, para que no aparezca esto como una puñalada por la espalda. Estoy avisando por qué voy a ir de frente-, le informó

Lescot se desesperó e intentó hablar pero Miguel cortó casi inmediatamente la llamada, antes de que el sacerdote pudiera convencerlo de algo.

La denuncia

En 1994 Daniel Lescot Jerez fue “premiado” por la orden y volvió al colegio Salesianos Alameda, donde estudió y se dedicó a ser Coordinador de Pastoral. Su carrera fue en constante ascenso.

Entre 1996 y 2001 fue presidente ejecutivo de la Editorial Don Bosco para desarrollar textos escolares y director de la Cámara Chilena del Libro entre 1997 y el año 2001.

En el mismo período, entre 1997 y 2002, fue director de Radio Chilena, administrada entre los salesianos y el Arzobispado de Santiago. Era la radio más antigua del país y la más escuchada en la década de los 90, con más de 30 señales repetidoras a lo largo de todo el país. En ese tiempo Lescot compartía el cargo con Ernesto Corona Bozzo, empresario de los medios de comunicación que actualmente es presidente de Anatel.

Héctor Vargas y Daniel Lescot.

Sin embargo, en la dirección de Lescot también comenzó el declive del proyecto que terminó cerrando el año 2005. José Luis Santa María y Pablo Julio en su investigación “Auge y caída de un proyecto inédito”, sindican que la quiebra de la radio se debió al fracaso de “Solonoticias”. De acuerdo con un estudio de la radio para justificar el proyecto “La programación era plana y monótona, incluso tediosa, y que había poca jerarquización en la entrega de las noticias”.

Algunos periodistas que trabajaron con él, recuerdan el manejo de recursos por parte del sacerdote, especialmente los casi diez millones de dólares que entraron a financiar la Radio Chilena tras la venta al grupo Prisa de Radio Aurora, también de propiedad del Arzobispado de Santiago.

De acuerdo con la investigación de Pablo Julio y José Luis Santa María sobre la radio chilena, el conflicto entre el Arzobispado y los Salesianos duró cerca de seis meses hasta que finalmente, en abril de 2002, Abel Esquivel y el padre Daniel Lescot abandonaron sus cargos. Jaime Coiro, editor general de la emisora, renunció tan solo un mes después. Fue entonces cuando hizo su aparición el nuevo director, Jaime Moreno Laval, quien debía buscar una solución “de fondo”, finalmente la radio Chilena cerró el 31 de diciembre del 2005.

En el año 2000 Daniel Lescot también se convirtió en rector del Colegio Salesianos Alameda, cargo que ejerció por ocho años en uno de los establecimientos educacionales más importantes de la congregación. Del 2006 al 2008, paralelamente al cargo del rector del colegio Salesianos Alameda, fue miembro del consejo educativo de la Universidad Católica Silva Henríquez.

Mientras Lescot ostentaba cargos importantes y se paseaba por la dirección de distintos establecimientos, Miguel decidió ir a Santiago para formalizar su denuncia con el inspector salesiano de la época y ex director del colegio Salesianos Talca, Natale Vitali a quien le entregó como prueba la misma carta que le había escrito Lescot para que le creyeran, pero no hicieron nada.

Natale rompió el protocolo que define iglesia para estos casos, pues debió iniciar una investigación canónica. La entrevista entre ambos fue coordinada por el ex obispo de Talca, Carlos González.

Miguel recuerda que en ese momento incluso se corrió la voz y le prohibieron la entrada al colegio. El sucesor de Lescot en los Salesianos de Talca, Pedro Pablo Cuello, tenía la orden expresa de no dejar entrar a Miguel al establecimiento educacional.

El 2008, el provincial Leonardo Santibáñez ordenó la investigación de varios casos de abusos existentes dentro de la congregación, incluido Daniel Lescot. Como castigo lo enviaron de Vicario a Copiapó. La destinación, junto con la investigación que trataba hacer Santibañez, provocó que Lescot abandonara el sacerdocio el año 2009 para seguir una carrera educacional.

El esfuerzo de Leonardo Santibáñez también tuvo consecuencias para él y fue sacado de su cargo debido a que se atrevió a investigar. Finalmente llegó un interventor de Italia, el sacerdote Alberto Lorenzelli, quién actualmente es Obispo auxiliar de Santiago.

Tras su salida de la congregación, Lescot fue director del colegio Teniente Dagoberto Godoy del 2009 al 2014. Ese año fue designado rector del Colegio Ministro Diego Portales en calidad de administrador provisional de la superintendencia de educación.

La denuncia de Miguel se mantuvo en estricto secreto al interior de la congregación hasta el año 2019. En abril de ese año presentó la denuncia canónica que fue tomada por el salesiano David Albornoz y en mayo presentó otra denuncia en la fiscalía de Talca. Actualmente el caso también es parte de la demanda colectiva que se prepara contra los salesianos por una presunta asociación ilícita en el encubrimiento de casos de abuso sexual de 1970 al 2010. Uno de sus figuras, el cardenal Ricardo Ezzati, está siendo investigado penalmente por lo mismo.

-Me gustaría ver a Daniel. Encararlo, no para pegarle ni para escupirle la cara, pero me gustaría decirle que es un conchesumadre, porque manipula la psicología de la gente, escoge a la víctima con pinzas- dice Miguel.

En otros casos de abuso de los salesianos se revela un modus operandi parecido: buscan a chicos con ciertas características físicas, dependiendo del sacerdote o con carencias emocionales e inseguridades, ya que son más fáciles de manipular, con familias rotas o niños que no tienen familiares cerca, como era el caso de Miguel que vivía solo en Talca.

Daniel Lescot.

Actualmente Daniel Lescot es consultor en educación y rector del colegio “Ascensión Nicol” de Estación Central. Contactados por este medio, la representante legal del colegio, Sor Eneida Galarse, agradeció la información y cortó el teléfono.

Cabe señalar, que no es el único caso de abuso que enfrenta Lescot, también hay uno ocurrido en otro colegio salesiano, sin embargo, la víctima no ha querido hablar.

*Este artículo es parte de una investigación periodística de dos años que producirá una serie de reportajes y un posterior libro sobre los casos de abuso al interior de la congregación salesiana. Si quieres saber más del proyecto, la demanda judicial o contarnos algo, puedes escribirnos a proyectolamsjs@gmail.com. Si fuiste víctima de abuso sexual eclesiástico te recomendamos que hables con la Fundación para la Confianza o la Red de sobrevivientes de Abuso Eclesiástico en Chile.

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