Caso Lo Hermida: El difícil presente en Santiago Uno de los imputados en la causa del carabinero infiltrado

FOTO:FRANCISCO SAAVEDRA/AGENCIAUNO

Maltratos verbales y amenazas, son algunas de las agresiones que han enfrentado los presos de Lo Hermida, acusados de atacar la Subcomisaría de Peñalolén entre agosto y octubre de este año. El 28 del mes pasado fueron agredidos con arma blanca por un gendarme de Santiago Uno, luego de finalizar una visita con su abogado. Su defensa además denuncia otras irregularidades.


Era la tarde del jueves 29 de octubre, y en el Centro de Detención Santiago Uno, los presos pasaron a una pequeña sala de concreto. Avanzaron uno a uno y el olor a humedad se percibía a metros. Los seis acusados de incendiar la subcomisaría de Peñalolén, Wilson Rivas, José Durán, Freddy Ovalle, Matías Barrocal, Jordán Ponce y Giovanni Bravo se reunieron con Carlos Acosta, uno de sus abogados. El defensor inmediatamente notó los rostros de preocupación. Sabía que algo pasaba.

-Tenemos miedo de que nos hagan algo si le contamos esto-, fue la primera frase que confesó uno de los imputados, ante el abogado, mientras el resto confirmó el relato a coro, y en donde la palabra “miedo” se repitió varias veces.

Durante la conversación, los pobladores de Lo Hermida contaron haber sido víctimas de un intento de apuñalamiento- con un punzón- por parte de un gendarme.

Según la denuncia interpuesta el 30 de octubre por Acosta, ante Óscar Valenzuela, oficial de Guardia de Gendarmería de Chile, el hecho ocurrió el miércoles 28 de octubre, luego de finalizar la visita con el abogado para informarles en qué iba el caso.

Luego de la visita del día anterior, dos funcionarios con una cuchilla con punta le referían cuchilladas hacia sus cuerpos con poca intensidad y me volvieron a señalar que no querían denunciar por temor a represalias”, se lee en el documento, en el que también se especifica que la agresión ocurrió en el Módulo 3 y que no se tenía conocimiento de los nombres de los gendarmes involucrados.

-Ellos iban caminando en orden hacia su celda en una escalera de caracol, y en ese momento un gendarme con un estoque en una de sus manos los empezó a pinchar, diciéndoles que se apuraran. Obviamente mis representados sintieron mucho miedo. Estaban aterrados, menos mal que resultaron ilesos, pero es grave, esto no puede ocurrir-, dice Carlos Acosta, vía videollamada, quien se muestra muy preocupado por el estado de los presos de Lo Hermida, quienes están a días de cumplir un mes en prisión preventiva.

El infiltrado

A las cinco de la madrugada del 15 de octubre, en las poblaciones Lo Hermida y Cousiño, se llevó a cabo un operativo del OS7 de Carabineros en donde allanaron y detuvieron a once personas, incluyendo a tres adolescentes, todos acusados de atacar la Subcomisaría de Peñalolén, entre el 26 de agosto y 12 de octubre, organizándose mediante el grupo “Los Antiyuta 21”.

Ese mismo día por la tarde fue el control de detención en el 13 Juzgado de Garantía de Santiago, por los delitos de Asociación ilícita e Infracción a la Ley de Armas, en donde luego de tres días de audiencia, la jueza Natacha Ruz decidió la medida cautelar de prisión preventiva para siete adultos e internación provisoria en un centro del Servicio Nacional de Menores (Sename) para dos adolescentes. Los otros dos vecinos quedaron con arresto domiciliario total.

Sin embargo, un artículo publicado por Ciper, reveló la relación entre este caso con la presencia del carabinero infiltrado de Lo Hermida, que luego fue reconocido por haber aparecido en un docureality de canal 13. Otro reportaje de este medio reveló la presencia de un segundo funcionario policial en la operación que “agitaba” a los vecinos a participar en actos vandálicos contra Carabineros. Ahí también confirmaron reconocer a “Giovanny”.

“Lo reconocí altiro, y empecé a hacer memoria. Y hubo un tiempo que me enojé con los chiquillos, porque les dije que no podían meter a cualquier persona en el grupo (WhatsApp), que solamente uno conoce y el resto no (…) Él debe haber venido una vez a esta casa. Él era muy cercano con uno de los cabros que ahora está preso”, dijo “J” en aquella instancia, confirmando que también les entregaba dinero para las manifestaciones.

Audiencia Caso Subcomisaría de Peñalolén

Pero, la agresión con el estoque no ha sido el único hecho del que fueron víctimas los vecinos de Lo Hermida en Santiago Uno. Según Carlos Acosta, que permanezcan en el Módulo 3, un espacio transitorio, ya es una irregularidad, puesto que es solo un módulo para los imputados que vienen llegando al centro, los que pueden estar contagiados de Covid-19, y por ende, están en constante riesgo.

Además es descrito como un sitio precario, oscuro, con baños filtrados, sin colchones, desprotegido y desorganizado, ya que, solo está contemplado para que los acusados cumplan una cuarentena de 14 días, que luego son trasladados a sus módulos según su peligrosidad.

Los seis acusados en el caso cumplirán un mes en el mismo lugar, cuando debieron ser enviados desde hace dos semanas al Módulo 12, en donde aún los están esperando los presos de la revuelta. Incluso, Daniel Morales, absuelto del caso Pedrero, era el encargado de guiarlos y darles la bienvenida a quienes iban llegando.

Para Acosta que el traslado esté suspendido, se debe a una represalia por denunciar la agresión del estoque.

Aquí está ocurriendo otra situación grave. Wilson, quien es sindicado como el líder del grupo  por el Ministerio Público, sufre de un avanzado cáncer linfático en grado 3. Últimamente se ha sentido muy mal, está con dolores (estomacales). Debe ir a sus controles al Hospital El Salvador, y yo misma fui a dejar la carpeta con su expediente médico a Gendarmería, quienes no le han facilitado acceso a la salud, a pesar de estar en conocimiento de su estado grave. Desde hace un mes está sin tratamiento-, explica Jenny Huillín, abogada del caso, y quien también pertenece a la Defensoría Popular.

En la carpeta médica de Wilson Rivas, se detalla que padece la enfermedad desde junio del 2017 y recibe quimioterapia. Un documento certifica su atención en la Unidad de Hematología en el Hospital El Salvador, el que fue emitido el 21 de octubre del 2020, y otro informe clínico del hospital especifica que en caso de presentar cuadros como los de ahora, debe asistir de urgencia a un centro asistencial. Algo que no ha pasado.

-Él no debería estar en prisión con esta enfermedad, y mucho menos en un módulo que se encuentra en tan malas condiciones-, afirma Jenny.

En la denuncia presentada por Carlos Acosta ante Gendarmería, también relata otras agresiones por parte de los funcionarios de las que han sido víctimas los pobladores de Lo Hermida: En el patio del módulo, los gendarmes los hostigaron diciéndoles que si los pillaban en algo “Los iban a ‘quebrar’” y los llaman “la tira piedras”, forma en que apodan a los presos del estallido.

-Aquí hay un trato denigrante por ser tan solo presos políticos de la revuelta, además de un caso mediático. Es por esto que ellos deben ser trasladados de módulo para que estén protegidos con los otros presos políticos-, confirma Jenny.

Debido a estos maltratos por parte de Gendarmería, Acosta presentó una Cautela de Garantías de Manera Urgente ante el 13 Juzgado de Garantía de Santiago, y el 17 de noviembre será la audiencia para debatir la cautela, en la que la institución deberá presentar un informe con respecto a la situación de los imputados.

Pero Jenny Huillín relata además el grave estado en el que se encuentran los dos adolescentes -de 14 y 17 años- imputados y quienes están en el Centro de Internación Provisoria de San Joaquín de Sename.

Ellos están muy mal. Sienten mucha pena, hay uno que llora todo el día, dice que extraña a su familia. También pide pastillas para dormir, y me han dicho que se quieren infringir cortes en los brazos, por la pena que sienten. Bajaron mucho de peso. Han presentado ideaciones suicidas, y es por esto que solicitó que la Defensoría de la Niñez se haga parte-, explica la abogada, quien agrega que desde la dupla psicosocial del centro han destacado el buen comportamiento de los adolescentes.

Lorenzo Morales, también abogado en el caso, comenta que le preocupa que el grupo siga en prisión preventiva, y que aún no se confirme si existen o no carabineros encubiertos en la investigación.

Son muy graves los hechos de violencia a los que han sido expuestos estos pobladores, es por esto que presentamos una cautelar de garantías para protegerlos. Hay que recalcar que sienten mucho miedo. Lo otro, es que no estarían presos de no haberse aprobado la Ley Antibarricadas, gracias a eso, esta gente está encarcelada (…) En cuanto a Fiscalía, como defensa no nos han permitido ingresar a la plataforma de los fiscales, por lo tanto no hemos podido solicitar diligencias, para poder confirmar la existencia de agentes encubiertos en el caso-, comenta Morales.

*Este medio se contactó con Gendarmería para obtener su versión sobre la denuncia interpuesta por la Defensoría Popular. Sin embargo, hasta el cierre de este reportaje aún no hemos recibido respuesta.

En cuanto al gendarme que agredió a los pobladores, fue retirado del módulo 3.

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