Carta de una madre en cuarentena

¿Qué pasa si no tenemos con quien dejar a nuestros hijes para salir a trabajar?, ¿qué ocurre si se enferman y no hay quien pueda cuidarlos mientras debes cumplir con tu jornada laboral?.

Yo no tengo el 10%, pero trabajo todos los días y todo el día. Mis tareas son las de todas las mujeres que tenemos hijes y que, por el solo hecho biológico de albergarlos nueve meses en nuestro vientre, se da por supuesto que somos las encargadas de su cuidado exclusivo.

No tuve un embarazo idealizado, es pesado, largo, incómodo, duro, en especial si no tienes al lado a quien aportó solo el espermio. Después amamantamos cada tres horas sin poder dormir de corrido, atendemos los distintos llantos asociados a las necesidades de ese bebé, lo llevas a los controles, y la vida ya no te pertenece, pues tu tiempo completo lo debes dedicar a su cuidado. En forma paralela hay que cocinar, lavar, planchar, hacer aseo, ir al supermercado y a la feria. Cuando crecen, se agrega el colegio con las reuniones de apoderados, las tareas, los bailes y uno que otro pequeño accidente de tu hije en el que debes salir corriendo a buscarle y llevarle, si es necesario, a un centro de salud.

Lo hacemos con amor y dedicación y la retribución de sus sonrisas, los abrazos, los dibujos y sus presentaciones escolares nos hacen sentir plenas y orgullosas de sus logros, es cierto, pero no es fácil ser madre y menos aún ser madre sola.

Para todo esto se nos asigna la “administración” de una pensión alimenticia que, si bien es considerado un derecho para los hijos, hijas e hijes, supone al mismo tiempo una forma de dominación, fiscalización y vigilancia permanente.

Dominación porque implica la asignación histórica de un rol asignado a las mujeres-madres por parte del patriarcado, eximiendo al hombre progenitor de los cuidados, lo que perpetúa y profundiza su lugar solo como proveedor.

Fiscalización, porque es la mujer quien debe “demostrar” detalladamente cuáles son los gastos asociados a sus hijas e hijos, ejercicio que no solo supone un cuestionamiento continuo tanto del padre y sus abogados, como del juez o jueza, que pone en cuestión la idoneidad de la madre para hacer un buen uso de los recursos que administrará, no sólo porque se pone en duda que todos los recursos los destine a sus hijas o hijos, sino porque adicionalmente la mujer debe demostrar ser “buena madre”. Esto implica además de desarrollar todas las tareas ya mencionadas la renuncia a realizar actividades individuales porque una “buena madre” no puede, no debe descuidar sus labores.

Vigilancia, porque cualquier problemática que se presente en relación a las hijas (os) ya sea, rendimiento escolar, enfermedades, problemas psicológicos, entre otros, es considerado como una negligencia de la mujer en su rol como “buena madre”. Es así como la mujer-madre es permanentemente fiscalizada y vigilada por el hombre que se siente con el derecho –reforzado por la institucionalidad- a sospechar de la idoneidad y legitimidad de ésta en los cuidados.

Por otro lado, la pensión, al estar destinada a los hijos e hijas hace necesario que las mujeres deban salir a buscar su propio sustento mediante un trabajo fuera de casa. Esta obligatoriedad es recalcada por tribunales, en el entendido que la pensión no es para su beneficio. Aquello significa resolver con quién o en qué institución dejar el cuidado de las hijas (os) mientras la mujer trabaja remuneradamente, sino también una jornada de trabajo que se prolonga al llegar a casa, desprovistas no solo del derecho básico al descanso, sino también de un salario asociado a las labores del cuidado. Doble jornada que toda “buena madre” debe saber cumplir para legitimar su lugar como tal.

¿Qué pasa si no tenemos con quien dejar a nuestros hijes para salir a trabajar?, ¿qué ocurre si se enferman y no hay quien pueda cuidarlos mientras debes cumplir con tu jornada laboral?

Lo que ocurre es que nos vemos forzadas a abandonar nuestros trabajos, volvemos a la casa y usufructuamos “ilegítimamente” de la pensión de nuestros hijes. Así se nos dice.

¿Qué pasa con el padre? Tribunales considera que el rol de padre se ve cumplido al pasar con sus hijas o hijos los cuatro días al mes que corresponden a los fines de semana por medio que ellos dicen poder pasar con éstos, ya que como ellos “trabajan” y son los que “mantienen”, son eximidos de las obligaciones que le son impuestas a las “buenas madres”. No existe el mismo cuestionamiento ni interpelación a su lugar como padre y tampoco debe demostrarlo, pues pareciera que lo demuestra pagando, es decir, reproduciendo el rol de proveedor. Asimismo, no está obligado a la doble jornada de la mujer ni es vigilado en sus decisiones personales respecto al uso de su tiempo.

Cuatro días al mes bastan para ser un buen padre. Al volver el hije, en su mochila, viene su ropa sucia que es necesario lavar.

No tengo el 10%, mi vejez será precaria y seguiré atendiéndome en el consultorio, no tengo bienes materiales, y aunque les hijes ya están grandes y puedo salir a trabajar, para el sistema ya estoy vieja, no tengo experiencia, no tengo doctorado, no sirvo para el cargo, pero sigo trabajando todos los días y todo el día, sin remuneración.

Por último, una aclaración. Mi relato está lejos de posicionarse desde la academia donde debería citar largamente a “intelectuales” que hablen de esto, mi lugar es desde la experiencia, usando el lenguaje de todas, hablo desde la cocina y, si bien no pretendo generar “empatía”, concepto cuyo uso considero neoliberal, quisiera profundizar la rabia movilizadora ante una injusticia de raigambre patriarcal.

Nuestro trabajo es TRABAJO con mayúsculas, que debe ser reconocido remuneradamente ya. ¿Quién debe hacerse cargo? Pregúntenle al espermio.

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  1. La AFP Cuprum,se paso de lista. Rechazo solicitudes de retiro del diez por ciento,por tener cedulas vencidas, en circunstancias que haydecreto de prorroga de su vigencia hasta el 2021. Es decir estan haciendolo ex profeso o por mera ignorancia. No se puede obtener cedula nueva porque no estan operativas las oficinas del registro civil. Quien pone coto a esto?

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