Brote de Covid-19: La historia del hogar colaborador “San Ricardo” y la muerte de un niño que reveló la falta de medidas en los centros de Sename

Brote de Covid-19: La historia del hogar colaborador “San Ricardo” y la muerte de un niño que reveló la falta de medidas en los centros de Sename

La Dirección Regional Metropolitana del Sename informó este sábado la muerte de un adolescente de 13 años contagiado de coronavirus, quien vivía en la residencia para adultos y jóvenes con discapacidad severa. A la denuncia de contagios, se suman acusaciones de maltrato. El caso refleja deficiencias en las medidas sanitarias en las llamadas OCAS y Centros de esta institución.

Era el jueves 7 de mayo y en la residencia colaboradora del Sename “RDG Hogar San Ricardo” de la comuna de Batuco, un grupo de especialistas de la Defensoría de la Niñez, integrado por dos abogadas, una psicóloga y un médico pediatra, visitaron esta residencia con el propósito de constatar las posibles negligencias en el cuidado de niños y adolescentes.

Ubicado en el kilómetro 25 de la Panamericana Norte, en la comuna de Lampa, el hogar tiene alrededor de 15 hectáreas repartidas en casas, capilla, escuela y patio. El equipo recorrió todo el lugar en una revisión exhaustiva que incluía particularmente piezas y oficinas.

En la “Casa Manterola” pudieron observar que, mientras la mayoría de los residentes se encontraban almorzando, tres adolescentes que vivían allí se encontraban en el living de la casa donde permanecían, inmovilizados en sillas y sillones mediante un amarre de cintura con una tela de género.

Las excusas de las educadoras fue que la medida era para contenerlos, ya que golpeaban a sus compañeros y a sí mismos. También consignaron que un adolescente escarbaba en la basura.

Explicaron que aquella metodología de contención “no era la ideal”, pero la utilizaban de manera frecuente, y durante largos periodos de tiempo.

Al visitar “Casa Marcelina”, los profesionales fueron testigos del encierro de un adolescente de 14 años en su habitación, quien golpeaba la puerta y emitía ruidos para salir. Nadie la atendía. Según informaron los trabajadores del hogar, el menor padece autismo y es separado para que “no moleste a lo demás”.

Un mes después de esta visita a la residencia, ocurre el fallecimiento de un niño en la “Casa Esperanza”, producto de Covid-19.

Todo comenzó el pasado viernes 29 de mayo, cuando W.I.C.M presentó fiebre, estado que fue empeorando a través de los días. El adolescente de 13 años, fue trasladado al CESFAM de Batuco, y producto de su gravedad, fue derivado al Hospital Roberto del Río. En el centro asistencial se le practicó un test PCR, que confirmó su diagnóstico de Covid-19, el lunes 1 de junio. Falleció el martes 9 de junio.

La Defensoría de la Niñez, estima que hasta el lunes 15 de junio, hay 56 niños, niñas y adolescentes contagiados en residencias del Sename.

Hasta la fecha, existen tres niños o adolescentes con sospecha de contagio. Además, el niño antes de fallecer, tuvo contacto con otros adolescentes y funcionarios del hogar. El Cesfam de Batuco, se habrían negado a realizar el examen PCR al grupo que tuvo contacto con el niños, debido a que no presentaban síntomas

El día 10 de junio, concurrió personal de la SEREMI de Salud, y del CESFAM de Batuco a la residencia, este día se realizó el test PCR a los residentes que presentaron fiebre y síntomas respiratorios. En la “Casa Esperanza”, lugar donde vivía el niño, solo se tomaron dos test PCR, cuando allí viven 24 niños. En el resto de la residencia, solo se aplicaron cinco exámenes más. Así lo consigna en el documento de la Defensoría de la Niñez que se envió al Juzgado de Familia de Colina.

Tampoco se habrían realizado test PCR al personal del Hogar San Ricardo, quienes siguen en contacto con niños y adolescentes.

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La Fundación Obra Don Guanella, es un organismo colaborador acreditado (OCA) del Servicio Nacional de Menores, que tiene la “RDG Hogar San Ricardo”. En la residencia de carácter religioso, acogen a niños y adolescentes, que han sido  vulnerados en sus derechos, y que padecen discapacidad intelectual severa y profunda, por lo que necesitan cuidados especiales, debido a su alta dependencia.

En el lugar residen 144 personas, de las cuales 29 son menores que están ahí por dictámenes de Tribunales de Familia.

“Viven en pequeños grupos de acuerdo a su condición clínica, en casas individuales asistidos por las Auxiliares de Trato Directo. Se realiza con los niños la rehabilitación y asistencia médica que sea necesaria atendiendo el objetivo principal de acuerdo al carisma GUANELLIANO proporcionarles calidad de vida y afecto en estilo de familia”, explica el hogar a través de su página web.

El hogar es conocido por una causa que lleva la Fiscalía Regional Metropolitana Centro Norte. Tres religiosos del hogar, fueron acusados de presuntos abusos sexuales y maltrato en contra de niños y jóvenes residentes. Hecho que fue denunciado en la prensa y la investigación –actualmente- sigue en curso. También se detallaron irregularidades en relación a algunas actas de defunción de menores que residían en institución. Una situación parecida ocurrió hace unos años con una residencia en Coyhaique.

Otro hecho negligente al interior del Hogar San Ricardo, ocurrió el pasado 19 de enero. Debido a un producto en mal estado, se produjo una intoxicación alimentaria que afectó a los residentes, causando la muerte de dos personas, y la intoxicación de otras nueve.

Los Organismos Colaboradores Acreditados de Sename (OCAS) llevan años siendo cuestionados por grupos de profesionales pro infancia. Se les critica el poco o nulo trabajo de acompañamiento terapéutico con las familias, además de las largas institucionalizaciones de los niños y la falta de preparación de sus trabajadores.

Pese a que autoridades concordaban con la necesidad de crear una nueva institucionalidad que vele por los derechos y el amparo de niños vulnerados, en la discusión de nuevo servicio, ese fue uno de los puntos más polémicos: que no se acordara ningún tipo de prohibición para la acreditación de organismos colaboradores del Sename que hayan sido vinculados a situaciones de vulneración.

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Debido a la crisis sanitaria en nuestro país, el 15 de marzo del 2020, el Servicio Nacional de Menores elaboró y remitió el “Protocolo de Actuación Frente a la Alerta Sanitaria Por Coronavirus COVID-19 en Centros de Cuidado Alternativo Residencial de AADD” y el “Protocolo de Actuación Frente a la Alerta Sanitaria Por Coronavirus

COVID-19 en Organismos colaboradores, residencias y ambulatorios”, con el objetivo de evitar la propagación del virus en los centros.

Sin embargo, pese a los protocolos, la pandemia azotó esta y otras residencias de protección de menores. El 4 de abril, en la Residencia Pequeño Cottolengo Don Orione, el niño de iniciales E.O.M, de 6 años de edad, quien padece un historial de enfermedades crónicas -como discapacidad intelectual severa, daño pulmonar crónico-, comenzó a presentar síntomas como fiebre alta y baja saturación que, según los profesionales de salud del lugar, estarían relacionadas a una infección urinaria, por lo que sus cuidadores lo trasladaron al Hospital El Carmen. A pesar de la complejidad de su cuadro sintomático, se le diagnosticó “rinobronquitis aguda”, con un examen de Covid-19 negativo, por lo que recibió el alta médica.

El martes 7 de abril a las 1:30 de la madrugada, E.O.M. fue trasladado nuevamente a dicho hospital, por fiebre alta, baja saturación y aumento de frecuencia cardíaca. Según  confirmó personal de la Residencia “RDG Pequeño Cottolengo”, el niño E.O.M. habría tenido que pasar la noche junto con un paciente que habría sido Covid-19 positivo, sin  las medidas de protección y resguardos médicos suficientes para evitar un posible contagio. Se le realizó un test PCR, y a pesar de no tener los resultados, fue enviado a su residencia.

Durante la madrugada 8 de abril, el director de la residencia fue informado del resultado positivo del Covid-19 de E.O.M.; actualmente el menor permanece hospitalizado, conectado a oxígeno y estable dentro de su gravedad.

Debido al contagio de E.O.M, se consignaron siete nuevos casos, quienes se encuentran en cuarentena en una “Residencia Espejo”, (espacio al interior del centro habilitado para residentes contagiados). Además, otros dos niños y adolescentes, se encuentran hospitalizados en espera de confirmar diagnóstico.

Otro caso de contagio al interior del Sename ocurrió en el “CDT de Pudahuel”, que hasta el 12 de junio, confirmaba un niño y dos funcionarios contagiados, lo que dejó en evidencia la falta de personal, de test PCR para niños  y el desfase de hasta un mes en la entrega de resultados, y la imposibilidad de aislamiento al interior de estos lugares.

Antes el brote de Covid-19 al interior del Sename, la Defensoría de la Niñez envió diversos Oficios al Ministerio de Salud, para dar cuenta de esta situación. Sin embargo, hasta hace tres días, no habían recibido respuesta.

La Defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, se refirió al tema en un video donde denunció la situación del Hogar San Ricardo. “Como Defensoría de la Niñez tenemos particulares reparos que han derivado e implicado la presentación de un recurso de protección por la falta de acción de vida en la intervención con estos niños, niñas y adolescentes y en lo que dice relación particularmente con la grave situación que enfrentan al tener patologías de base muy peligrosas con un riesgo adicional evidente que involucra la posibilidad de contagio”, confirmó Muñoz.

También manifestó que los test PCR no han sido insuficientes y que la entrega de los resultados no ha sido la adecuada. “La aplicación de PCR hasta la fecha no ha sido suficiente y la entrega de los resultados tampoco ha sido oportuna, situación que evidentemente implica la posibilidad cierta de que más niños y adolescentes de ese lugar se contagien con las consecuencias gravísimas que tiene a su respecto”, explicó la defensora de la niñez.

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