20 contagiados de Covid-19: Las denuncias de los trabajadores contra Sodimac Homecenter de San Bernardo

20 contagiados de Covid-19: Las denuncias de los trabajadores contra Sodimac Homecenter de San Bernardo

La cadena de retail de la construcción tiene a buena parte de sus empleados atemorizados. En la sucursal del sector sur de Santiago las denuncias hablan de personas que trabajaron contagiadas por Covid-19, falta de control en el distanciamiento y afluencia de público en plena pandemia. Una de las denuncias más graves confirma que un hombre estuvo a punto de fallecer y solo recibió como ayuda de la empresa artículos de aseo.

*Los nombres de las personas que entregaron su testimonio fueron cambiados para resguardar su identidad

– Uno de mis compañeros más cercanos desapareció de un momento a otro y nadie nos había informado por lo que decidí llamarlo y me confirmó que tenía Covid. A los días empecé a sentirme mal y tener los síntomas, así que para proteger a mis compañeros y por cuenta propia fui a hacerme el examen de forma particular. Es inaceptable que no se hagan responsables y aún más que no hayan dado la cuarentena preventiva a toda el área de trabajo que estaba cerca del primer contagio.

El testimonio es de un trabajador al interior del Sodimac Homecenter de Mall Plaza Sur, ubicado en la comuna de San Bernardo. Prefiere mantener resguardo de su identidad y aquí lo llamaremos Axel. Desde allí las denuncias apuntan a un trato negligente que tiene como consecuencia el funcionamiento normal de la tienda en plena pandemia. Hoy son 20 los trabajadores contagiados por covid-19 y otros a la espera de los resultados del examen PCR.

El pasado 16 de abril, el gobierno anunció que la mitad de San Bernardo entraría a cuarentena: desde la Autopista Central hacia el sur, hasta la Av. Colón y desde la Av. Colón hacia el Norte. Fue en ese tiempo en que comenzaron a aparecer los primeros trabajadores con síntomas. En tanto, cuando fue el turno de la cuarentena total, la mayoría de los empleados pensó que sería un impedimento para ir a trabajar, pero la dirección de Sodimac Homecenter habría decidido que todos los trabajadores, incluidos los que estaban en cuarentena, tenían que reintegrarse a sus funciones.

Hasta ese momento no registraban ningún contagiado por covid, sin embargo la orden de la jefatura generó muchas dudas y temor entre los trabajadores.

-Preguntamos sobre cómo íbamos a movilizarnos, si nos iban a gestionar permisos, ahí la empresa entregó una especie de permiso en la que entre algunos de sus puntos señalaba que ellos no se hacían responsables si encontraban al trabajador en la calle y le cursaban una multa. Ahí la gente empezó a reclamar por lo que la dirección de la empresa nos contestó que en caso de que nos pasaran una multa, ellos se iban a encargar de pagarla-, explica el trabajador.

Las medidas de seguridad ofrecidas por la empresa consistían en elementos de protección personal mínimos: mascarillas y guantes. A esto se le añadió una van de acercamiento posterior a la jornada laboral, vehículo que tuvo que dejar de usarse cuando aparecieron los primeros contagiados.

Según las medidas anunciadas por el gobierno el pasado 13 de mayo, no pueden haber más de 50 personas reunidas en lugares abiertos o en recintos cerrados, sin embargo –en palabras del denunciante– esto quedó al arbitrio de las jefaturas de turno del Sodimac Homecenter de San Bernardo: «Han sido varias las veces en que la tienda está abarrotada de gente, sin distanciamiento social y al momento de pedirles que lo cumplan, las jefaturas se molestan y les dan el privilegio a los clientes».

Este medio consignó que hasta el momento son 20 los trabajadores enfermos, los cuales abarcan las áreas de ventas, recepción, reposición, repartos y venta de pinturas. Tienen contrato indefinido. Sodimac Homecenter abre de lunes a domingo.

Con el pasar de los días, según Axel, la situación se se volvió insostenible, en especial por la actitud que tomó el subgerente de ventas de la sucursal

– Conforme pasaban las semanas y progresivamente iban sumándose comunas a la cuarentena, me empezó a dar rabia porque la gente seguía yendo a comprar y la tienda no iba a  cerrar. Cuando le pedía opiniones a la jefatura éstas variaban desde un silencio hasta comentarios tales como que debíamos agradecer que aún teníamos trabajo- agrega Axel.

Si bien ninguna de las personas contagiadas fue a trabajar después de confirmación del diagnóstico, los primeros síntomas se manifestaron en el mismo lugar de trabajo. Ante eso, un funcionario cuenta que Sodimac Homecenter los enviaba a su casa en lugar de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), recomendándoles asistir por cuenta propia a un centro médico.

-Quienes tuvimos contacto estrecho con los empleados enfermos, seguimos trabajando después y ninguno quedó con cuarentena preventiva. Así fue el caso de un compañero que estuvo toda una jornada con evidentes signos de contagio y sufrió durante veinte días-, explica.

El sindicato propuso que la tienda comenzara a funcionar solo preparando despachos, pero la empresa se negó.

Pulmones negros

-A mi papá lo tiraron a los leones-, dice Teodoro, el hijo de un vendedor de pasillo a quien llamaremos Richard. El 18 de mayo llevaba una semana sintiéndose muy enfermo, sensación que la atribuía a meros cambios de temperatura del exterior hacia el interior de la tienda. Pensó que quizás era un simple resfriado. Además estaba obligado a ir a trabajar, lo necesitaba, no quería dar espacio a la idea de contraer una afección que lo fuera a invalidar. Pero el pasado 21 de mayo no pudo más. Los espasmos musculares, la sudoración y la fiebre alta volvieron inservible la habitual medición de temperatura con el sensor inalámbrico, por lo que recurrieron a un termómetro de mercurio: marcó 38 grados. Desde su jefatura le dijeron que fuera a tomarse el test PCR al centro de salud más cercano.

– ¿Y por qué no a la ACHS? – preguntó Richard.

– La ACHS está complicando todo y más encima están cobrando la atención- le contestaron.

Con esa respuesta de parte de la empresa, Richard se dirigió a dos centros asistenciales abarrotados de pacientes y llamó a su hijo, quién pudo salir de su trabajo para llevarlo al Servicio de Alta Resolutividad (SAR) de San Bernardo. Allí se dieron cuenta que el SAR también estaba sobrepasado. A esas alturas Richard ya se acercaba a los 39 grados de fiebre, lo que provocó que perdiera el control de su auto y chocó con una estructura de cemento. Ya no podía respirar. Para su hijo esa fue la señal: Richard estaba contagiado. “Yo trabajo en el rubro de la salud y este tipo de síntomas los veo todos los días», cuenta. El joven empezó a hacer llamadas para conseguir un examen PCR lo antes posible, tanto para su padre como a su madre. Hasta la publicación de este artículo, han pasado 19 días sin el resultado. 

– Ni los de él, ni los de mi mamá y tampoco los míos han llegado. Los laboratorios están superados.

Teodoro relata que él se encuentra con cuarentena preventiva y registra todos los días con la cámara el estado de su padre. A los nueve días del examen, Richard estaba ahogándose y Teodoro le consiguió una evaluación en el SAR: «En la radiografía aparecen los pulmones como de una persona de 80 años con neumonía, y mi papá tiene 58. La doctora me dijo ‘no va a haber una segunda vez’ y la próxima vez que esté así lo van a tener que intubar». Allí le entregaron «una bomba de ocho antibióticos» –entre ellos, corticoides y amoxicilina–, con el fin de no recurrir a la hospitalización.

El efecto de los fármacos debía aparecer a los tres o cuatro días de ser suministrados, tiempo en que el cuerpo de Richard apenas soportó la falta de oxígeno, su boca se tornó violácea y la fiebre pasó los 39 grados.

-Pedía auxilio, que no quería sufrir más y deliraba-, confirma “Teodoro”, quien compartió uno de sus registros con este medio. En el video se escucha la respiración ahogada y agitada de su padre, diciéndole a su esposa e hijo con la poca voz que le quedaba “no puedo”. No podía respirar.

– En las noches me quedaba escuchándolo cómo se ahogaba y pensando que en cualquier momento sus pulmones colapsarían. Muchas veces me puse en la situación de que venía el paro cardiorrespiratorio-, explica.

Al cuarto día hicieron efectos los medicamentos. De 39 bajó a 37 grados de temperatura. Al día 14 –tal como ha ocurrido en varios casos de covid– pudo respirar con menos dificultad y aún recuperación.

 Teodoro estuvo preocupado por su madre que es asmática y, por ende, parte del grupo de riesgo. En medio del relato, recuerda algo que le dijo su padre y que le sirve para hacer su propio rastreo de la enfermedad. Un día Richard le pidió a un cliente que guardara la distancia en el pasillo, a lo que el cliente reaccionó molesto considerando que la indicación del trabajador era una exageración.

– El cliente se molestó tanto que incluso tosió deliberadamente hacia él. Por si esto fuera poco, lo denunció a su jefatura, ya que mi papá se había negado a atenderlo. Los jefes le llamaron la atención e incluso relativizaron las medidas de seguridad que ellos mismos habían dispuesto. A los pocos días después empezaron los síntomas. Es decir casi mataron a mi padre-, explica.

En el inicio de la pandemia, Sodimac Homecenter solo le proporcionó mascarillas a los trabajadores, supuestamente lavables y de material TNT (Textil No Tejido). Finalmente los mismos trabajadores optaron por comprar mascarillas mejores.

-Nos dimos cuenta que la tela era como de las bolsas reutilizables. Mi papá empezó a reclamar para que le dieran mascarillas de mejor calidad y los prevencionistas de riesgo le daban esas diciéndole que no quedaban más, sin embargo él los veía llevándose cajas para ellos y la jefatura-, denuncia Teodoro.

El área de Recursos Humanos de Sodimac Homecenter recién se contactó con ellos cuando pasó la peor parte de la enfermedad de Richard. Le enviaron guantes, un set de desinfectantes en aerosol y mascarillas. Les informaron que le iban a dar un permiso especial para no descontarles los días en que estuvo en casa, además de disposición de mercadería y ambulancias. Nada de eso se cumplió.

– El sistema está hecho para que las personas queden esperando su muerte en la casa. Si yo no hubiera tenido los contactos que tuve, el acceso a servicios de salud, mi papá estaría intubado en un hospital o muerto-, explica.

Otro de los 20 contagiados Sodimac Homecenter de San Bernardo, es Nicanor-que sumado a Axel- la lista la completan de contagios cuentan un gerente, siete vendedores, un prevencionista, un despachador, un recepcionista, una diseñadora, una decoradora, un comprador, un jefe de área y dos reponedoras.

Nicanor se contagió después que un compañero cercano, el fin de semana del 11 y 12 de mayo. También asegura que la empresa no se ha comunicado con él para ayudarlo.

-El más duro de los síntomas es que no puedes respirar, ya que la nariz y la garganta están tapadas y apretadas. Lo peor viene en la noche, por el dolor al intentar respirar. Homecenter no me dio ninguna ayuda, no me pagarán la licencia y supuestamente solo me van a dar ayuda en alimentos o en las visitas médicas, pero hasta el momento no he visto nada de eso. En esta pandemia todos en la empresa estamos expuestos y con riesgo de morir-, explica.

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Nota de la redacción: las primeras denuncias de los trabajadores de Sodimac Homecenter comenzaron la tercera semana de marzo. Uno de los primeros casos de contagio fue el 2 de abril en el Sodimac Homecenter Homecenter de Maipú y el 14 de abril se dio a conocer el caso de una trabajadora contagiada en Angol. Sodimac Homecenter S.A pertenece a Falabella S.A (parte del grupo Solari), y es controlado por Home Trading S.A e Inversiones Parmin SpA. La primera posee casi el 100% de las acciones. En la última junta de accionistas efectuada el 21 de abril de este año, informaron que las ganancias de este año pasaron los $9.500 millones, de los cuales 4.280 millones, es decir el 45%, fue repartido a ambos grupos accionistas.

*La empresa fue contactada por este medio, pero hasta el cierre de la edición no obtuvimos respuesta.

Sobre el Autor

Diego Bravo Rayo

Periodista.

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